
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Balneario
Bien situadoEl hotel se disimula en un edificio bastante moderno. Poco atractivo desde fuera, es un pequeño hotel práctico y conveniente, que responde totalmente a todas las prestaciones prometidas.
En una calle perpendicular a la playa de Juan-Les-Pins, cerca del mar. Es accesible en tren (la estación de Juan-Les-Pins está cerca y la de Antibes a unos 3 km) o en avión desde el aeropuerto de Niza (a 20 km). Calcula una media hora para llegar al aeropuerto.
El hotel se encuentra en Antibes Juan-les Pins, es decir, en la parte moderna y residencial del viejo Antibes. Este barrio fue creado en los años '70, así que no te esperes encontrar el encanto de las callejuelas típicas del casco antiguo medieval. En cambio, aquí se concentra la animación y las festividades estivales de Antibes.
Un pequeño hall para un pequeño hotel, pero el trato es muy agradable. A la izquierda, encontramos un pequeño salón para los posibles momentos de espera. Se ha elegido un diseño colorido para las paredes (aunque no entendemos demasiado bien la elección del rosa salmón), y también apreciamos el encanto del mueble de madera que sirve de bar por la noche. El edificio, que data de los años '70 y no es especialmente alegre, se anima en el interior con pequeños elementos decorativos agradables.
Un hotel claramente para las familias, o las parejas jóvenes con poco presupuesto. De todos modos apreciamos los pequeños detalles diseminados aquí y allá, como las lámparas en forma de vaso en el comedor, o el mueble del rincón bar de madera pulida. Sin olvidar el trato absolutamente exquisito.
Las 49 habitaciones se reparten en seis plantas, y todas ellas tienen un balconcito (salvo las del primer piso que dan a la calle). Destacan dos "junior suites", habitaciones comunicadas para recibir a las familias. Parcialmente renovadas en 2008, las habitaciones disponen de varios accesorios muy agradables, como la bandeja de cortesía (hervidor para té y café soluble), climatización y tele de pantalla plana en la pared. Aunque las habitaciones son demasiado grandes, hay que reconocer que la conexión inalámbrica gratuita (rara en la región) y el balcón de tamaño correcto son detalles de agradecer. Añadamos a esto un diseño provenzal en tonos amarillos en las paredes, y un acondicionamiento de lo más adecuado, sencillo y limpio. En general, las habitaciones reflejan también perfectamente las prestaciones requeridas, con algunas buenas sorpresas más. El pequeño fallo que debemos mencionar es la vista: a patios de edificios por detrás (pero al menos es tranquilo), y a la calle en la fachada (aunque se divisa ligeramente el mar).
En definitiva, una dirección para presupuestos reducidos que no puedes olvidar.
El bufé del desayuno se sirve en una pequeña sala al lado de la recepción. Este hotelito de poca capacidad sólo ofrece el servicio de desayuno. Para una atmósfera más alegre, la sala ha sido cuidada - a menor escala - hasta en el diseño: apliques modernos para iluminar las mesas cuadradas, sillas a juego, etc.
Un bufé central propone alimentos azucarados y salados. Sin ser un surtido excesivamente rico, responde totalmente a las prestaciones prometidas.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación