
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Deportes
Familia
Descanso
NaturalezaEste establecimiento, parte de los prestigiosos "Leading Hotels of the World" se sitúa en el Tibidado y domina toda la ciudad de Barcelona. Apunta claramente a una clientela exigente que busque un hotel con servicios de categoría en un entorno natural privilegiado. Eso sí, para visitar la ciudad tendrás que desplazarte en coche, recorrer una ruta tortuosa y contar media hora aproximadamente para alcanzar la plaza de Catalunya. Además de su fama internacional (¡varios actores se alojaron aquí!), el Gran Hotel La Florida posee un amplio spa, un restaurante gastronómico y unas vistas sobrecogedoras desde la mayoría de las habitaciones. El mismo hotel se define como un "resort dentro de la ciudad". Por ello tanto las familias como las parejas que privilegien el marco arbolado y los servicios propuestos se sentirán a gusto a pesar de la distancia hasta el centro.
Este hotel situado en las alturas del Tibidabo domina toda la ciudad de Barcelona. Eso sí, el acceso se hace en coche o en taxi. Calcula media hora para llegar a la plaza de Catalunya y el mismo tiempo para ir hasta el aeropuerto del Prat.
El Gran Hotel la Florida forma parte de los Leading Hotels of the World. Debido a su ubicación en medio de una reserva natural es un punto de partida ideal para practicar senderismo o pasear en bicicleta. El que fue un hotel mítico de la ciudad recibió a numerosas personalidades, entre ellos, Ernest Hemingway, James Stewart, George Sanders, Rock Hudson, la princesa Fabiola y el príncipe de Bélgica.
Edificado en el 1924, destruido durante la guerra civil y convertido en hospital militar, renació de sus cenizas en 1950 hasta cerrar sus puertas en 1979, el Gran Hotel la Florida fue finalmente remodelado en el 2001 y en el 2011 (¡se invirtió nada menos que un millón de euros!) cuando pasó a formar parte de la cadena Husa. Se encuentra en un gran edificio blanco colgado de la montaña. Entrando te topas con la mesa del conserje y a la derecha se encuentra el mostrador de recepción. Se optó por un estilo clásico y rebuscado: mármol, terciopelo, marcos dorados, floreros generosos. Pasando la recepción se llega a una gran fuente negra decorada de un florero. Cómodamente sentado en uno de los sillones de terciopelo marrón te relajarás escuchando el ruido del agua. Cualquier huésped a su llegada beneficia de un tour completo del establecimiento. Junto al bar interior seguramente te llame la atención la estatua con forma de tornillo que simboliza, al igual que dos otras estatuas de los artistas británicos Ben Jakober y Yannick Vu, diseminadas en el hotel, diferentes aspectos de la naturaleza (la tierra, el agua, el fuego). También notarás las pinturas de flores obra de la artista catalana Isabel Cruellas, especialmente realizadas para el hotel. Aportan un toque local y aluden al modernismo catalán que se siente también en algunos detalles como la escalera que mezcla el hierro forjado y la madera. A nivel de infraestructuras el Gran Hotel la Florida se presenta como una "ciudad dentro de la ciudad". De hecho posee un verdadero spa, de lujo, y una gran piscina exterior con música chill-out que comunica con el spa y la parte interna de la misma piscina (37 metros de largo). El acceso a la zona del spa es gratis para los huéspedes. Cuenta con un caldarium, una zona de pedicura con peces (fish spa), una burbuja de oxigeno (donde el cliente se tumba, se relaja y respira aire puro), cuatro cabinas de tratamientos (hindú, china, oriental, alquimia) un gimnasio (donde se puede solicitar un personal trainer y clases de yoga) con máquinas de última generación y vistas a un patio de luz. Exclusividad del spa: los tratamientos tematizados -Barbie y Hello Kitty tienen mucho éxito- para niños a partir de 6 años. Finalmente el hotel también posee un club luna (hoy en día no se utiliza como una disco por falta de afluencia), donde generalmente se organizan eventos privados.
Las 70 habitaciones del hotel se reparten en categorías y estilos diferentes, todas decoradas por diseñadores diferentes. Cada cual corresponde a distintos tipos de clientes: las parejas en viaje de boda, las familias de vacaciones, los que vienen por el spa, las parejas en plan romántico? La sexta planta cuenta exclusivamente con suites de diseño. Todas las habitaciones del hotel miran a la ciudad (¡las vistas son realmente sobrecogedoras!) o a la montaña. Por dentro varia la disposición de una a otra. Las habitaciones de diseño mezclan sillones de terciopelo con lámparas de cabecera de estilo industrial o Art Deco y parqué de madera, poseen sus discos propios, un cuarto de baño recubierto de mármol verde desde el que se ve toda la ciudad, una ducha aparte y una magnifica terraza con vistas a la sierra de Cazorla, lugar ideal para los deportistas y los amantes de la naturaleza. El kit de baño, de la marca l'Occitane, proviene del sur de Francia. Si te gusta estar a tus anchas, te sentirás cómodo en las camas, todas de 2x2. En el edificio principal del hotel, en la segunda planta, se encuentran las junior suites. El interiorismo similar al de las estándar se distingue sin embargo en dos aspectos importantes: las grandes ventanas en forma de arco y el techo elevado. Aquí se tapizaron las paredes con fotografías de la antigua Barcelona y del Tibidabo durante los años veinte. Una puerta corrediza separa el salón del dormitorio. A nivel de servicios todas las habitaciones disponen de secador de pelo, espejo de aumento, albornoces, zapatillas, toallas de algodón egipcio de 580g, pantalla de TV de plasma de 37 pulgadas, minibar, wifi gratuito, caja fuerte, y dos teléfonos. Un detalle interesante en estas épocas tecnológicas: ¡en el Gran Hotel la Florida se conservaron las llaves a la antigua!
L'Orangerie, restaurante gastronómico del establecimiento, atrae a una clientela de negocios. Desde la sala principal o la terraza las vistas a la ciudad son magnificas. Para darte una idea de la propuesta aquí van algunas de las sugerencias del chef que figuran en la carta: foie gras mi cuit, pernil ibérico de Bellota, huevos frescos de corral, morro de bacalao confitado, pluma ibérica confitada, jarrete de ternera. Bueno es saberlo, la carta cambia según la temporada. A nivel de decoración, notarás la presencia de lámparas venecianas de la época del Renacimiento. En cuanto al desayuno se sirve en una sala aparte con vistas magnificas y la posibilidad de disfrutar del bufé en la zona de la terraza durante el verano. En temporada estival también se ofrecen barbacoas ambientadas con música jazz o brasileña.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación
Estancias Barcelona (1 fin de semana)