
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Norma internacional
Descanso
Gastronomía
Encanto
CorazónEste hotel intimista y lujoso es una de las joyas de la isla. Esta propiedad, propicia a los superlativos, constituye el lugar ideal para una estancia romántica o para unas vacaciones de calidad entre amigos. Constituido únicamente por casas muy bien decoradas, dispone también de un restaurante excepcional y de un magnífico spa. Aunque está algo en el interior, ofrece un entorno y unas vistas únicas. Sin lugar a dudas es uno de nuestros hoteles preferidos.
Los Royal Garden Villas coronan la costa, en el lugar de veraneo de Costa Adeje al sur, a unos 4 km tierra adentro, frente al campo de golf. El entorno inmediato es muy tranquilo, a excepción de la carretera que pasa por delante del hotel, pero con pocas infraestructuras turísticas. El hotel dispone de un aparcamiento, muy bonito y mejor decorado que algunas habitaciones que hemos visto en otros establecimientos. Si llegas en coche, se harán cargo de él de inmediato a tu llegada y un portero llevará tus maletas al chalet. El aeropuerto del sur de la isla está a unos 27 km, mientras que el del norte está a unos 90 km.
El establecimiento pertenece a los mismos propietarios que el Green Garden Resort y el Gran Oasis Resort. Está regentado por una pareja cuya mujer, arquitecta, ha diseñado la propiedad y elegido el mobiliario y la decoración de las habitaciones en regiones lejanas como Java, Filipinas y Turquía (de donde procede todo el mármol del hotel). Los amantes del golf apreciarán el descuento del 10% en las tasas de todos los recorridos de la isla concedido a los clientes de los chalets.
Cuando te encuentras en la carretera sinuosa que conduce a los Royal Garden Villas, es posible que te pases el establecimiento (como nos sucedió a nosotros) ya que la entrada consiste en una pequeña puerta de madera situada en una pared a lo largo de la carretera. Cuando hayas llamado al timbre, un miembro del personal agradable y acogedor te llevará a la bonita propiedad del hotel. A la izquierda y a la derecha, dos senderos conducen al restaurante mientras que justo en frente se encuentra un precioso puentecito que cruza la magnífica piscina que rodea la recepción del otro lado. El registro es un auténtico placer: el recepcionista te da conversación mientras hace el registro y no tienes que preocuparte de llevar tus maletas a la habitación, ya que lo hacen por ti. El espacio de recepción tiene mobiliario y objetos asiáticos, como asientos finamente trabajados y bonitos grabados. La piscina, muy bien iluminada por la noche con luces instaladas en el lateral, tiene ranitas de cerámica que escupen agua por la boca y ofrece vistas al campo de golf. Los clientes pueden disfrutar de este entorno espléndido al borde de la piscina, donde elegantes tumbonas y sombrillas de paja están a su disposición.
Justo al lado de la recepción encontrarás el spa del hotel, también excepcional, y cuya puerta de entrada pertenecía antaño a un templo tailandés. Tiene una piscina iluminada, jacuzzi, una cascada de masaje, una fuente de hielo, hammam, baño turco y duchas de hidromasaje que forman un circuito termal. Además, tiene una cabina de masajes, tratamientos corporales y rituales corporales y también podrás probar varios tipos de baños. Aunque es relativamente pequeño, es sin lugar a dudas uno de los centros de bienestar más particulares de la isla. El hotel también tiene sala de fitness, con las máquinas más básicas.
Las otras partes comunes del establecimiento están muy bien cuidadas, con plantas y flores por todos lados así como música suave de fondo en los senderos que conducen a los chalets. Ostentan también numerosos elementos artísticos y culturales asiáticos, como elegantes flamencos rosas o un jarrón gigante a la entrada del spa. El personal es impecable y responde a todas las peticiones de manera eficaz y con una sonrisa. Es un lugar maravilloso para quedarse.
El Royal Garden Villas propone chalets de una, dos o tres habitaciones, todas ellas con una decoración diferente pero en la misma línea. Las instalaciones son más o menos las mismas; sólo varía el número de cuartos de baño, la superficie y el estilo de la terraza. Los chalets de una habitación, repartidos en tres categorías, son como todos los demás, con una decoración y mobiliario asiáticos, elegidos por la propietaria del hotel. Las habitaciones tienen pufs, magníficas sábanas y una iluminación acogedora, así como una cama king-size. El equipamiento incluye teléfono, televisión de pantalla plana, reproductor de dvd, conexión Wifi gratuita y grandes armarios. Los inmensos cojines así como los cuadros y los grabados que decoran las paredes elegantes aportan un toque final agradable. Los cuartos de baño de mármol tienen una gran bañera y una ducha de hidromasaje así como lavabo doble con productos de aseo Bulgari. La gran sala de estar está decorada con numerosos objetos asiáticos así como un bar y taburetes, además de vasos y una amplia selección de bebidas. Al lado del salón hay una cocina totalmente equipada con lavadora empotrada, así como una mesa para cuatro personas. Todo ello se completa con una terraza con un mobiliario sólido y una piscina con vistas al recorrido de golf. Los chalets de dos y tres habitaciones se reparten en dos plantas, lo cual implica que disponen de dos balcones/terrazas y de dos o tres cuartos de baño. Con respecto a los chalets de una habitación, tienen además varias televisiones de pantalla plana y una centrifugadora. Para las grandes fiestas o para un derroche de lujo, el establecimiento dispone de un chalet de cuatro habitaciones, el Bora Bora, con una fuente a la entrada, sombrillas de paja, una terraza con una mesa alta y un vestidor. Uno de los chalets de dos habitaciones dispone de su propio patio de entrada mientras que otro está totalmente adaptado para las personas de movilidad reducida.
El hotel alberga un magnífico restaurante, el Jardín, unas plantas por debajo de la planta baja. Está decorado en sutiles matices de blanco, crema y beige, tiene diez mesas de mármol muy bien puestas, una impresionante pared negra y una imponente iluminación en el techo. Abierto únicamente para comer y cenar, sirve una cocina extraordinaria en un entorno a la vez distendido y elegante, con un servicio perfecto. El desayuno bufé se compone de fruta fresca, yogures, cereales, tartas y tortitas; además de un desayuno caliente formado por salchichas, huevos y panceta. Pueden pedirse tortillas por separado y al final de la comida se ofrecen crepes. Por la noche, se sirve una cocina refinada y elegante a la luz de las velas, con música española de fondo. Hemos elegido el menú degustación que era tan suculento como copioso, y preparado con los mejores productos locales para invitarte a vivir una experiencia culinaria inolvidable. Se propone un servicio de habitaciones para la comida y los menús se encuentran en las habitaciones. Si no tienes hambre, puedes acomodarte al borde de la piscina y tomar bebidas sin alcohol, champán, vino o café. El hotel también cuenta con un servicio de supermercado; los productos elegidos se dejarán delante de tu puerta.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación