
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Balneario
Familia
Norma internacional
Bien situadoDefinitivamente moderno y colorido, el Royal Casino se presenta como una agradable sorpresa a poca distancia de Cannes. Es un hotel joven, ideal tanto para parejas como para familias con hijos. Además, su playa privada ofrece una gran ventaja para los padres.
El hotel se encuentra en la carretera que une Cannes con Mandelieu. Desde la entrada de Mandelieu, se tardan unos veinte minutos en llegar a Cannes en coche.
Justo al lado se encuentra el campo de golf de Mandelieu. Asimismo, el casino forma parte del hotel, aunque su acceso está limitado a los mayores de 18 años.
Desde el vestíbulo de recepción te harás una idea de lo que te espera en el hotel: un amplio espacio de techos impresionantemente altos que se abre a un gigantesco ventanal. Los sillones, estratégicamente ubicados, te invitan a contemplar el mar. De este modo, el hotel crea un espacio agradable y luminoso que sirve como salón de invierno y se abre al exterior (en primavera y verano) con una terraza de madera con sillas y sofás.
En esta zona, ubicada entre el hotel y la playa, se encuentra la piscina: este espacio tiene vistas al mar, por lo que le da un toque más natural.
El establecimiento tiene un total de siete pisos. Cada piso está decorado con un color particular (por ejemplo, en el quinto, el color predominante es el rosa) y las habitaciones también respetan los mismos tonos. Las habitaciones son realmente amplias, con más de 30 metros cuadrados para las clásicas, y son reflejo de la modernidad en cuanto a diseño ?como así lo demuestra el cemento lacado del suelo, la TV de pantalla plana, los detalles modernos como las calcomanías en forma de flor de los techos, o incluso las lámparas de estilo años 70, que combinan con los alegres colores elegidos. A todo ello se añade una gran cama de matrimonio (es decir, un poco más pequeña que una de 2x2 m pero igualmente grande) y unos mullidos cojines que te invitarán a descansar nada más entrar en la habitación. Las habitaciones son luminosas, con vistas al mar o al campo de golf, y no es de extrañar que nuestras favoritas sean las que dan a la pequeña bahía del Mediterráneo.
El color incluso invade el balcón, en el que también se aprecian los detalles: tumbonas y sillas de resina del mismo color que la decoración de la habitación.
También es destacable el cuarto de baño. En ellos también se aprecia el cuidado y la delicadeza con la que han tratado el diseño y la estética. Tienen bañera o ducha, wc totalmente separados bajo demanda y unos tonos de nuevo modernos y esenciales. Particularmente, nos ha encantado la espaciosa ducha que ocupa toda una parte de la pared. Sin mencionar el chorro de luz que entra desde una pequeña ventana opaca y que permite que la luz de la habitación entre en el cuarto de baño, dejando apreciar, además, un brillo azulado. No obstante, en caso de visitas, o para los que sean más tímidos, podrán cerrar la ventana mediante una persiana especialmente instalada para ello. Pero sin duda nos ha gustado mucho la idea de que entre luz natural en el cuarto de baño, que siempre resulta más agradable.
El restaurante principal está situado cerca de la piscina, tras un ventanal que también hace las funciones de techo: El Fereol. Un restaurante a la carta que funciona, los domingos a mediodía, con un servicio de bufé. El diseño heterogéneo del restaurante está compuesto por mesas y sillas de resina transparente y un ventanal blanco que da al mar. Por tanto, la decoración es sumamente cuidada y transforma la sala en un lugar agradable en el que te apetecerá quedarte. A la hora de la cena, las mesas están decoradas con velas, por lo que la luz de la sala es más íntima. Dispone además de una zona con terraza en la que podrás disfrutar del sol. Sin embargo, lejos de lo que es habitual en los grandes complejos hoteleros, el restaurante solo tiene capacidad para 250 comensales. El menú está compuesto por cocina mediterránea y un bufé internacional para el desayuno.
Separado de "Fereol" por el bar, los clientes también cuentan con un segundo restaurante, el "Purple Lounge", decorado a la última. Acorde con el nombre del lugar, el restaurante está decorado en tonos rosas y violetas y en él se puede comer mientras disfrutas de la música en directo. Sirve cocina francesa y el menú varía a diario. Los fines de semana, al restaurante solo se puede acceder a través del casino, por lo que es necesario ser mayor de edad para poder comer en él. Entre semana, se accede por el bar del hotel y los menores pueden entrar sin problema.
El establecimiento dispone de una playa privada que se extiende, en forma de semicírculo, por la pequeña bahía del hotel. La simple denominación de playa "privada" da idea del lujo reinante, típico de la Costa Azul. La playa representa todo un privilegio, en primer lugar porque se accede a ella desde el hotel, sin necesidad de atravesar ninguna carretera, lo que representa una ventaja para aquellos que viajen con niños; además, no funciona como una playa independiente, por lo que no deberás abonar ningún suplemento adicional para alquilar las tumbonas, un aspecto que siempre resultará estupendo para tu cartera.
El lugar ofrece un panorama muy agradable a las pequeñas bahías de la costa y con las cristalinas aguas azules del mar, tal y como se imagina uno la Costa Azul. ¿Qué más se puede pedir?
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación