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BalnearioEl Club Sandra reabrió sus puertas en 2010 después de tres meses de intensas obras en las que se han renovado las paredes y el interior, del suelo al techo. Ahora, el establecimiento posee todas las características exteriores de un hotel con encanto y las actividades y animaciones de un club de vacaciones. Por lo tanto, es ideal tanto para parejas que busquen romanticismo como para familias que quieran animaciones. El único pero es que la playa está a 250 metros y solamente se puede acceder a pie.
El Club Sandra, situado en el centro de la zona turística de Yasmine Hammamet (la más nueva de la región), se erige a unos 250 metros de su playa privada. Calcula unos 45 minutos para llegar al aeropuerto de Túnez y 1 hora para llegar al de Monastir. El hotel está a tan solo 4 km de los clubs de golf de Citrus y Yasmine.
Las últimas obras se concentraron en la recepción, el bar, las habitaciones, el hammam y la piscina cubierta. En 2011, el hotel iniciará la construcción de un auténtico gimnasio y de un anfiteatro.
El pequeño vestíbulo deja entrever los cambios que se han llevado a cabo en el Club Sandra durante estos tres meses de cierre: sofás de terciopelo nuevos reinan en medio de una sala de arquitectura oriental, cúpula, rejas de hierro forjado, etc. El resto del establecimiento sigue con este estilo oriental-contemporáneo. Desgraciadamente, no podemos decir lo mismo de los tres edificios de color amarillo que rodean la piscina exterior. Tienen un aspecto poco elegante que desentona con el estilo trabajado del resto del hotel.
A pesar del gran número de habitaciones, el Club Sandra tiene unas infraestructuras algo limitadas. El centro de bienestar solamente posee dos salas de masajes, una cabina de estética, una de relajación y un hammam. Podemos imaginar el abarrotamiento en temporada alta. La piscina interior no es muy grande. En cuanto al gimnasio, se limita a algunas máquinas dispuestas en el borde de la piscina, aunque en breve se llevará a cabo la construcción de una sala para albergarlas.
El Club Sandra ha optado por un número redondo, 200 habitaciones, con un estilo oriental-contemporáneo, a imagen del resto del establecimiento. Los muebles, aunque desparejados (mesitas de noche y cama de madera pintada, sofá de piedra esculpida, escritorio de mármol, armarios tachonados) consiguen un resultado armonioso. Si bien la decoración sorprende de manera agradable, no es el caso de las prestaciones, algo justas para un cuatro estrellas. La televisión por satélite, el teléfono y la climatización centralizada están presentes, pero no hay minibar, ni secador de pelo (ambos se pueden pedir), ni caja fuerte tampoco (disponible en la recepción). El cuarto de baño es clásico: embaldosado decorado con un friso, bañera, etc. En cuanto a las vistas, se puede elegir entre piscina y parque de atracciones de al lado, un poco ruidoso durante el día.
El hotel tan solo posee dos alternativas gastronómicas, algo limitado si se tiene en cuenta su capacidad (unos 400 adultos): un restaurante barbacoa que solamente abre en temporada alta y uno principal. El primero se encuentra al lado de la piscina y sirve a sus clientes en bonitas mesas de hierro forjado. Es difícil darse cuenta de la capacidad de la sala principal, hasta 300 personas, ya que los efectos del techo en bóveda o en arcos ojivales la hacen parecer más pequeña. En cuanto a la comida, nada del otro mundo: un bufé internacional amenizado con veladas italiana o francesa, en función de la nacionalidad mayoritaria de los clientes, y platos tunecinos. Al contrario que la mayoría de hoteles de la región, los platos locales no siempre están presentes. Las bebidas se sirven en la mesa, por lo que hay que tener un poco de paciencia.
250 metros separan al Club Sandra de su playa privada, vigilada a partir de las 8:00 h de la mañana. Para llegar a ella solo hay una opción: caminar, ya que el hotel no dispone de autobús. Una vez en la playa, encontrarás todo lo necesario para descansar: tumbonas de plástico, sombrillas, etc. Todo ello, cortesía del hotel. En cuanto al entorno, no hay nada que objetar: arena fina y agua transparente para todos. En el club acuático gestionado por una empresa externa se pueden practicar varios deportes por una tarifa suplementaria: moto acuática, paracaidismo ascensional, banana acuática, vela, windsurf y patines de agua.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación
Estancias Hammamet (1 fin de semana)