
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Deportes
Familia
AnimaciónUn inmenso complejo ideal para niños y adultos. Nos cruzamos con numerosas familias, dicho sea de paso. Dispone de amplias piscinas, instalaciones deportivas, un sólido equipo de animación internacional, una sala de juegos electrónicos, una playa y un puerto deportivo privado, no sabrás qué elegir. Gracias a su orientación al mar, el establecimiento disfruta de unas bonitas vistas a la puesta de sol. Sin embargo, los amantes de los pequeños hoteles deberán optar por otro establecimiento.
El Pine Bay se encuentra a 6 km de la animada ciudad costera de Kusadasi. Calcula una hora de trayecto para llegar al aeropuerto de Izmir (situado a 65 km).
Es uno de los pocos establecimientos de la zona que permanece abierto todo el año.
La infraestructura es tan amplia que el hotel la desaconseja a las personas con dificultades para desplazarse.
A pesar de su edad (el hotel abrió sus puertas en 1986), el Pine Bay está muy bien cuidado, además se renueva cada año. Este gran complejo está edificado en la montaña, a lo largo de una gran cristalera, en un terreno de 42 hectáreas. Al llegar descubrimos un vestíbulo algo frío, además de bastante ruidoso por estar abierto a la piscina interior. Pocos elementos decorativos caracterizan el lugar, a no ser los grandes sofás en frente del mostrador de la recepción.
El edificio principal reúne las habitaciones de la parte hotel. Para acceder al exterior, podrás elegir entre los ascensores o las escaleras. Entonces descubrimos la segunda piscina al aire libre, rodeada de tumbonas. Una parte del solarium está cubierta con toldos para protegerse del sol. Al comenzar las animaciones, el nivel de la música se vuelve ensordecedor. La segunda parte del hotel reúne los bungaloes y el inmenso parque acuático donde los toboganes son la felicidad de los niños, aunque los adultos también pueden divertirse.
El Pine Bay tiene 511 habitaciones, repartidas entre los 300 bungaloes del jardín y el edificio principal, que incluye 211 habitaciones superiores. Estas últimas disponen de una sala espaciosa con todo el confort necesario. La decoración moderna también forma parte de las cualidades de la habitación. Además, tienen un balcón con vistas al mar o a los jardines. En cambio, la insonorización de las habitaciones no es de buena calidad: la cercanía con la piscina principal alterará el sueño de los que se acuestan pronto por la noche, ya que la animación se desarrolla en este lugar. Y tener vecinos ruidosos también puede resultar molesto. El ruido de la climatización no ayuda a recuperar algo de calma. Pero cuando el hotel se calma, es muy agradable dormirse mecidos por el ruido de las olas en la playa. En el cuarto de baño, dispones de un neceser de aseo completo y la presión de la ducha es una auténtica maravilla. Las habitaciones de los bungaloes no parecen tan cómodas: la moqueta del suelo no es tan gruesa. Sin embargo, todas tienen vistas al mar.
Además de los restaurantes a la carta, en los que se degusta marisco, entre otras cosas, el restaurante principal del hotel funciona en forma de bufé. Las comidas se sirven en el interior del Ephesus Restaurant en invierno y fuera en el Terrace Restaurant en verano. Los dos últimos son lo suficientemente espaciosos para acoger a todos los clientes del hotel, con una capacidad de 1.000 comensales cada uno. Sin embargo, el emplazamiento de los bufés crea rápidamente una larga cola de espera en las horas de máxima afluencia. Abundan los platos de inspiración internacional, encontramos incluso un espacio para las personas a dieta. Sin embargo, los cambios a lo largo de la semana no son algo habitual. Fuera, las vistas al mar son impresionantes gracias a la situación de la terraza. Grandes toldos permiten protegerse del sol.
Más abajo del hotel, a unos 200 metros del edificio principal, la playa se extiende a lo largo de la propiedad. Arena fina recubre el espacio pero en el agua encontramos guijarros. El mar es claro y muy limpio, no se ve ni un alga. Las tumbonas de madera están acompañadas de sombrillas, además puedes enjuagarte bajo la ducha después de bañarte. En el lado del puerto deportivo, las tumbonas de madera se sitúan a lo largo de la orilla sobre una placa de hormigón recubierta de arena y se accede al mar únicamente por una escalera. Aquí encontramos el club náutico donde podemos practicar numerosas actividades: del windsurf a la barca de pedales pasando por el piragüismo.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación
Estancias Izmir (1 fin de semana)