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DescansoUno de nuestros preferidos en la región. Cerca de Rodas, el Blue Sea es un complejo hotelero muy alegre y cómodo.
El Blue Sea está situado a tres kilómetros del complejo de Faliraki, en la costa de la isla, a 11 km de la maravillosa ciudad medieval de Rodas, y a 6 km del pueblo de Afandou donde se encuentra el campo de golf internacional de la isla, repleto de olivos
Faliraki es el lugar de vacaciones más famoso de la isla, literalmente en el agua. Ofrece atractivos del balneario y actividades náuticas, excepto deportes de vela. Con un tiempo seco y poco viento, este lugar está inundado de sol hasta octubre. No hay guijarros en la playa. ¡Todo un lujo en esta isla, plagada de guijarros! Por la noche, la ciudad se anima con una oferta en la que podrás elegir entre el placer de una buena cena en una de las numerosas tabernas que están al borde del mar, los ritmos frenéticos de los bares o los paseos por la playa. Es fácil encontrar vehículos gracias a las numerosas tiendas de alquiler que también proponen escúters, motos o coches. Se tarda unos 20 minutos en llegar a la ciudad de Rodas y 30 minutos al aeropuerto. En cuanto a las compras, las tiendas de souvenirs, atestadas en verano, no faltan.
La gran baza del Blue Sea reside en el trato agradable de su personal. Franceses, italianos y alemanes disfrutan de sus estancias en este complejo hotelero que responde a las demandas de familias y parejas a la búsqueda de los atractivos del balneario.
Muy cerca del Pegasos Beach, el Blue Sea goza de la playa de arena de Faliraki, el famoso centro balneario. Ten en cuenta que los complejos vecinos (unos quince) comparten la misma playa, pública, que afortunadamente es inmensa. Es difícil encontrar un playa privada en un hotel de Rodas.
Construido en 1976 y reformado en el 2003, el Blue Sea luce una arquitectura moderna y está compuesto por tres edificios de 3 a 4 plantas. Tiene un tamaño razonable y su decoración es cuidada: chorros de agua coloridos, flores en las mesas de los verdes jardines, platos artesanales en las paredes, portillas a lo largo de los pasillos... Y sobre todo, uno se siente enseguida como en casa gracias al servicio y al trato del personal, de lo más cordial, que además habla idiomas. Dimitris, que lleva ocho años trabajando en el bar de la recepción, situado entre el amplio hall de entrada y la gran terraza exterior, sirve deliciosos cócteles hasta las dos de la mañana. ¡Y siempre sonriente!
En definitiva, un ambiente es de lo más familiar. En general, el Blue Sea responde a los estándares internacionales en cuanto a instalaciones. Lo que no es el caso de todos los hoteles de la misma categoría en Faliraki. Enhorabuena por la piscina climatizada (a principios de temporada) situada en una amplia sala, más abajo, cerca del jacuzzi.
El hotel alberga 316 habitaciones bastante grandes (20 m² aproximadamente) repartidas en edificios con ascensores. Pero el acceso sigue siendo largo y complicado. Las habitaciones dan al mar (con suplemento) y a la preciosa bahía de Faliraki - sobre todo al amanecer -, hacia los jardines o a las montañas, desgraciadamente un poco alejadas de la carretera situada a menos de 15 metros del edificio. De fácil acceso, pero con menos tranquilidad.
Todas tienen un balcón amueblado y está provistas de aire acondicionado individual, de televisión por satélite con radio, de teléfono directo para llamadas internacionales, de un minibar y de un cuarto de baño con bañera y secador. Disponen de muchas estanterías, están amuebladas de forma sencilla y las paredes están decoradas con cuadros de Grecia.
El restaurante principal sirve cocina local e internacional para las tres comidas del día, tipo bufé. Encontrarás menús vegetarianos y se puede pedir comida para llevar al mediodía si se sale de excursión. Se dispone, además, de un horario libre para el desayuno y la cena si se avisa con antelación al responsable del restaurante. La terraza que da hacia la piscina es agradable. Las mesas están un poco juntas unas de otras en el interior. Los dulces que se sirven para el desayuno son caseros. En cuanto al resto, la comida servida es aceptable. Pero es excelente en el restaurante con menú a la carta, situado a la izquierda del hall de recepción. Una vez a la semana se organiza una noche folclórica.
A estos se añaden el chiringuito en la playa, abierto de 10:00 a 18:00, y el bar de la piscina. Único punto negativo: los clientes del Blue Star, el hotel de enfrente, tienen acceso a los dos restaurantes del Blue Sea.
El Blue Sea goza de la inmensa playa de arena fina de la bahía de Faliraki, que se extiende a lo lejos a lo largo de casi un kilómetro. En esta parte de la bahía, hay algunos guijarros, pero se puede caminar descalzo. La arena de tipo granítica es oscura. Como en el caso de sus vecinos, unos senderos de tablas recorren la playa a ambos lados de las tumbonas resguardados por las sombrillas. Acúerdate de que las tumbonas son de pago, alrededor de 3 euros para media jornada... A este respecto, todos los complejos hoteleros proceden de la misma forma. Los clientes pueden acceder al club náutico de la playa, cerca del hotel, de pago también porque es completamente privado y no tiene ningún acuerdo comercial con el hotel.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación