
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Deportes
Balneario
Familia
Descanso
CorazónRecuerda: el Méridien Spa & Resort está en la categoría de los grandes. No es solo uno de los mejores hoteles de Limassol, sino de todo Chipre. En este complejo se combina lujo con cordialidad para que las parejas y familias más ajetreadas puedan encontrar el descanso que se merecen... Destaca su jardín-laguna, la zona de juegos infantil (más parecida a un parque de atracciones que a otra cosa), su gastronomía refinada y un magnífico spa. Sin lugar a dudas, el Méridien quedará grabado en tu memoria.
El Méridien Spa & Resort está tocando la orilla del mar. Está situado justo en el límite de la zona turística de Amathus, a unos 15 km del centro urbano de Limassol, la antigua capital chipriota. El aeropuerto de Larnaca está a 55 km (por autopista) y el de Paphos a 70 km.
El hotel pone a disposición de sus huéspedes un autobús gratuito que va dos veces al día al centro de Limassol, donde hay múltiples comercios, restaurantes y discotecas. Su spa ha recibido varios premios. Hay una sala reservada para adultos.
El Méridien Spa & Resort, construido en 1989 y renovado en 2003, es el más grande de Chipre. Y eso se nota. El complejo se extiende a lo largo de más de 100.000 m². A pesar de sus dimensiones faraónicas, es curioso que el hotel conserve su carácter mediterráneo típico, sobre todo en los jardines (fantásticas buganvillas, laureles blancos, higueras, naranjos o jacarandás azules), decorados con piedra a la vista y rocas. Y no hablemos de la laguna artificial con sus peces, sus terrazas, las cinco piscinas exteriores con cascadas y sus chorros relajantes o la piscina de agua salada... Cuenta también con inmensas zonas de césped a la sombra que van hacia la playa, donde te podrás relajar por completo. Asimismo, hay un anfiteatro al aire libre en el que se organizan espectáculos y una fantástica capilla para celebrar bodas.
El hotel en sí es una gran demostración de lujo refinado y chic, como su luminoso e impresionante vestíbulo. A unos pasos, en el exterior, se halla el Club Pingüino, reservado para los niños, pero que es más que un simple parque con columpios: cuenta con una piscina, varios restaurantes y sus propias instalaciones deportivas. Pero la oferta para adolescentes tampoco se queda corta: en Leisure Land encontrarán una bolera, pistas de deporte y una discoteca. Su spa es seguramente uno de los mejores de la isla: incluye tres piscinas interiores de agua marina (climatizadas a 26º C), un hammam tradicional con decoración oriental y 34 salas de tratamientos, todas tamizadas que exhalan aceites esenciales u otros productos de masaje (de la marca Thalgo)...
Un hotel de esta categoría sólo puede ofrecer una estancia de calidad. Incluso las estándar (hay un total de 329 estancias) prometen mucho. Y realmente no defraudan: camas de calidad, decoración de inspiración local en las paredes, bajorrelieves (que reproducen los del Partenón), una buena insonorización, bienvenida con una cesta de fruta, agua, vino... Sientes que te miman al instante. Todas las categorías de habitación tienen el suelo de parquet. Cada una de ellas cuenta con televisor vía satélite, sistema de películas a la carta, radio, consola de videojuegos PlayStation, conexión a Internet (inalámbrica por 5 ? al día), teléfono con marcación directa internacional, climatización individual, minibar, bandeja de té/café, caja fuerte, escritorio y un balcón con mesa y sillas. Y para acabar de rematar: los aseos y el cuarto de baño están separados. Son amplios e incluyen su propio teléfono y una radio. Cuentan con albornoz, zapatillas, productos de aseo y un calzador. El servicio de habitaciones funciona las 24 horas.
Lo menos que se puede decir es que te costará decidirte. Para tomar algo tienes hasta seis bares, cada uno con un ambiente y una decoración distintos. Sin contar el restaurante Mickey (reservado para los más pequeños, aunque sus progenitores también puedan entrar), hay siete restaurantes. Cuatro de ellos, situados en el exterior, abren exclusivamente de mayo a octubre. Uno es el Kojima, con una magnífica terracita sobre pilotes que está en medio de la laguna. Sirven especialidades japonesas refinadas a base de sushi, sashimi teppanyaki y makimono. También está la taberna Le Vieux Village, una especie de reconstrucción muy lograda del típico restaurante griego casero: pequeño, con paredes de piedra en las que trepan hojas... La gastronomía que se sirve es 100% chipriota. La cocina del Enalia se centra en el pescado fresco y el marisco. Finalmente, el Trattoria, como su propio nombre indica, propone especialidades italianas. Los comensales pueden ver cómo los chefs preparan la pasta y las pizzas fresquísimas. En el interior del hotel está el Fleuri, con unos magníficos buffets muy bien presentados (el de postres es una maravilla). Se organizan noches temáticas con regularidad. Para acabar están los restaurantes a la carta Nautile, con una cocina mediterránea, y Balthazar, que ofrece cocina de fusión.
La playa del Méridien Spa & Resort es realmente encantadora, con tumbonas de teca y sombrillas de paja cerca del agua cristalina. Tiene relativamente poco espacio (aunque justo detrás hay una gran zona de césped), la arena podría ser más fina y clara, pero está limpia, hay pocos cantos redondos y no hace falta decir que no hay medusas que te estropeen el chapuzón...
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación