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Cultura
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Bien situado
Gastronomía
Encanto
CorazónEl Langham, el único "Leading hotel of the world" de Hong Kong en 2009, ofrece unas prestaciones personalizadas en un marco de lujo y con un estilo barroco, clásico y original al mismo tiempo. Con su notable recepción, sus múltiples servicios, los magníficos cuadros y su deliciosa y original restauración, este hotel es un valor seguro.
El Langham se encuentra ubicado junto a la mayor galería comercial de Asia, el Harbour City, con sus 700 comercios. Allí encontrarás las mejores firmas del mercado (Channel, Dior, etc.). La calle Canton es un poco como los Campos Elíseos de Hong Kong. Tardarás unos 40 minutos en llegar al aeropuerto internacional de Hong Kong.
El primer hotel de la cadena hotelera Langham abrió sus puertas en Londres en 1864. Elegantes, clásicos y lujosos, así son los hoteles Langham, fieles a su estilo desde su creación en 1864.El edificio está decorado en tonos rosas y dorados.Incluso se ha editado un folleto para que todo el mundo pueda conocer a los artistas que han trabajado en cada una de las partes del hotel.
Totalmente reformado en 2009, el hotel cuenta con 16 pisos. El magnífico vestíbulo, de techos altos e inspirado en el estilo veneciano, se encuentra en el segundo piso de la galería comercial. Encontrarás un folleto con las obras de arte del establecimiento, gracias al cual podrás descubrir numerosos artistas chinos, que han expuesto aquí sus obras y que ya son famosos. Mientras que el hotel Langham Place es lo mejor en materia de innovación, el Langham es mucho más clásico. Alza la mirada para admirar la belleza de la bóveda y su magnífica decoración dorada. Pese a las diferencias, ambos hoteles ofrecen una gran originalidad. Merece la pena darse una vuelta por la "Pink shop", donde encontrarás los productos de la marca Langham. Toda la decoración del hotel fue creada por un diseñador que logró crear ambientes únicos y muy diferenciados. En la recepción, podrás observar la encantadora "Guest lady", vestida siempre de rosa (y que está allí entre las 08:00 y las 22:00 h). Ella es quien se encarga de responder a todas tus preguntas. También la encontrarás, de forma virtual, en la pantalla de la TV de tu habitación, y te explicará todos los servicios de los que dispones. Algunos escalones más arriba, encontrarás cómodos sillones donde podrás descansar si lo deseas. No dejes de probar el té de media tarde del Langham y sus irresistibles pasteles (de lunes a viernes, ya que los fines de semana se sirven buffets temáticos) La sala deportiva, en dos niveles, con suelo de parqué claro y espejos a ambos lados, cuenta con un gran número de aparatos, todos ellos equipados con TV. Puedes ir a cualquier hora del día. En cuanto al bienestar, dispone de dos salas de masajes: una para hombres, una para mujeres y dos baños turcos. También encontrarás una zona común, un poco saturada pero muy cuidada y con estilo romano. En las arcadas de color ocre, dispuestas en dos filas, disfrutarás de un poco de sombra y encontrarás tumbonas de madera con cómodas colchonetas. La piscina, construida con un bonito mosaico azul, está bañada por el sol y cuenta con 14 m de largo. Abonando unos 600 $ HK más, los clientes tienen acceso al elegante y clásico "Langham club", dispuesto a lo largo. Registro de entrada y salida privado, cócteles vespertinos, centro de negocios (además del que está abierto a todos los clientes del hotel), etc. son solo algunos de los numerosos servicios propuestos.
