
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Balneario
DescansoEl hotel Alisei, en el corazón de la aldea de Las Terranas frente a una magnífica playa, es un establecimiento de gama alta con spa, una gran piscina, habitaciones amplias y confortables dotadas de terraza y cocina. No es un resort y no hay régimen de todo incluido, animación ni club infantil. Un lugar tranquilo e ideal para las parejas.
Al borde de la carretera frente a la playa de Las Terrenas, en el corazón de la aldea, al noroeste de la península de Samana, en la costa norte de la República Dominicana. Un taxi tarda unos 50 minutos en llegar al aeropuerto de Samana, mientras que los autobuses tardan 2 horas ya que deben dar un rodeo debido a la estrechez de la carretera.
Te puedes tirar desde el trampolín, practicar ping-pong en la arena, volley playa y equitación en las cercanías. Tienes un ordenador a tu disposición para navegar gratis por Internet y la conexión wifi también es gratuita tanto en la recepción como en las habitaciones. No hay habitaciones para las personas con movilidad reducida. El spa alberga dos salas de masajes, un jacuzzi, una sauna, un hammam y un estanque frío adornado por una estatua de Buda. Todas estas actividades son de pago. Al entrar pasamos ante una preciosa laguna con nenúfares. El ambiente es relajante con música suave y el agradable sonido del agua que fluye.
El Alisei (evoca los vientos alisios), construido en 1997, es un hotel de tamaño razonable con 54 habitaciones repartidas en seis edificios de dos plantas sin ascensor alrededor de una gran piscina longitudinal, en medio del césped, de un jardín florido y cocoteros. La piscina tiene un bar acuático (sólo abre el domingo) y una zona infantil con chorros de agua. El solárium tiene tumbonas de madera con colchón, sombrillas de tela blanca, duchas y una hamaca. El lugar es muy tranquilo. En la recepción te facilitarán toallas gratis.
Las habitaciones son espaciosas (entre 45 y 70 m²) y están bien decoradas (flores tropicales, tres cuadros coloridos típicos), tienen climatización (además de un ventilador de techo) y están bien equipadas. Tienen un embaldosado claro, cocina americana (utensilios, cubiertos, vajilla, horno, dos fregaderos, cuatro hornillos eléctricos, tostadora de pan, kit de té y café, frigorífico con congelador), en definitiva, todo lo que necesitas para comer como en casa. El servicio de habitaciones funciona de las 08:00 a las 23:00 h. Otro atractivo es la gran terraza y su mobiliario de madera (una mesa redonda y dos sillas): el 80% tienen unas bonitas vistas al mar. El espacio de las habitaciones es suficiente para acoger un comedor con una gran mesa cuadrada de madera y cuatro sillas, así como un salón con un sofá-cama. Encontramos dos televisiones vía satélite, una en el salón y una segunda en el dormitorio. Emiten 60 canales. El dormitorio tiene una cama king size, portamaletas, un gran espejo de cuerpo entero, un bonito cuadro sobre la cama, armarios y una caja fuerte gratuita con código digital (bastante amplia para guardar un ordenador portátil). La conexión WiFi es gratuita. La puerta-ventana que conduce al balcón tiene mosquitero. El cuarto de baño incluye una gran ducha fija, WC, bidé, productos de aseo y secador. Las habitaciones penthouse en forma de dúplex con la habitación arriba disfrutan de bombonas de agua potable en forma de fuente.
El Alisei tiene un restaurante a la carta con cocina tradicional y un toque italiano. El desayuno se sirve de 8:00 a 10:30 h, pero después puedes comer a cualquier hora del día. El entorno es original y agradable: una sala circular frente al mar, con posibilidad de acomodarse al otro lado de la carretera directamente en la playa. Es una lástima que la carretera esté tan transitada, sobre todo por numerosos quads. El restaurante también funciona como bar de 08:00 a 23:00 h y dispone de una gran pantalla plana en lo alto. Tiene capacidad para 60 personas y hasta 100 contando la parte en la playa.
Hay que atravesar una carretera para acceder a la playa de Las Terrenas. No es tan bonita ni salvaje como Playa Bonita, pero tiene tumbonas, un campo de volley playa y un bar restaurante con servicio in situ: el del hotel. Se come en mesas y sillas de madera bajo sombrillas de tela verde al son del vaivén de las olas. A la izquierda, vemos tres islotes en forma de ballenato denominadas Ballenas. Es una bonita playa de arena marrón (como azúcar de caña), suave y fina, bordeada por palmeras y cocoteros, de agua cristalina, protegida por la barrera coralina. Delante del hotel la playa está limpia, aunque no lo está tanto a medida que nos alejamos.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación