
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Balneario
Norma internacional
Bien situadoEl hotel es una estructura de pequeñas dimensiones, destinada básicamente a las estancias de veraneo en familia. Las prestaciones básicas sin restaurante ni club infantil lo convierten en una dirección sencilla, ideal para los presupuestos reducidos.
El hotel se encuentra en una pequeña calle tranquila de Juan-Les-Pins, es decir, en la parte moderna de Antibes, a unos pasos del mar; accesible en tren (la estación de Juan-les-Pins se encuentra a 200 m del hotel y la estación de Antibes a unos 3 km) o en avión desde el aeropuerto de Niza (a 20 km). Calcula una media hora para llegar al aeropuerto.
El hotel dispone de una playa semi-privada (la playa Helios) gestionada en colaboración. Los clientes del hotel disfrutan así de tarifas especiales. Se les reservan tumbonas y sombrillas, además de tener la posibilidad de comer en el restaurante. Los gastos se cargarán en la cuenta de tu habitación.
La recepción del hotel que te recibe a tu llegada no es muy grande. Pero refleja bien en cierto modo la atmósfera del hotel con su gestión a la antigua y su clientela habitual que vuelve cada año. Este hotel, abierto de marzo a finales de abril, se remonta a 1974 (y desafortunadamente, esto se nota en su triste fachada de cemento típica de los años '70, como las que vemos en los barrios residenciales de las grandes ciudades). La luminosidad del hall de entrada intenta colmar a su manera la dureza de la fachada exterior. Un agradable saloncito te recibe justo a la entrada con sus sillones de mimbre. Un ascensor está a tu disposición para acceder a las habitaciones.
El hotel ofrece diferentes tipos de habitaciones, variando las categorías en función de las prestaciones y las vistas. Las habitaciones dobles estándar son o bien las más pequeñas, o bien las que no tienen balcón en el primer piso. En cambio, todas las habitaciones de lujo tienen vistas al mar. Teniendo en cuenta la lejanía de la playa, vemos el mar de lejos en medio de los tejados de Juan les Pins, a decir verdad nada del otro mundo.
El principal defecto de las habitaciones dobles clásicas son sus dimensiones. Son poco espaciosas, por lo que una vez dentro tendrás dificultades para moverte. La presencia de un gran armario con varias puertas para guardar tus enseres es de agradecer, pero este tipo de hotel que recibe con frecuencia a clientes que se quedan quince días, el espacio resulta realmente restringido. La decoración de la habitación es normal, pero el cuarto de baño y su vieja baldosa marrón es menos gratificante (¡debe evitarse un embaldosado tan oscuro en una sala sin ventana!).
Las tres suites del hotel, totalmente renovadas en 2007, se encuentran en el séptimo y último piso. Son espaciosas y su decoración es sencilla, tienen parqué y cortinas oscuras que contrastan con el azul y el verde de las colchas. Un gran cuarto de baño de mármol con bañera de hidromasaje, menos de diseño que la habitación y poco armónico. Las suites poseen una gran terraza de 20 m2 prácticamente; desafortunadamente, el cemento del edificio y el plástico de las tumbonas no crean un espacio con encanto.
El hotel únicamente sirve desayunos. La sala del desayuno propone un bufé de tipo europeo con los diferentes surtidos habituales: dulce o salado, zumo de fruta, yogures, cereales, té, café y evidentemente bollería. La sala de la planta baja, que da a la calle que hace esquina, tranquila y residencial, ofrece unas vistas agradables pero no espectaculares. La decoración, por iniciativa de la dirección, juega con los tonos de los años '70. El mosaico original, obra de un artista local bastante conocido, se codea con mesas y sillas en estilo más puro de los años '70: el conjunto bastante moderno imita un estilo antiguo en una atmósfera colorida.
El bar a la derecha de la recepción también abre en temporada alta. Parece poco cuidado e ignorado por los clientes que prefieren, según la dirección, tomar el aperitivo a pie de mar, al aire libre.
El hotel colabora con una playa, situada a 5-10 minutos a pie, como lo hace la mayoría de los establecimientos de la región. La playa es semi-privada, por lo tanto de pago, aunque los clientes disfrutan de tarifas especiales.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación