
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Norma internacionalTambién denominado hotel Kermer, el Galidonya es un hotel urbano cuyo acceso a una playa minúscula de lo más difícil satisfará a los clientes jóvenes con ganas de divertirse en la discoteca, en lugar de broncearse alrededor de la piscina.
El Gelidonya Hotel se encuentra en la costa oeste de Antalya, en Kemer (a 60 km del aeropuerto). A modo de información, se encuentra justo en frente del Maxim Resort Hotel.
El Gelidonya es un hotel de ciudad. No dispone de camas para las personas de movilidad reducida, ni de rampas de acceso. No se recomienda a las familias ya que no tiene club infantil, ni a las personas mayores, ya que los tres edificios de las habitaciones carecen de ascensor. La clientela es más bien joven. Como el Gelidonya sólo organiza dos noches de baile a la semana, los turistas se suelen dirigir a las discotecas de Kemer. Se organizan excursiones (de pago) hasta el punto culminante de la costa, el Monte Tahtali, o al parque ecológico situado a 25 km de Kemer.
Nos ha quedado claro, el Gelidonya es un lugar en el que el farniente no puede durar eternamente. El sitio no es muy grande. Después de un pequeño vestíbulo, muy original con una decoración moderna (el techo, transparente, es el suelo del bar abierto en invierno), se accede directamente a la piscina cerca de la cual se encuentran el bar y el restaurante a la carta, así como una pequeña sala de juegos. Los tres edificios de habitaciones rodean este espacio. El hotel no está a orillas del mar, por lo que el único panorama ofrecido, estés donde esté, es el de la piscina y algunas tumbonas. Para acceder al Spa, no demasiado atractivo, y a la sala de fitness (rudimentaria con sus cuatro máquinas), hay que bajar al subsuelo del edificio de la recepción.
Las animaciones escasean: bingo, gimnasia tranquila, elección de miss Gelidonya. La semana está amenizada únicamente por dos noches de baile.
El hotel se ve limpio, pero carece totalmente de encanto.
El Gelidonya tiene 170 habitaciones repartidas en tres edificios construidos en ampliaciones sucesivas (1998, 2004 y 2007). De hecho, la decoración de las habitaciones varía en función del bloque en el que te alojes. Al edificio más reciente, y que te aconsejamos, se accede por un pasillo con paredes llamativas y que da, por fuera, a una obra. Dentro puedes estar tranquilo, ya que está todo en orden. Se han esmerado en la decoración, muy joven y dinámica: el parqué está realizado con una bonita madera oscura que recuerda el marrón oscuro de las colchas con rayitas turquesas. El cuarto de baño, muy actual, de un blanco inmaculado, tiene una gran cabina de ducha. La climatización es individual, el minibar está vacío, y la caja fuerte es de pago. El balcón está acondicionado con una mesa y dos sillas. En el segundo edificio (2004), las habitaciones se han renovado con esmero, excepto el cuarto de baño, un poco anticuado con sus azulejos grises en la pared del lavabo y una cabina de ducha no demasiado limpia.
Un restaurante a la carta (con reserva y de pago) y un buffet principal de tonos intensos (taburetes azules y manteles verde manzana) son las dos posibilidades que tendrás para comer. La cocina es de tipo local/internacional, y el menú se renueva cada día. La fórmula todo incluido te permite comer y beber (bebidas locales, alcohólicas o no) todo lo que quieras, cuando te apetezca.
El acceso a la playa es un poco desconcertante. Primero hay que cruzar una carretera, sin paso de peatones, muy transitada por los autobuses de los hoteles cercanos. Luego hay que internarse en un camino que separa dos complejos hoteleros en el que se reúne su respectivo personal en el cambio de turno. Bastante ruidoso y en algunas zonas maloliente, éste desemboca en una minúscula playa de cantos rodados donde la gente se apiña como sardinas en lata. ¡Viva la calma y la intimidad! Hay un bar, sombrillas y tumbonas, el frescor de cuyas colchonetas deja mucho que desear. El agua azul turquesa es suficiente para compensar el entorno y el acceso?
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación