
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Norma internacional
DescansoEste hotel clásico de Madeira, totalmente renovado en el 2008, se adapta más a lo que puede buscar una pareja: buen servicio, tranquilidad y ambientes comodos. La decoración de las habitaciones y suites tiene encanto asi como las partes comunes, en especial la parte de recepción.
Ubicado a dos kilómetros del centro de Funchal, a 5 minutos a pie de la Estrada Monumental, avenida principal donde se localizan la mayoria de los hoteles de Madeira, el Savoy Gardens se encuentra a 24 kilómetros del aeropuerto. Calcular unos 30 minutos en coche.
El Savoy Gardens pertenece a la cadena maderense Savoy que posee dos hoteles más en la isla. Los clientes pueden disfrutar de las instalaciones de los otros hoteles tales como el tenis, mini golf...
Comprado en 1989 por el grupo Savoy, el antiguamente llamado «Vila Ramos» benefició de dos renovaciones sucesivas: la primera en 1992 y la segunda a principios del 2008. Se cambió todo: el hall se remodeló completamente con la idea de dejar entrar más luz, el restaurante se amplió y las habitaciones se adaptaron a unos estándares más lujosos. La piscina exterior rectangular mira al mar pero tambien a la ruta lindante. Está rodeada de canteros con malvas (flores rosas), pequeños arboles y dos palmeras y tambien tiene unas cinco mesas de hierro forjado donde beber un refresco. En la octava planta, se halla una gran terraza, que aunque no esté acondicionada, permite observar los fuegos artificiales de fin de año, tan famosos de Madeira.
Las 116 habitaciones comprenden 2 suites con terrazas importantes. Todas tienen moqueta clarita, un gran espejo, muebles de madera oscura. Resulta particularmente cómoda la luz dentro de los armarios. Dentro del placar, se hallan las 2 toallas para la piscina. Además de una televisión con pantalla plana, todas los cuartos vienen con kettle. El aire acondicionado se detiene en cuanto se habre la ventana del balcon. Las habitaciones que no miran al mar, dan hacia la montaña donde se ven bananeros y casitas, una vista más bien grata. Y las de la séptima planta no tienen balcon, excepto las suites pero si grandes ventanales. El baño tiene buena luz eléctrica y se siente que acaba de ser renovado en todos los detalles: la bañera, el piso con baldosas marrones y beige, el lavabo con una forma rectangular e original.
El restaurante Laurisilva sirve desayunos y cenas bufé. Tambien propone un servicio de «table d'hôte». La comida es internacional y tambien especialidades locales. La sala pueden acoger a 150 personas en parte arriba en el altillo, y el resto debajo de un ventanal al lado de la piscina. La decoración es atractiva con su parqué, sus grandes lámparas con pantallas rojas y los bambus quer separan la sala de la salida a la piscina.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación