
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
DeportesAbierto en 1988 y renovado en 2006, el Roca Mar es un establecimiento construido junto al mar, pegado a las rocas, de ahí su nombre. No cuenta con muchas instalaciones, aunque los clientes podrán acceder sin problemas al hotel de al lado, el Royal Orchid. Su punto fuerte es un inmenso gimnasio equipado con una cantidad impresionante de aparatos. Los aficionados a los gimnasios estarán encantados. Resulta difícil venir con niños muy pequeños, ya que las zonas comunes, que bajan escalonadamente hacia el mar, pueden resultar peligrosas para los más pequeños.
El hotel Roca Mar se encuentra en Caniço, una pequeña localidad a 9 km de Funchal. Calcula unos 10 min de trayecto. El aeropuerto está a un cuarto de hora aproximadamente.
El Roca Mar cuenta con la ventaja de estar situado frente al mar, en unos acantilados. Cuenta por tanto con acceso al mar. Conviene ser prudente cuando el viento se levanta, ya que el océano atlántico se agita rápidamente. También conviene saber que a 50 metros del hotel hay una playa pequeña de guijarros.
Una compañía privada es quien se encarga de los deportes acuáticos.
Los edificios blancos que se ven desde el exterior al llegar al Roca Mar no dejan una primera impresión muy convincente. Una vez dentro, nos encontramos directamente con el mostrador de piedra de la recepción. Lástima que los techos bajos no dejan entrar la luz. La decoración es de otra época, y gustará o no en función de los gustos.
Para ir a la piscina del hotel, al borde del océano atlántico, pasaremos por unas escaleras de piedra algo abruptas. La piscina está rodeada de cemento, y cuenta con sombrillas y algunas tumbonas de plástico. El bar exterior, el Rocky Bar, no está muy lejos. Las mesas están repartidas en varias terrazas en diferentes niveles. Están separadas unas de otras.
Las 99 habitaciones del Roca Mar se reparten en tres plantas. 62 tienen vistas al mar, y las otras 37 dan a las colinas. Las primeras tienen una orientación perfecta para despertarse frente al océano atlántico. La habitación estándar tiene un tamaño muy aceptable. Los tonos amarillos y azules son agradables y alegres. El mobiliario, de madera clara, casa bien con esos tonos. En cuanto a los equipamientos, encontraremos televisión, teléfono con línea directa para llamadas internacionales, balcón con mesas y sillas y secador de pelo. El cuarto de baño es de granito azul y cuenta con productos de tocador.
El restaurante panorámico del hotel abre para las tres comidas del día. Sirve un bufé para el desayuno y la cena, el almuerzo es a la carta. Es un lugar muy colorido, con maderas decoradas con manteles de colores verdes, rosas y amarillos. Es un lugar agradable, aunque imaginamos que debe ser ruidoso cuando hay gente. Ofrecen comida local e internacional.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación