
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Balneario
Familia
Animación
Bien situadoEl Vera Club TMT es uno de les principales establecimientos de todo incluido de Bodrum: desde los agentes de seguridad situados en la entrada (hay que enseñar la pulsera del hotel para poder entrar) hasta los montones de personal que trabajan en el establecimiento, es evidente que se trata de una máquina bien engrasada. Es una inmensa propiedad en el interior de la cual es fácil sentirse perdido a causa de su ambiente de pueblo dentro del pueblo. Con tantas actividades propuestas en el hotel, no tendrás necesidad de salir para nada. Pero sería una pena ya que el complejo está situado a poco minutos a pie del centro de Bodrum.
Este hotel se encuentra a menos de un kilómetro del centro de la ciudad de Bodrum y a unos 30 kilómetros del aeropuerto internacional de Milas-Bodrum. Está justo frente al mar y goza de unas vistas al castillo de Bodrum.
El hotel Vera Club TMT, abierto de mediados de abril hasta finales de octubre y que ofrece únicamente una fórmula de todo incluido, atrae básicamente a una clientela británica.
La entrada al hotel se realiza por un inmenso vestíbulo bien iluminado y decorado con gusto, con flores y objetos de are. Este hotel, construido en 1975, tiene 374 habitaciones y es uno de los más antiguos de la región, por lo que es muy conocido por los autóctonos. El personal pone toda su atención, es eficaz y habla muy bien inglés. Inmensos senderos pavimentados atraviesan los jardines paisajistas agradables y bien mantenidos que conducen los clientes a los diferentes espacios del hotel. El hotel ofrece un ambiente familiar y dispone de cuatro tres piscinas exteriores, un centro de salud y bienestar (baño turco, masajes, fitness, etc.), un club infantil, diferentes zonas de juegos, un cibercafé, una sala de juegos/televisión, muchas pistas polideportivas, además de varios restaurantes y bares. Se propone un programa de animación todo el día que permite a los clientes divertirse, en especial los más jóvenes. Los altavoces al lado de la piscina emiten música (a partir de las 10:00 h) y hay muchos niños; si buscas tranquilidad, aquí no la vas a encontrar. Una parte separada del hotel está reservada para las habitaciones familiares y se accede a ellas por un paso elevado, pero las zonas comunes se comparten con todos los clientes.
Las habitaciones estándar miden unos 22 m² y todas tienen balcón o terraza. Sobrias, limpias y decoradas en tonos neutros de beige, de marrón y de verde, todas están equipadas con las instalaciones habituales, pero los cuartos de baño son un poco pequeños. Las familiares son bastante más grandes (38 m²) e incluyen dos dormitorios y un salón. El hotel también dispone de algunas suites y de habitaciones adaptadas a las personas con movilidad reducida. Auque no son lujosas, las habitaciones son luminosas y más que confortables para una estancia de algunos días.
El restaurante principal, provisto de altos techos y de vigas vistas, es a la vez espacioso y cálido y cuenta con muchas mesas en el interior y en el exterior para asegurar que todo el mundo encuentre un sitio. Está situado en medio de árboles y ofrece un inmenso bufé central donde los clientes pueden tomar el desayuno, la comida y la cena, además de tentempiés tarde por la noche. Es mucho más agradable degustar la comida en la terraza exterior adornada con plantas exuberantes y viñas vírgenes, aprovechando el ambiente mediterráneo romántico. El bufé se compone de una larga selección de platos que deberían satisfacer a todos los gustos. La inmensa selección de postres turcos apetitosos es una maravilla. Cada viernes se organiza una velada turca.
Es establecimiento también tiene dos restaurantes a la carta, uno de pescado y otro italiano, abiertos durante la temporada alta, donde los clientes tienen derecho a una comida gratis durante su estancia. Gracias a las diferentes cafeterías y bares repartidos por el conjunto de la propiedad, seguro que nunca te quedarás con hambre ni con sed. Entre helados, tentempiés, cafés y pasteles, siempre hay alguna propuesta fuera de los horarios de las comidas.
Uno de los atractivos del hotel es su playa privada que da directamente a la magnífica bahía de Bodrum y goza de espléndidas vistas del castillo de San Pedro. Sin embargo, no es una playa de arena, sino una inmensa terraza privada con dos pontones que se extienden hasta el mar. Se ofrecen muchos deportes náuticos justo al lado del hotel (los deportes no motorizados son gratuitos) y también hay una discoteca nocturna al aire libre a orillas del agua para las noches de buen tiempo.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación