La Ópera de ShaanxiLos cantantes emplean instrumentos de música de los Tang y los bailarines llevan trajes de época. © Richard Manin/Hoa Qui
La Ruta de la seda ha tenido un auténtico impacto cultural internacional. Era la ruta que recorrían los peregrinos budistas y también fue la vía de difusión hacia Occidente de los descubrimientos chinos que transformaron el mundo (la brújula, la pólvora, los billetes, la imprenta). Inversamente, también es la vía por la cual varias religiones extranjeras (budismo, cristianismo, judaísmo, maniqueísmo e islamismo) se difundieron en China.
Alejandro Magno dejó su huella en la Ruta de la seda, tal y como demuestran los vestigios griegos hallados en la segunda mitad del siglo XIX. Durante toda la Edad Media, la región realiza una síntesis única de las influencias indias, persas, occidentales y chinas. Desafortunadamente, la mayor parte de las maravillas arqueológicas fueron saqueadas por los exploradores y eruditos occidentales entre 1860 y 1925.
Por su cultura internacional, la Ruta de la seda ha contribuido al encuentro y a la unión de pueblos tan diversos como los turcos, los persas, los bizantinos y los chinos. Recuerda a un proceso que podemos comparar con la globalización. Por tanto, es lógico que resulte un tema interesante para todos aquellos que deseen observar un fenómeno de integración política y cultural a través del comercio internacional.
Fanny Courty
Jefe de sección
Vengo del sur de Francia pero viví un par de años en Nueva York antes de mudarme a Barcelona y luego a París. Me encanta viajar y descubrir nuevas culturas, creo que es la mejor forma de aprender.