
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Balneario
Fiesta
Animación
Norma internacional
Bien situado
CorazónEl W Barcelona, inaugurado en octubre 2009 por todo lo alto, forma parte de los hoteles de categoría de la ciudad condal. Y de hecho cuenta con varias ventajas para seducir a una clientela exigente. Por empezar: las vistas. Casi todas las 473 habitaciones poseen vistas a la ciudad desde el mar (se trata de uno de los pocos hoteles que ofrece esta panorámica), al puerto, a la bahía de Barcelona y sus montes y por supuesto al mar. Luego, la piscina. Con sus tumbonas de diseño se presta al relax y a la diversión (en verano se suelen proponer varios tipos de animaciones). Además, el W se enorgullece de albergar un spa de la marca neoyorkina Bliss y un restaurante con cocina de autor, el Bravo, liderado por Carlos Abellán. Y claro por supuesto, el interiorismo de sus habitaciones es cómodo, funcional y moderno (las luces de colores aportan un toque singular a los cuartos). Sin embargo el hotel, apartado del centro y de acceso un poco complejo sin coche, no es ideal para aquellos que vengan a descubrir la ciudad.
Situado frente a la playa de San Sebastián, al W se accede en taxi, en coche, en bicicleta o andando desde la Barceloneta (calcula unos 15 minutos). También tres líneas de autobús llegan hasta el hotel. En cuanto al aeropuerto se encuentra a unos 18 kilómetros y te llevará unos 25 minutos para alcanzarlo.
Los huéspedes españoles, ingleses, alemanes, franceses y estadounidenses son los que más acuden al W. En cuanto a la marca W, forma parte de la cadena estadounidense Starwood. Cada W en el mundo se inspira plenamente del destino donde se encuentra y procura fusionar el diseño moderno con influencias locales. Según explican los portavoces de la marca el objetivo también es de ?crear un lugar para esparcirse o trabajar durante el día o para mezclarse y hacer sociales durante la noche?. De hecho, el primer hotel W abrió sus puertas en Nueva York (49th St. y Lexington Ave.) en diciembre de 1998. Al recoger mucho éxito, se declinó el concepto en coloridos destinos a lo largo de los dos siguientes años: entre ellos Los Ángeles, Chicago, Seattle y Seoul, en un inaudito período de dos años.
Inaugurado en octubre del 2009, el W Barcelona dio mucho de qué hablar. En la ciudad condal se esperaba con ansias su apertura que fue todo un acontecimiento. De hecho su silueta en forma de D o vela -aquí se lo llama el hotel Vela- se ve desde la plaza Colón, Montjuic y el Tibidabo. Resulta imposible obviarlo. Edificado por el arquitecto catalán Ricardo Bofil, este hotel situado en la intersección entre el puerto antiguo y el mar, domina la playa de San Sebastián y ofrece vistas magnificas de la ciudad y por supuesto del mar sea cual sea la habitación que te toque! El W de Barcelona rinde homenaje al mediterráneo. Por ello, notarás la presencia de varios detalles marinos en el hall de entrada: plancton en las paredes, lentejuelas que representan como un banco de peces y elementos decorativos tales como los pufs en forma de medusa o una pared junto al bar que representa algas detrás de un cristal. Pasando el vestíbulo, la tienda (donde se proponen lentes, carteras, collares y bisutería) y la zona de bar donde alternan las formas rectangulares y redondeadas, los colores grises, bordos y negros, las mesitas bajas de diseño original (una de ellas parece una sábana transparente de plexiglás), se llega a la piscina. Situada en una gran terraza de teca, domina el mar. Las tumbonas de diseño con colchonetas blancas parecen muy cómodas. A lo largo del día suena música lounge. En la última planta el bar Eclipse domina la ciudad de Barcelona. Pero otra joyita del hotel se sitúa en la planta menos 1. Se trata del spa de la famosa marca neoyorkina Bliss. Según lo definen sus creadores, este spa no se toma muy en serio. Las paredes tapizadas de fotos de bañistas lo atestiguan. Luce colores y formas variados y divertidos. Gracias al acceso directo desde la calle mucha gente de la ciudad lo frecuenta a menudo. Cuando bajas al subsuelo llama la atención la pared de barnices y la sala de manicura dotada de grandes pantallas de televisión, de cascos y de grandes vasijas para la pedicura. Aquí al cliente cuando llega para disfrutar de cualquier tratamiento en una de las 8 cabinas se le ofrece una copa de cava con brownie. Para utilizar el hidromasaje, si no contrata tratamiento, el huésped debe pagar 20 euros. En cuanto al gimnasio, dotado de numerosas máquinas de última generación, posee bonitas vistas al mar.
El W Barcelona cuenta con nada menos que? ¡473 habitaciones distribuidas en 26 plantas! Se reparten en 10 categorías. Casi todas tienen magnificas vistas al mar o a la ciudad de Barcelona, un panorama original ya que es uno de los pocos hoteles en ofrecer una visión de la ciudad desde el mar. Desde la habitación wonderful (la segunda categoría) cuando despiertas por la mañana es un verdadero lujo presionar el botón de mando situado junto a la cama para abrir las cortinas y observar la espectacular bahía de Barcelona o sentirte como en un barco si te toca la vista al mar. La cama W con su lujoso colchón dotado de una parte superior acolchada, su edredón de plumas, sus sabanas de 350 hilos y sus almohadas a la carta (el menú se solicita en recepción) ofrecen un marco ideal para el descanso. A nivel de equipamiento, se invirtió para brindar lo esencial y de buen nivel. Tienen de todo: televisor de pantalla plana LCD de 32 pulgadas, base para iPod, teléfono, radio reloj de la marca Tivoli, mini-bar, caja de seguridad. Por las noches, prueba el original sistema de iluminación que transforma el ambiente gracias a una lámpara que cambia de colores. El amplio escritorio permite trabajar tranquilamente contemplando?las vistas. En cuanto a los baños los hay de todo tipo. En las estándar encontrarás duchas a la italiana y wáter separados. En las suite cool corner (en la esquina entre el mar y la ciudad), en la propia habitación encontrarás una amplia bañera. El kit de belleza se compone de productos de la marca bliss (todos vendidos en el spa) y todos los cuartos poseen albornoces y zapatillas. Las llamadas habitaciones wonderful tienen duchas para personas con discapacidades.
En el W puedes escoger entre dos sitios para desayunar: la zona del bar-restaurante de la planta baja con sus vistas al mar o el restaurante Bueno en el primer piso. El bufé incluye la tradicional bollería, panes, frutas y zumos naturales así como una completa carta de huevos. En cuanto a las otras comidas, si quieres disfrutar de un momento en plan casual, escogerás el Wave Restaurante de la planta baja donde se sirven ensaladas, hamburguesas variadas, platos con calamarcitos a la parilla, raviolis rellenos de queso, entre otros, acompañados de una selección de vinos españoles. Y si prefieres una cena más elaborada dirígete al restaurante Bravo, del chef Carlos Abellán, quien aprendió su arte nada menos que con Ferran Adriá y cuenta con una estrella Michelin en su restaurante Comerç 24. Su línea: volver al origen del producto. En un ambiente acogedor donde la madera predomina, se sirven pescados y mariscos pero también carnes. Esta cocina de mercado valora la procedencia y raza del producto y por supuesto se concentra en la cocción de las carnes.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación
Estancias Barcelona (1 fin de semana)