
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Norma internacional
Bien situado
CorazónBohemia, discreción y cultura: éste es el carácter que desprende el Room Mate Alicia, el propio de la zona en la que está ubicado, el Barrio de Las Letras. Como instalaciones comunes cuenta únicamente desayunador, aparte del lobby, si bien un buen número de servicios a agradecer, como Wifi gratuito y un completo desayuno servido en un dilatado horario. Una buena cama y un diseño de vanguardia son otros valores de este establecimiento abanderado por la cadena Room Mate y alojado en un coqueto edificio de cara industrial.
El Room Mate Alicia se encuentra en plena Plaza de Santa Ana, punto neurálgico del barrio de Las Letras, famoso por ser lugar de residencia de los grandes escritores del siglo de oro español y en la actualidad por su animada oferta de ocio y restauración. En concreto, la Plaza de Santa Ana es un coqueto rincón de la ciudad plagado de terrazas en cualquier momento del año. Tiendas y restaurantes de todo tipo, así como cines, teatros o bancos están a mano del hotel. Su situación también es buena en cuanto a transportes. La parada de Metro más cercana es Sol (líneas 1, 2 y 3), que también está enlazada con la red de trenes de Cercanías de Madrid. Paradas de autobús y taxi están igualmente a pocos metros del establecimiento. El Aeropuerto de Madrid Barajas dista unos 17 kilómetros del hotel.
El establecimiento forma parte de la cadena española Room Mate, la cual abandera hoteles situados en el centro de ciudades concebidos para ofrecer las comodidades propias de alojarse en casa de un amigo. De ahí el nombre de Room Mate (que viene a ser compañero de piso en inglés) y que cada hotel adopte un nombre propio. En particular, Alicia es «original, culta e inquieta». Buena cama y buena ducha; un correcto desayuno a buen precio y servido hasta el medio día, junto con un diseño de vanguardia son otros rasgos de esta cadena liderada por Enrique Sarasola. Estos establecimientos no cuentan con gimnasio o instalaciones para el deporte, ni tampoco ofrecen room service, si bien se distinguen por aportar el resto de servicios con una buena relación calidad-precio. Otra de las características comunes tiene que ver con el personal, ya que en todos los casos se trata de un perfil joven y amable. No dispone de parking propio si bien hay dos aparcamientos muy cercanos (Santa Ana y Benavente). Aquellos que acudan en coche deben saber que el tráfico en el Barrio de las Letras está restringido a residentes y vigilado por cámaras de forma que el paso de un vehículo ajeno supone una multa directa. Ahora bien, si va a pasarse la noche en un hotel de la zona, basta con prevenir al establecimiento para que éste avise a la Policía y así evitar la penalización. Hay Wifi gratuito por todas las instalaciones. Asimismo, en Recepción hay un ordenador portátil con acceso a Internet de uso gratuito para los clientes.
El hotel abrió sus puertas en el año 2006 tras la remodelación integral del edificio. Éste, que data de principios del siglo XX, es obra del arquitecto Modesto López Otero, también autor del edificio de La Unión y el Fénix de Madrid. La fachada del hotel llama la atención por su simetría y la pulcritud de la piedra blanca. Un águila corona el chaflán a lo alto y los estilizados ventanales de las habitaciones aporta donaire. Consta de cinco plantas, cuatro de las cuales están dedicadas a habitaciones. A pie de calle se halla el lobby y el desayunador, separados por un descansillo exterior. En el lobby predomina la luminosidad gracias al color protagonista, el blanco, y la gran cantidad de luz que unas ventanas gigantes dejan pasar. En él llama la atención la original barandilla de un tramo de escaleras que se construye con curiosas curvas dan movimiento al lugar. El interiorismo del hotel lleva el sello del famoso decorador Pascua Ortega, autor del diseño de las embajadas españolas en Washington (EE.UU.) y Kuala Lumpur (Malasia) o la ambientación de Madrid con motivo de la boda de los Príncipes de Asturias. En el Alicia, la vanguardia y la discreción se dan la mano en el interior.
El hotel agrupa un total de 34 habitaciones que se distribuyen en varias categorías, siendo la estándar la mayoritaria. También hay dos habitaciones ejecutivas, tres junior suite y dos suites dúplex. Todas ellas incluyen comodidades como cuatro almohadas, manta extra, mesa de trabajo, reposa-maletas, minibar, amenities y secador de pelo (tipo pistola), entre otras. Las estándar cuentan con un gran espejo sobre el cabecero y una ilustración de cómic que aporta un ambiente entre hogareño y juvenil a la estancia. Cada planta tiene un color protagonista distinto en las habitaciones y pasillos, pudiendo ser amarillo, azul o verde. Las dúplex incluyen en el piso superior el dormitorio y una pequeña piscina privada, además de hermosas vistas a la Plaza de Santa Ana al estar ubicadas en la esquina del edificio. Asimismo, las suites miran hacia esta animada plaza. Las ejecutivas, por su parte, cuenta con terraza.
El hotel dispone de un restaurante desde el que se ofrece únicamente el desayuno. Éste se sirve en forma de bufé cada día hasta las 11:30 horas. Se trata de un nutrido escaparate de productos como variada bollería, fruta natural, zumos, cereales, embutidos, quesos, pan, mermeladas, etc. Tiene un precio de seis euros. Se trata de un lugar acogedor con vistas a la calle, ambientado con una enorme pizarra y mensajes sobre recetas y platos escritas con tiza blanca.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación