
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Deportes
Balneario
FamiliaEl Mövenpick es adecuado para las familias que buscan un hotel con un equipamiento de alta categoría. Los veraneantes más deportivos y las parejas también encontrarán en él instalaciones que responden a sus expectativas. Por el contrario, le falta un toque de encanto: la arquitectura, original, se inspira en las antiguas fábricas azucareras.
Junto al mar, a 2,5 km de la población de Bel Ombre. El aeropuerto se encuentra a 30 km. Calcula una hora para el trayecto.
El Mövenpick es recomendable para aquellos que busquen unas vacaciones de sol y playa sin complicaciones. Se organizan varias actividades, como clases de baile, talleres de alfarería, gimnasia acuática y clases de estiramiento. No obstante, se trata de un hotel, no de un club social. No hay animación ruidosa durante el día, por lo que la tranquilidad está garantizada, y la participación en las actividades programadas es voluntaria.
El hotel agradará a las familias que buscan habitaciones con espacios separados para los hijos, como también lo hará su espacio infantil de recreo para los más jóvenes, que funciona ininterrumpidamente de 10:00 a 22:00 (para los mayores de seis años, se debe abonar un suplemento por comida). No obstante, las parejas tampoco tendrán queja alguna, especialmente si se alojan en la "casa colonial", la parte del hotel que alberga los cuartos de categoría club y las suites. Se encuentra en uno de los extremos de los terrenos, junto al mar.
El Mövenpick abrió con este nombre en noviembre de 2005. Su arquitectura, que se inspira en las antiguas fábricas azucareras, no tiene nada que ver con el resto de los establecimientos de Mauricio. El restaurante principal, por ejemplo, se encuentra bajo una bóveda de piedra volcánica de apariencia austera, sensación reforzada por el hecho de que la terraza da a un estanque ornamental de color negro. En cambio, los amantes del espacio y de las perspectivas sabrán apreciar la composición del vestíbulo, un gran corredor blanco abierto al exterior y que se prolonga por una galería de tiendas de lujo. La piscina principal, también muy amplia, de 1.000 m², se encuentra frente al mar, rodeada por césped y un solárium. Una ventaja para los clientes de la "casa colonial": tienen acceso a otra piscina privada de 300 m².
Los 181 aposentos del hotel se dividen en tres grandes categorías: habitaciones, habitaciones de categoría club y suites. De las habitaciones, 58 están preparadas para albergar a dos adultos y dos menores. El espacio reservado a los menores es en realidad otra habitación, separada de la de los adultos. Una ventaja añadida considerable. En cuanto a las dimensiones, hay espacio suficiente, incluso en las dobles (55 m²). Las habitaciones de la planta baja disponen de una terraza, y las del piso superior de un balcón; en ambos casos, el mobiliario es de madera y mimbre. En función de la orientación, las vistas son a la laguna litoral o a las colinas de atrás. Para asegurarse de tener vistas al mar, es mejor optar por la categoría club o las suites en la "casa colonial". El cuarto de baño dispone de una ducha exterior, además de una bañera redonda con hidromasaje. En cuanto a la decoración, el estilo recuerda a la Compañía de Indias. Cuenta con todos los equipamientos de un hotel de alta categoría: aire acondicionado, minibar, kit de té/café, teléfono, televisión, secador de pelo, albornoces y productos de bienvenida en el cuarto de baño.
En vez del restaurante principal, cuya terraza está algo alejada del mar, preferimos el restaurante situado cerca de la piscina, que abre todos los días para los almuerzos y cinco veces a la semana para las cenas. Goza de un ambiente a la vez elegante y distendido, con la playa a dos pasos. La presentación de los platos está muy cuidada, el pan es de elaboración casera, y las pizzas se hornean con fuego de leña. Sin embargo, es una lástima que la cocina (de influencia mauriciana y mediterránea) sea un poco aceitosa. La "casa colonial" dispone también de su propio restaurante, con una cocina tradicional muy elaborada. En lo que respecta al servicio, el desayuno consiste en un bufé. También hay bufé por la noche en el restaurante principal (cuatro veces por semana, una de las cuales es una cena de gala).
La playa, con una extensión de 500 m de largo por 20 m de ancho, está muy bien equipada, con tumbonas en maderas exóticas, sombrillas de tela, colchonetas y toallas de playa. En el agua encontramos corales y algunas rocas, aunque estas últimas son bien visibles, y no es necesario llevar sandalias. Pero atención, la zona está expuesta al viento. El club de deportes náuticos nos permite practicar libremente el buceo en apnea, el esquí acuático y el windsurf, o bien optar por los kayaks o los hidropedales. En cambio, la pesca de altura, el parascending y el submarinismo tienen cargo aparte.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación