Estás aquí : Easy Viajar > Opiniones hoteles > Hoteles Andalucía > hotel Marbella > hotel Jardines del Mar

hotel Jardines del Mar
La residencia de los Jardines del Mar, situada en la salida de Marbella, es un establecimiento modesto que propone apartamentos con capacidad para 2 a 4 personas y estudios. Sus abundantes jardines son una verdadera bocanada de aire en un ambiente urbano.



La residencia de los Jardines del Mar está situada detrás del hotel Gran Meliá Don Pepe, a la salida de Marbella. El centro de la ciudad se encuentra a media hora caminando y a 10 minutos en autobús (2 km). El aeropuerto de Málaga se encuentra a 52 km, es decir, entre 40 minutos y 1 hora de trayecto en función del tráfico.
Es recomendable evitar los apartamentos con vistas a la sierra, ya que la montaña está en un segundo plano del paisaje. En primer plano se encuentran la parte trasera del Palacio de Congresos y la carretera nacional.
La residencia Jardines del Mar, construida en 1979, consta de cuatro edificios de 7 y 11 plantas, unidos entre ellos en las plantas 1 y 4. En la 4ª planta se encuentra la recepción. La poca altura del techo y el ambiente sombrío le dan un aire tristón al lugar. Los pasillos que comunican la zona de estar, los salones y los apartamentos son largos y también resultan siniestros. Afortunadamente los exteriores son más acogedores ya que la residencia domina un bonito jardín tropical. Éste ha sido acondicionado al final de un pequeño valle artificial, lo que le confiere bastante espacio. En mitad del césped, con palmeras y árboles plantados, se encuentran las dos pequeñas piscinas redondas (no climatizadas). La más grande (80 m²) está reservada para los adultos, y la más pequeña (30 m²) está destinada a los niños. Los horarios de apertura son de 11:00 a 19:00. Existe la posibilidad de alquilar una tumbona y una colchoneta por 2,5 euros por día y por persona.
Los 71 alojamientos son funcionales si bien la decoración resulta bastante anticuada. Los apartamentos para cuatro personas (dos adultos y dos niños) se abren sobre una entrada tras un salón amueblado con un sofá convertible de gran tamaño. La cocina comunica con el salón por una gran abertura en la que una bandeja sirve de mesa para comer. Está equipada con cuatro placas de vitrocerámica, un horno, un frigorífico, un pequeño congelador, un fregadero y una vajilla. El dormitorio está separado del salón por una pared corrediza. Una terraza de tamaño considerable ofrece vistas al jardín y a la montaña. Los estudios para dos personas están situados en la 7ª planta. Forman una gran habitación con una cocina americana equipada con dos placas eléctricas, un frigorífico, un congelador y un horno. La terraza es más pequeña que la de los apartamentos. Todos los cuartos de baño se componen de bañera, lavabo, bidé y aseos. Tan sólo los apartamentos están climatizados (ventilador en los estudios). Por contra, todos los alojamientos están equipados con caja fuerte, televisión por satélite (de pago) y teléfono con línea directa internacional. El servicio de limpieza funciona todos los días excepto el domingo. La ropa de cama se cambia dos veces por semana.
La residencia cuenta con una cafetería que ofrece desayunos en forma de bufé de 09:00 a 11:00. Sirve más para matar el apetito que como almuerzo, ya que la variedad es limitada. El hotel también dispone de un restaurante a la carta, abierto en temporada alta a la hora de la comida. Se trata de un salón algo sombrío y decorado de manera sencilla con mesas de madera cubiertas por manteles rojos combinados con las dobles cortinas. El espacio entre las mesas y el número limitado de cubiertos permiten comer en una cierta intimidad. Cada día se propone un menú diferente. Hay que calcular 8 euros por comida, sin contar la bebida.
La residencia se encuentra a 250 m de la playa pública de Casa Blanca. La playa, situada en la zona urbana de Marbella, mide 2 km de longitud por 45 m de anchura. Asimismo, está bordeada por un paseo de reciente construcción. El entorno no se ve demasiado perturbado por las construcciones junto al mar, aunque no deja de ser una playa de ciudad. La arena es fina, de color gris-ocre. La playa está limpia (Bandera azul en 1992) y el ayuntamiento organiza un servicio de limpieza diario. Está vigilada durante el verano. Una vez allí encontrarás duchas y baños públicos. Un club náutico privado, situado a 500 m, te permite practicar diferentes deportes acuáticos como por ejemplo windsurf, motos acuáticas o hidropedales. También podrás utilizar los servicios del club de playa del hotel Gran Meliá Don Pepe (tumbonas y colchonetas de alquiler). En las proximidades encontramos también dos chiringuitos.
1220
Easy Viajar te facilita la organización de tus viajes, sin ninguna sorpresa.
Compara los precios de más de 300.000 ofertas de viajes en agencias y turoperadores, y encuentra vuelos baratos, noches de hotel y coches de alquiler al mejor precio.
Easyvoyage Network