
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Norma internacionalEl Sao Joao, sencillo aunque confortable, resulta perfecto para los que quieren alojarse cerca del centro de Funchal. No obstante, conviene recordar que se encuentra bastante lejos del mar.
En la zona alta de Funchal, a 2 km del centro y a 23 km del aeropuerto. Para llegar al centro, son necesarios 15 minutos andando. Hasta el aeropuerto, se tarda una media hora en coche.
El Sao Joao no es el hotel mejor ubicado de Funchal. Fue construido en las faldas de una colina, dominando la autovía que rodea la ciudad. Aunque el mar se divise a lo lejos, el paisaje, poco atractivo, se compone de edificios modernos. El hotel no cuenta con ningún autobús para llegar hasta la playa (situada en Lido de Funchal, a 2 km al oeste). Sin embargo, sí que existe uno hasta el centro (a 2 km al este), operativo cada hora, de 09:00 a 17:30.
El Sao Joao, un hotel construido en 1980, no se distingue por una arquitectura exterior especialmente elegante. Este edificio beige y amarillo de ocho plantas se encuentra al final de un agradable y verde paseo, pero dispone de poca vegetación en sus zonas de recreo. La piscina exterior está rodeada por un solárium recubierto con baldosas, con unas líneas tan minimalistas que al final resultan pobres. Para divisar algo de verdor, es necesario ir hasta la terraza panorámica recubierta de moqueta sintética. Al igual que el solárium, ésta cuenta con tumbonas de plástico, colchonetas y sombrillas de tela. El hotel encierra igualmente una piscina cubierta menos amplia, aunque suficiente para dar unas brazadas. Las instalaciones del hotel se completan con un gimnasio modestamente equipado y una sauna.
Las 208 habitaciones del Sao Joao dan en su mayoría a la ciudad. Algunas de ellas disfrutan de vistas al mar, dibujado en el horizonte. El mobiliario es sencillo, pues se ha pensado, ante todo, en el aspecto práctico. Un gran ventanal, que comunica con un pequeño balcón amueblado con una mesa y dos sillones de plástico, aporta una gran luminosidad. Además de aire acondicionado, poseen televisión por satélite y teléfono con línea internacional directa. Los cuartos de baño cuentan con el espacio suficiente para albergar una bañera. También se ha previsto un secador. Es una pena que el único lugar disponible para ordenar los enseres personales sea el pequeño armario ropero de la habitación.
El Sao Joao dispone de un restaurante bufé y otro a la carta. El primero dispone de mesas y sillas de madera blanca, lo que consigue una sala especialmente agradable. Los platos que se sirven son relativamente sencillos: ensaladas mixtas, pasta, verduras gratinadas, y carnes y pescados en salsa. En el restaurante a la carta, también se ofrecen especialidades de la isla (atún con salsa de tomate, brochetas de ternera con laurel), junto con los grandes clásicos de la cocina internacional. Los que quieran almorzar rápidamente, pueden pedir un sándwich, una hamburguesa o una tortilla en la cafetería de la piscina. Los platos cuestan una media de siete euros.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación