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    Desde Brujas, llamada la Venecia del norte, a Bruselas, capital europea. Bélgica es una pequeño país con una gran variedad de paisajes y atmósferas.
    Vamos a conocer sus museos, a comprar, a comer sus famosos mejillones con patatas fritas, a degustar sus pralinés y, por supuesto, a visitar sus playas. Tanto en lengua valón como flamenca, el territorio belga es siempre accesible

    Organizar un viaje

    Bélgica es un destino ideal para una estancia de fin de semana, y aunque es físicamente pequeño, no se hará en ningún momento pesado.
    Al no encontrarse muy lejos, se puede llegar fácilmente en avión y existen muchas compañías para hacerlo. Es capaz de ofrecer unos días en los que el viajero podrá enriquecerse tanto a nivel cultural, festivo y donde los amantes del arte quedarán maravillados con su arquitectura.

    El primer destino que viene a la cabeza al hablar de Bélgica es, sin duda, su capital. De fácil acceso, los propios belgas dicen de ella que es una superficie difícil de delimitar.

    Lo mejor que se puede hacer al ir a Bruselas es no llegar con una idea preconcebida de la urbe porque no suele ofrecer la imagen que todo el mundo suele esperar de ella. El primer ejemplo lo encontramos en su Manneken Pis. La estatua de este niño pequeño, conocido en el mundo entero, que no tiene vergüenza en orinar delante de todo el mundo puede que refleje un poco el humor belga. Eso sí, se pueden extraer numerosas lecturas de él como que la evidencia no es visible a los ojos, sino que tras ésta puede existir un trasfondo mayor.
    Con este claro ejemplo se demuestra que Bruselas se debe descubrir sin esperar nada, permitiéndose a uno mismo perderse entre sus calles y sus diferentes barrios. La capital europea aglutina muchas riquezas como la gastronomía, su cultura, fiestas o su magnífica arquitectura. Con Bruselas aprenderás muchas cosas distintas que te enriquecerán. Eso sí, como turista uno de los lugares que no puedes perderte es su maravillosa Grand-Place y sus increíbles fachadas.

    Menos sorprendente, pero impresionante, es Brujas. Todo viajero que decida pasear por sus maravillosas calles de cuento de hadas apreciará esta ciudad medieval rodeada de canales que le hacen tener el título de la "Venecia del Norte".
    A pie, en calesa o en barco, visitar Brujas es una maravilla permanente. Su patrimonio es tanto civil como religioso donde los amantes de la arquitectura podrán ser felices.
    Entre los lugares ineludibles que todo turista debe visitar de esta "Venecia del Norte" están la Grand-Place y su campanario, la plaza de Bourg donde se encuentra el palacio de Franc de Bruges, el ayuntamiento, la Basílica del Saint-Sang, el palacio de los Duques de Bourgogne o la Logia de Bourgeois.

    Para aquellos que buscan la originalidad en este viaje, sin dejar de visitar edificios arquitectónicos con carácter, la ciudad de Amberes es perfecta. Conocida como la ciudad legendaria de los diamantes está lejos de ser monolítica.
    Tras la decoración de sus edificios barrocos y su atmósfera serena y calurosa, Amberes disimula su carácter turbulento y cosmopolita que se traduce en una mezcla interesante con respecto a lo que puedes encontrarte en otras ciudades europeas.
    Está considerada meca de los fashionistas al tener la escuela de moda y sus numerosas tiendas de artistas. De hecho, de su ciudad salen buenos arquitectos y diseñadores. Por cierto, debido a esta importancia que le dan a la moda, la urbe es un paraíso para realizar compras.

    Información turística

    Bélgica es un destino diseñado perfectamente para escapar durante el fin de semana.
    Bruselas y Brujas son dos destinos que hay que descubrir al igual que Amberes, Gante o Lieja.
    Desde España existen muchos vuelos con diferentes compañías para volar al país belga por lo que el traslado es cómodo y, al existir varias aerolíneas que lo permiten, existen variedad de precios y características del vuelo.
    A la hora de escoger el alojamiento para un fin de semana siempre es recomendable echar un vistazo en las grandes cadenas de establecimientos hoteleros ya que suelen estar destinadas a viajeros que acuden más entre semana, normalmente por desplazamientos de negocios. Por esta razón es recomendable ver qué ofertas pueden tener.
    Con respecto a ciudades como Amberes, y para aquellos a los que les gustan los diamantes, la urbe es un destino obligatorio ya que es centro mundial de comercio de estas piedras preciosas. Esto facilitará la elección de todo tipo de precios siendo siempre productos de alta calidad. Muchas joyerías, certificadas por la asociación de joyeros de Amberes, se encuentran en las calles de Vestingstraat y Rufstraat.
    Los amantes de la moda querrán ir también a Amberes tanto en primavera como en otoño para aprovechar la temporada de rebajas. Se puede comprar ropa de marca de diseñadores como Van Noten, Demeulemeester o Marina Yee con importantes descuentos.
    Con respecto al tiempo, Bélgica es un país muy cambiante y es bastante probable que llueva durante el viaje. Es por esto que llevar un paraguas nos salvará de más de una sorpresa inesperada.