Los renovados pasillos del hotel, muy acogedores y decorados con fotos en blanco y negro, conducen a las 495 habitaciones del establecimiento, incluidas 26 suites. Al contrario de lo que sucede con muchos hoteles de Hong Kong, el Langham no goza de unas magníficas vistas al exterior. El interior es muy cuidado y tiene una distribución poco corriente (por ej.: ventana en ángulo con una pared de vidrio y otra de hormigón), además es muy bonito y se aprecia su confort. La gran pantalla plana de TV (de 37 pulgadas y con una veintena de canales) está colgada de la pared frente a la magnífica cama de 2x2 m (o camas gemelas) con cabecero con pinturas chinas y apliques modernos. En el minibar, muy completo, los huéspedes encontrarán una carta de aguas procedentes de todo el mundo. Las habitaciones están decoradas con fotos del distrito de TST de entre 1910 y 1920. Las paredes cuentan con paneles de madera de caoba, de cuero de color crema o de espejos (que dan amplitud al espacio). También cuentan con una carta de almohadas, un gran escritorio de cristal transparente y ovalado, Ipod, armarios de madera de gran calidad, teléfono con pantalla táctil, caja de seguridad gratuita, teléfono, conexión a Internet, aire acondicionado individual, etc. Los cuartos de baño, en mármol de color crema, tienen un tamaño mediano y disponen de una gran bañera con borde, una ducha separada, una báscula, espejo de aumento, secador de pelo, albornoces y productos de tocador de la marca Langham. El dormitorio y el cuarto de baño están separados por cristales transparentes. El servicio de habitaciones está disponible las 24 horas, así como un mayordomo. Las habitaciones "Grand langham", la mayoría de las suites del hotel, cuentan con mayor espacio que las estándar. Es la mayor diferencia entre las dos acogedoras categorías de habitación. También cuentan con un gran ático.
Los cinco restaurantes de la estructura permiten degustar tanto especialidades occidentales como orientales. Dispone de un auténtico "Deli" que parece salido de las calles de Nueva York. Como ocurre en Estados Unidos, ofrece multitud de carnes casher. Las hamburguesas harán las delicias de los amantes de este plato. Sin duda alguna, la más famosa es la Wagyu Burger, así como también la hamburguesa de bogavante. Los pasteles tienen el mismo tamaño que en EE UU y hay un segundo restaurante, el Bostonian, que también ofrece cocina norteamericana. Al igual que la especialidad de la ciudad, este establecimiento es famoso por sus bogavantes, sus platos de marisco y los filetes. La sopa de bogavante, al estilo de Boston, es uno de los platos estrella de este refinado restaurante. Taburetes y paredes de ladrillo rojo decoran este espacio que se utiliza también como galería. Aquí se encuentran la mayoría de los cuadros expuestos. Los platos se eligen a la carta, al contrario de lo que sucede con los entrantes, que los encontrarás en el buffet (para el almuerzo). Hay un sumiller que se encarga de la amplia carta de vinos, que cuenta con un centenar de denominaciones de origen. De hecho, este recibió el "Award of excellence" de 2008, concedido por la revista norteamericana "Wine Spectator". En lo que respecta a la cocina asiática, la podrás degustar en el restaurante chino, situado en dos niveles. Cabe destacar la magnífica escalera central y sus bailarinas de la dinastía Tan, que soportan la balaustrada. Los cinco comedores privados y el gran salón carmín, con las mesas muy separadas, son de lo más agradable, además cuentan con música ambiental. Durante los horarios de apertura de los restaurantes, los comensales pueden pedir lo que quieran a la carta, incluso pueden desayunar a la hora de la cena si lo desean. El diseñador inglés que se encargó de la decoración del restaurante principal supo darle un atractivo aspecto moderno. Una vez más, la cocina permanece abierta, para gozo de los comensales, y los buffets son muy variados. Cabe recomendar: el marisco (bogavantes de diferentes tamaños, tres tipos de ostras, patas de cangrejo), el amplio surtido de pastas (donde podrás solicitar el grado de cocción al chef), barra de ensaladas (con ingredientes ecológicos), estación japonesa, ostras, jamón italiano y español al corte, postres, platos a la parrilla, teppanyaki.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación