
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Cultura
Fiesta
Bien situadoEl Kimberley es práctico y cómodo y está muy bien situado en el barrio de Tsim Sha Tsui East, el más turístico de la ciudad que siempre está animado. Si bien la estética del lugar no es nada del otro mundo, se aprecia la comida que propone, la galería comercial y la limpieza del lugar. Un buen hotel de gama media.
El Kimberley está en el barrio de Tsim Sha Tsui East, el más turístico de la ciudad, y da a la concurrida calle que da nombre al hotel. Justo al lado está la «Knutsford terrace», una callecita muy conocida por la cantidad de restaurantes y cafeterías de todas partes del mundo y su animación nocturna.
El hotel se encuentra a unos 45 minutos del aeropuerto internacional de Hong Kong, pero cuidado con los atascos que pueden alargar el trayecto una media hora.
La entrada del hotel no es fácil de ver, hay que entrar en la galería comercial y subir a la segunda planta para descubrir el gran vestíbulo. Los espacios comunes disponen de conexión wifi y hay habitaciones adaptadas para las personas de movilidad reducida. Se puede ir al aeropuerto con la lanzadera de pago.
El Kimberley, abierto en 1991 y renovado en 2006, es un gran edificio rectangular con un total de 21 plantas. Su fachada es sorprendente porque todas las ventanas están construidas en ángulo, una buena manera de agrandar el espacio y hacerlo más luminoso. La planta baja dispone de aparcamiento y las dos plantas superiores albergan una galería comercial. No es muy estético, aunque sí muy práctico. El spa del hotel está dividido en dos partes, una planta para los hombres y otra para las mujeres con un espacio de peluquería muy coqueto. El spa contiene muchas salas de masaje y ofrece acupuntura, tratamientos faciales y diversos masajes. La sala de relajación muy kitsch, con una televisión, no es de las más ortodoxas. El gimnasio es muy pequeño y solamente cuenta con 5 máquinas. Justo al lado, en el exterior, hay dos canchas de tenis.
En este hotel encontramos nada menos que 546 habitaciones, con un estilo clásico y sobrio, divididas en cuatro categorías: «Estándar» con vistas a los edificios de la ciudad, «Moderate» con vistas a la calle (mejor), «Superior» situadas en las plantas superiores y «De Luxe» de tamaño más grande (24 m²) que las demás (20 m²). También hay tres tipos de suites con superficies que varían de los 34 m² a los 46 m² y disponen de cocina y salón con sofá cama. Todas las habitaciones disponen de televisión normal con 40 canales además de películas bajo pedido, climatización central, minibar con algunas bebidas, facilidades para hacer té y café, teléfono e Internet. Cuentan con un panel de control desde el que se pueden encender todas las luces de la habitación. Las habitaciones son simples y cómodas con un dominio del marrón. Los cuartos de baño son lo bastante grandes como para abrir la puerta y en ellos encontramos bañera baja, tocador de granito negro, un gran espejo, secador de pelo, productos de tocador, albornoz y zapatillas. Hay 40 habitaciones comunicantes y el servicio de habitaciones está disponible hasta medianoche.
El «Coffe House» es el restaurante principal de la estructura que propone una cocina internacional a la carta y en formato de buffet. Abre para todas las comidas, de 6:00 a 10:30 h, de 11:30 a 14:30 y de 18:00 a 23:00 h. Está cerca de la recepción y es un poco antiguo. El marisco se cocina en directo. El «Kimberley Chinese restaurant» es un poco kitsch, una sala de techos bajos llena de mesas redondas para acoger a 250 comensales. El Hanamizuki es un restaurante japonés alargado con ventanales que permiten ver la animación de la calle. Al fondo de este espacio bastante antiguo hay un sushi bar. En el «Cascade Lounge», espacioso y cómodo, podrás tomar algo o comer algún tentempié contemplando la calle Kimberley.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación
Estancias Hong Kong (1 fin de semana)