    Los pros

    • +La riqueza arquitectónica y cultural de las ciudades.
    • +La amabilidad de la población.
    • +La proximidad y la corta duración del viaje desde Madrid.

    Los contras

    • -El país llano bien merece su nombre.
    • -El tiempo gris.
    • -La rivalidad, tanto lingüística como cultural, entre valones y flamencos.

    Imagenes

    • Bruselas - Bélgica
    • Bruselas : La calle des Bouchers - Bélgica
    • Bruselas : Las galerías reales Saint-Hubert - Bélgica
    • Bruselas : Visita del Parlamento europeo - Bélgica
    • Bruselas : La Grand-Place - Bélgica
    • Bruselas : La arquitectura - Bélgica

    Tradiciones

    Para los belgas ser modesto y simpático son las características necesarias para integrarse bien en su cultura. Estas dos virtudes primordiales harán que todo visitante sea aceptado. Hay que tener en cuenta que Bélgica es un país de buenos amantes de la vida.
    Para aprender de primera mano qué es la fiesta para los belgas hay que visitar uno de sus carnavales. Todo amante de la fiesta se dará cita en alguno de ellos ya que los carnavales son parte integral de su patrimonio cultural. Por ejemplo en Valonia, durante el martes de carnaval, no menos de 17 festivales pueden verse en diferentes ciudades del país. Esto se debe a que tienen una tradición muy antigua. Prueba de ello es que sus vestidos y accesorios están muy cuidados.
    Si durante tu estancia en Bélgica sólo tienes tiempo de ir a un festival, no puedes perderte es el de Binche. En esta pequeña comuna de 33.000 habitantes el carnaval no es un acontecimiento sino un modo de vida. Se pasan el año preparando esta gran cita en el calendario y más intensamente 6 domingos antes del de carnaval.
    Además, el carnaval de Binche tiene el reconocimiento de Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO concedido el 7 de noviembre de 2003.

    Cocina

    Para empezar a degustar la gastronomía belga se puede empezar con croquetas de gambas o con las conocidas anguilas verdes. Estas últimas se acompañan de una salsa de hierbas aromáticas y de cebollas. También se puede probar su marisco con mayonesa o el jamón y el salchichón de Ardenas.
    En cuanto a platos se debe probar el waterzooi, un estofado típico belga que se prepara cocinando el pescado o el pollo en un hervido de verduras.
    La carbonade flamande, un ragú de ternera, es también muy popular. Imposible olvidarse de los mejillones con patatas fritas, aunque este molusco puede también prepararse de mil maneras. Las endivias llamadas chicons se gratinan con jamón.
    Si durante el viaje se van a pasar unos días en la capital no hay que dejar de probar las famosas coles de Bruselas. Y por supuesto sus buenísimos gofres. Al igual que los bombones, que suelen estar rellenos de chocolate o praliné, típicos en todo el país.
    En cuanto a su bebida nacional Bélgica es muy conocida por su cerveza. Los belgas la toman durante la comida y en cualquier momento del día. Existen muchos tipos diferentes como la gueuze, lambic, faro o kriek. Y si ninguna de estas os convence, se puede probar un licor de mandarina o enebro y un elixir de Spa.

    Opiniones de hoteles

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    Souvenirs y artesanías

    Si te gustan los encajes, ni lo dudes. Bruselas y Brujas son conocidas por sus refinadas creaciones. Los tapices de Flandes se despliegan hoy en día en numerosos objetos y accesorios, comercializados prácticamente en todo el país. Para la vuelta, no podrán faltar en tu maleta los famosos pralinés ni los cómics. Aunque quizás sea en los numerosísimos mercadillos y tiendas de antigüedades donde encuentres ese objeto que te hará feliz. Por último, siempre puedes permitirte una locura en los anticuarios, o adquiriendo uno de los famosos diamantes de Amberes. Para la ropa, recomendamos las modernas tiendas de la calle Dansaert, en Bruselas, o los jóvenes creadores de Amberes, una ciudad que se está convirtiendo en la última capital de la innovación. Los comercios abren de 09:00 a 18:00 (o incluso 19:00), de lunes a sábado.

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