
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Cultura
Bien situado
Descanso
Gastronomía
Encanto
CorazónImpresionante y mágico, así es el Intercontinental de Hong Kong, esa joya en términos de restauración, decoración, modernidad, servicio, calidad, situación e incluso feng shui. Este hotel único, situado frente a las bonitas vistas de Hong Kong cual postal y parecido a un complejo turístico gracias a su magnífico espacio acuático, se beneficia de la mejor situación en el corazón de esta embriagadora ciudad: la avenida de las Estrellas. El hotel entero está construido alrededor de estas vistas impresionantes del puerto Victoria. Prepárate para chuparte los dedos: Spoon, Nobu y Yan Toh Heen son restaurantes famosos en el mundo entero, y ¡no te los puedes perder!
Frente al famoso Skyline de Hong Kong, con el paseo de la Avenida de las Estrellas: ¡mejor, imposible! El hotel está directamente unido a una galería comercial, de lujo obviamente. El Intercontinental Hong Kong se encuentra a unos 30 minutos en taxi (1 hora en autobús) del aeropuerto internacional de Hong Kong, pero cuidado con los atascos que pueden alargar el trayecto en media hora.
Como te podrás imaginar, el Intercontinental es uno de esos hoteles que no se olvidan y que se incluyen en numerosas clasificaciones importantes. Por ello, numerosas publicaciones internacionales distinguen el hotel regularmente: Condé Nast Traveller, Travel and Leisure, Gourmet, Wine Spectator, etc.
Solo dos hoteles, y este es uno de ellos, ofrecen el sentimiento de estar en un complejo turístico en medio de la concurrida ciudad de Hong Kong: ¡un lujo rarísimo!
Muchos de los espacios están abiertos las 24 horas, por ejemplo la sala de deporte o el centro de negocios, ya que los conserjes están muy presentes y son reactivos. Todos los clientes del hotel tienen acceso al club lounge pagando un suplemento (importante). Se organizan cursos de cocina francesa una vez al mes. Los cursos de yoga y de Taichí (40 minutos, 5 días por semana) son gratuitos.
Todos los espacios del hotel exponen obras de arte. Sobre todo destacan los cuadros de David Chan, famoso artista que ofrece una visión muy contemporánea de la caligrafía tradicional.
A las 20:00 h podrás admirar la sinfonía de luces que tiene lugar cada día en la bahía de Hong Kong, ¡sin salir del hotel!
Magnífico edificio contemporáneo construido siguiendo los principios del feng shui: el ejemplo más impresionante es el amplio vestíbulo abierto con inmensos ventanales en la entrada y en el lado del paseo para que los famosos 9 dragones de Hong Kong puedan descender de las colinas de la ciudad e ir a beber al mar cada día. Ningún obstáculo entre los espacios para que las energías puedan circular. El momento más bonito del día es sin duda el crepúsculo: un cielo azulado contrasta con el agua del puerto mundialmente conocido de Victoria Harbour, cuando las luces de la ciudad trascienden la vista. Obviamente, al gran bar de detrás hay que ir a tomar el cóctel de los 9 dragones (la firma del bar). El hotel cuenta con 17 plantas y fue totalmente renovado en 2007. El gran club lounge abre de 6:30 a 22:00 h y es impresionante e ideal para venir a trabajar, comer (desayunar, merendar y varios cócteles) o a descansar leyendo uno de los libros de la biblioteca. Desde ambos lados se pueden admirar las líneas de la ciudad del lado del puerto o del lado Kowloon. El personal, muy profesional, está a tu disposición. El centro de negocios está abierto las 24 horas y ofrece un máximo de servicios (como por ejemplo traducción, secretariado, etc.).
El Intercontinental posee uno de los espacios acuáticos exteriores más grandes de Hong Kong (abierto de 6:00 a 22:00 h): la ubicación es excepcional. La gran piscina hexagonal está rodeada de tumbonas muy cómodas. En dos grandes casetas cerradas por cortinas de color crema se practican masajes holísticos tailandeses. Más lejos y frente a la bahía, los bañistas tendrán el placer de descubrir tres jacuzzis con desbordamiento unidos entre ellos, y cada uno con una temperatura diferente. Da la impresión de estar sumergiéndose en las aguas del puerto Victoria, ¡es mágico! Justo al lado es donde se llevan a cabo los cursos de taichí con vistas directas a la Avenida de las Estrellas. Pequeño estanque rectangular decorado con nenúfares, camino acuático, línea trazada con cantos rodados, parterre de vegetación: se trata de un verdadero jardín en el corazón de Hong Kong. Entre las dos piscinas, los clientes, ya bien relajados, pueden disfrutar del bar instalado en los tablones de teca; desayunar aquí es todo un placer. Toda la belleza y las líneas de diseño son impecables.
En el interior, el Intercontinental alberga un gran y magnífico spa inspirado en el feng shui que abre de 6:00 a 23:00 h. Fuera de estos horarios los clientes podrán acceder a él las 24 horas con la tarjeta que se les concede. Los tratamientos más famosos se llaman «Jet lag relief» (alivio del jet lag) y «Oriental healing» (cura oriental). Como anécdota añadir, que hay un tratamiento facial que se realiza con caviar. Todas las salas, de mármol verde, tienen jacuzzi, sauna y ducha contiguos (haciendo de hammam). Hay dos salas de tratamiento adaptadas a las parejas. Además, el spa dispone de una sala de deporte de última generación que contiene una máquina Power plate.
