
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Balneario
FamiliaUn establecimiento de categoría, a orillas del mar, muy cerca del centro de Kuta. Aunque las habitaciones son acogedoras, a los bares y restaurantes les falta encanto.
En Kuta.
El hotel dispone de un club infantil y un cibercafé y un servicio de autobuses para el aeropuerto.
El Ramada Bintang, construido en 1990, consta de un conjunto de varios edificios de alojamientos, situados en torno a un edificio donde están instalados el vestíbulo y el restaurante principal. En el centro del terreno, existe un jardín surcado por caminos sinuosos que llevan al mar. Cerca de la playa, se encuentra una gran piscina de donde emergen rocas artificiales con cascadas así como un bonito escenario para espectáculos. La piscina es contigua al bar-restaurante italiano con terraza situada frente al mar. El entorno general es agradable aunque carezca del encanto balinés de los hoteles vecinos y de un parque tan grande. Nos han gustado medianamente las partes comunes, los bares y restaurantes, ya que no están muy bien situadas y son más bien reducidas para un hotel con capacidad de hasta 800 personas. Propone pocas instalaciones de deportes terrestres a parte de una sala de fitness (grande y bien equipada pero un tanto anticuada) y dos pistas de tenis.
Las habitaciones, situadas en torno a un patio luminoso, son espaciosas, con una decoración estándar pero agradable. Disponen de un bonito parqué de madera y sus instalaciones son correctas: cama confortable, balcón de 6 m² con mesa y sillas, televisión por satélite con 7 canales, caja fuerte, minibar lleno y servicio de habitaciones las 24 horas. El cuarto de baño es bastante grande con bañera/ducha y secador de pelo. Dos inconvenientes: la insonorización bastante mediocre (y esto tiene su importancia ya que numerosos clientes regresan a veces de los clubs nocturnos muy tarde), y el aire acondicionado que sólo tiene tres posiciones (mucho frío, incluso en la posición más baja y demasiado calor cuando está apagada).
Los dos restaurantes parecen ya insuficientes con relación a la capacidad del hotel. Además carecen de encanto particular, en concreto el restaurante principal. En el menú: especialidades italianas, indonesas, balinesas e internacionales, correctas. El restaurante principal está abierto las 24 horas.
La playa, cubierta de arena, no es desagradable pero está rodeada de espigones de hormigón. Como en todas las playas de Kuta, los vendedores ambulantes te asaltarán en cuanto salgas del hotel. Los clientes se quedan en general junto a la piscina o acuden a pie a la parte principal de la playa de Kuta, situada a 500 ó 600 m más al oeste.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.