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Fanny Courty
Jefe de sección
Vengo del sur de Francia pero viví un par de años en Nueva York antes de mudarme a Barcelona y luego a París. Me encanta viajar y descubrir nuevas culturas, creo que es la mejor forma de aprender.
Puedes empezar con unas croquetas de gambas o una anguila en salsa verde. Esta salsa se prepara con hierbas aromáticas y cebollas. Eso, claro está, en caso de no preferir el marisco con mayonesa o el jamón y el salchichón de las Ardenas. En lo referente a los platos, recomendamos el waterzooi (típico estofado a base de pescado o pollo cocido en un caldo de verduras). La carbonada flamenca (ragú de ternera) también es muy popular. Imposible evitar la tradicional combinación de mejillones y patatas fritas, aunque este molusco permite infinitas preparaciones. Las endivias, denominadas chicorées, se preparan gratinadas con jamón. Si visitas la capital, no te olvides de sus famosas coles. Tampoco te olvides de probar los gofres. En todo el país se pueden saborear los bombones rellenos denominados pralinés. La cerveza, la bebida nacional, se paladea tanto durante las comidas como a cualquier otra hora del día. Existen cientos de variedades. ¿Te inclinas por la gueuze, la lambic, la faro o la kriek? Si no, siempre puedes pedir un licor de mandarina o de enebro o un elixir de Spa.