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Cultura
Bien situado
DescansoEste bonito edificio clásico de ocho plantas está situado en Piccadilly y muy cerca de St James Park. Ideal para pasar un fin de semana en un marco de lujo pero austero en los precios.
En Piccadilly, frente al Green Park (metro Hyde Park Corner). El barrio de los teatros está a 5 min en metro (acceso directo a Covent Garden a través de la línea Piccadilly).
El Park Lane es una buena opción para pasar unos días en Londres en un buen hotel sin quedarte en números rojos. Sus habitaciones son confortables y elegantes, la ceremonia del té en los salones modernistas está amenizada por un intérprete de arpa y los restaurantes a la carta proponen una cocina sabrosa. En cambio, no hay piscina cubierta o sala de fitness. Se agradecería un spa porque por el momento sólo se proponen masajes.
El Park Lane, miembro de la cadena Sheraton desde 1996, ha conservado su arquitectura modernista de los años 1930. La entrada está en Piccadilly y, antes de llegar a la recepción, atravesarás los salones donde se sirve el té. La entrada es bonita: aunque el mostrador de registro es un tanto insípido, los salones, discretamente iluminados por una bóveda de cristal, brindan una elegancia tradicional y chic. Paredes realzadas con molduras y decoradas con frescos, numerosos artesanados, apliques que recrean la luz del día propicios para un ambiente acogedor... Si no tomas el té, puedes tomar otra cosa ya que el marco vale la pena. Los restaurantes y la sala del desayuno se encuentran a ambos lados de los salones.
Las 307 habitaciones se distribuyen en 44 suites, 106 executive y las demás dobles. La mayor parte de ellas da a los edificios vecinos. Sólo 48 habitaciones tienen una vista frontal al parque. Si deseas más espacio y una decoración a la inglesa, elige una executive. Pero las dobles son también espaciosas (30 m²) y están decoradas de manera sencilla y sobria dando prioridad al confort. Hay que destacar la cama: las espaldas sensibles la agradecerán. El mobiliario, de madera color caoba, combina bien con la moqueta beige y la banqueta de la cama, de tela roja. Disponen de todas las instalaciones: acceso a Internet, aire acondicionado, teléfono, televisión por satélite y minibar. Pero no poseen servicio de té y café. Los cuartos de baños, decorados con mármol, cuentan con bañera, secador de pelo, albornoces y productos de bienvenida Sheraton.
El desayuno se sirve en una elegante sala, en forma de bufé continental. Puedes pedir huevos y beicon con recargo. A mediodía y por la noche, existe un restaurante de moda en Londres, el Citrus, de ambiente mediterráneo. Paredes amarillas donde destacan pinturas abstractas, mesas y sillas de madera clara... Son muy apreciados el risotto con cangrejo, la dorada y las vieiras, el atún a la plancha y la ensalada de guisantes. Debes probarlos, además los precios (alrededor de 13 £ por plato) son razonables en Londres. Otra posibilidad: el Bracewell, restaurante cuya carta propone grandes clásicos ingleses e internacionales.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación