
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Bien situado
Encanto
CorazónEl Ni Hôtel, un auténtico ovni en el paisaje hotelero monegasco, es una experiencia contemporánea y de diseño en un barrio acogedor del principado. Excelentes prestaciones, originalidad, humor... todo un éxito.
El Ni Hôtel, situado en el barrio de la Condamine, disfruta del entorno popular y de los numerosos comercios que lo animan. Lejos del bullicio del centro, encontramos aquí un poco del espíritu del Mónaco de los monegascos. El Palacio del Príncipe se encuentra a solo unos minutos a pie. Para llegar al puerto, a cinco minutos, basta con dejarse ir cuesta abajo. Si te tomas tu tiempo para pasear e ir contemplando la ciudad, la vista se te irá a varios edificios viejos que recuerdan las influencias italianas de la ciudad. El hotel también está a cinco minutos de la estación.
El bar se llama Ni, adivina por qué... ¿No acabo de decir que les gusta el humor?
Dentro del pequeño conjunto hotelero de Mónaco, el Ni Hôtel rompe las reglas y pasa a ser un "hotel boutique". Ten en cuenta que es un establecimiento urbano, con una pequeña capacidad de alojamiento y un gusto pronunciado por la decoración contemporánea. Abierto en 2008, tras haberse renovado por completo, el cartel y la fachada más bien banal no desvelan nada del espectáculo que espera al cliente en el interior. Una vez dentro, te verás inmerso en una puesta en escena moderna, inesperada y vanguardista.
Unas ventanas inclinadas rodeadas de neones que dan vértigo, paredes con obras originales de artistas contemporáneos que forman parte de la colección personal del propietario y una decoración negra y elegante, sin llegar a ser demasiado seria. El acceso a las habitaciones es práctico si el sistema de tarjetas electrónicas funciona. Para llegar a ellas, pasarás delante de unas paredes en las que están colgados los retratos de los clientes que se han dejado fotografiar durante su estancia. Un entorno acogedor. Un ascensor con mampara de cristal comunica la sala de fitness situada en el sótano, pequeña pero bien equipada, y el bar del primer piso. Este último está abierto de 18:00 a 01:00 h y es un punto de encuentro para los amantes de los ambientes de diseño. Los materiales, los colores y la iluminación están cuidados, y un amplio ventanal que permite ver el mar a lo lejos, consiguen un agradable efecto estético. Varias veces por semana, vienen grupos a tocar. Es un lugar bonito, está bien y no falta humor; para convencerte, échale un vistazo al baño de hombres. En el exterior, el patio interior está a la sombra, entre dos grandes muros repletos de vegetación. La guinda del pastel se encuentra en la azotea. Está acondicionada y permite disfrutar totalmente de unas vistas maravillosas. