
© Copyright
Fanny Courty
Jefe de sección
Vengo del sur de Francia pero viví un par de años en Nueva York antes de mudarme a Barcelona y luego a París. Me encanta viajar y descubrir nuevas culturas, creo que es la mejor forma de aprender.
En la mayoría de los restaurantes y hoteles se sirve cocina internacional y gambiana. Hay muchas especialidades nacionales. El benachin, llamado arroz a la liberiana, es una mezcla de carne y arroz sazonado con tomate, servido con verduras; el base nyebe, guiso con pollo o ternera y judías verdes, y el plasas, plato de carne y pescado ahumado, frito en aceite de palma y con guarnición de verduras.
También puedes probar el pollo yassa, pollo marinado y después a la brasa servido con salsa de tomate y cebollas, y el domoda, arroz con carne o pescado acompañado de salsa de tomate y cacahuetes. De los pescados, la barracuda y la grupa son excelentes. Prueba el facóquero si eres amante de la carne de caza.
Las frutas de los mercados están deliciosas: mangos, naranjas, pomelos, papayas, plátanos...
En cuanto a las bebidas:
- El bissap o hibisco rojo, compuesto por vitamina C, lo puedes preparar tú mismo comprando las flores del hibisco en el mercado y las hierves durante 5 min. Déjalo enfriar, cuélalo y endúlzalo a tu gusto. Se bebe frío.
- La leche de coco. Por las carreteras, vendedores ambulantes la preparan. Es muy energética.
- El zumo de bouye, llamado "pan de mono", es el fruto del baobab. Es muy eficaz contra las diarreas leves tan molestas.
Muchos gambianos beben malta. Pruébala tú también. El vinto es un zumo tipo Fanta, con menos gas, de color rojo y el sabor puede recordar a jarabe contra la tos.
- La Julbrew, la cerveza local, es muy amarga.
No hay restricciones particulares en cuanto al alcohol ya que encuentras vino, cerveza y alcoholes fuertes casi en cualquier sitio.