El hotel cuenta con un total de 495 habitaciones, dos tercios de las cuales ofrecen unas impresionantes vistas del puerto Victoria. El resto, en cambio, son más grandes. Hay que elegir cuál es la prioridad de cada uno. El conjunto de las habitaciones se divide en más de 10 categorías entre las que hay 92 suites que dan a la bahía. No sorprende que los espacios privados dispongan de un lujo elegante y acogedor, cuyo carácter sobrio y muy funcional seducirá particularmente a una clientela de hombres de negocios. El confort XXL y los espacios con alta tecnología están presentes: gran pantalla de plasma que emite unos cuarenta canales, radio, lector de DVD, películas bajo pedido, minibar muy elaborado, gran escritorio con trampilla (que esconde diversas tomas), sistema Bose, teléfono, wifi, fax (en las suites y en las demás habitaciones bajo petición), caja fuerte y estación Ipod. Cabezal alto de cama, moqueta gruesa, menú para escoger almohada y dormir divinamente, todos los detalles están meticulosamente cuidados para que el cliente se sienta lo mejor posible. En todas las habitaciones los huéspedes tienen acceso a Internet las 24 horas (conexión rápida), al servicio de mayordomo y al servicio de habitaciones. Los grandes cuartos de baño son de mármol proveniente de Italia y disponen de secador de pelo, espejo de aumento, amplia selección de productos de tocador Elemis, etc.
De las magníficas suites destacamos: el gran espacio dedicado al salón; la enorme bañera jacuzzi con vistas directas a la bahía; la cama (en las suites deluxe son de color negro y oro); los toques asiáticos como por ejemplo los relieves del escritorio; el acceso de la habitación al cuarto de baño por el vestidor muy bien acondicionado (suites ejecutivas)... Nueve de las suites están provistas de patio, con dos tumbonas instaladas en los tablones de madera mirando la inmensidad. Tres suites del hotel poseen una magnífica terraza exterior con diferentes niveles y una piscina. La suite presidencial, la más grande de la ciudad, tiene la particularidad de estar acondicionada como dúplex, cosa rara en Hong Kong.
Aquí encontrarás todos los sabores gracias a los cinco restaurantes del hotel, el único en Hong Kong que alberga dos restaurantes gestionados por chefs con estrellas Michelin y famosos en el mundo entero. ¡Pero no te olvides de reservar! Todos los espacios son magníficos en cuanto a su decoración. Además, todos poseen unas vistas espectaculares del puerto.
Aquí, en el Intercontinental, encontramos el concurrido «Spoon» de Alain Ducasse. Chef entre los chefs, el creador de la marca pasa dos veces al año. El resto del tiempo, el restaurante está gestionado por el maître de un lado y uno de sus discípulos del otro. Pasión y energía se unen a esta cocina contemporánea francesa que tanto atrae. Este espacio inigualable está integrado por un pasillo en el que se colocan a un lado y a otro más de 4 800 botellas con una variedad de más de 450 vinos. El sumiller es francés. En el lugar descubrimos un magnífico techo decorado con 550 cucharas realizadas en vidrio de Murano. Lujo supremo: en el Spoon, la botella de dos litros de Champagne se puede pedir por copa, así como de Burdeos y de Borgoña.
Otra de las estrellas del Intercontinental: el inimitable Nobu, el restaurante japonés más famoso del mundo. Este impresionante universo de diseño ha sido realizado por David Rockwell. El techo del Nobu deja boquiabierto a todo el que lo ve por su realización con espinas de erizos plantadas una a una para conseguir un resultado final impresionante: la representación de un mar ondulante. La barra está realizada por una cascada de 7 700 piedras que representan cerezos en flor. El sumiller, vinculado al restaurante, trabaja para encontrar la unión perfecta entre creación culinaria y vino, sobre todo en materia de sake. Además de los elaborados menús, encontrarás selecciones culinarias en función de los acontecimientos del período y de la estación.
El elegante Yan Toh Heen, con reconocimiento mundial por su calidad y su finura en la restauración china, propone a los comensales una cocina cantonesa tradicional con menús que cambian según la estación (basándose en el calendario chino). Hay señales que no engañan, como por ejemplo el gran número de clientes locales que se apresuran cada mediodía para sus comidas de negocios. El cocinero trabaja mano a mano con un dietista para ofrecer los platos más sanos. No te vayas sin haber probado un dim sum o uno de los 24 tipos de pescados diferentes que te proponen. Hay mucho donde elegir.
El steak house winebar + grill propone carnes de ensueño. Es el único restaurante hongkonés que posee un grill con leña. Su diseño es espléndido: el espacio tapizado de las paredes de piel roja te despierta irremediablemente. Se come el mejor buey de cada lugar (entre ellos el buey Wagyu de Kobe). Se ofrecen diversas salsas, como por ejemplo 12 tipos de mostaza y 8 de sal. La bodega de vinos, muy acogedora, propone más de 450 crianzas con una larga selección de vinos a la copa.
Harbourside, el restaurante principal, abre de 6:00 a 1:00 h. El gigantesco buffet internacional está particularmente cuidado con platos muy diversos y mucha elección. Entre los platos asiáticos y occidentales hay un espacio reservado a los sushis y otro al marisco (sobre todo bogavante). También se puede optar por un menú dietético. El domingo los huéspedes vienen a disfrutar el fabuloso, pero caro, «Champagne Brunch» de 11:30 a 15:00 h. También se puede comer en el magnífico lounge del vestíbulo frente a las espectaculares vistas de Hong Kong o cenar en la terraza de la piscina, en el exterior.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación
Estancias Hong Kong (1 fin de semana)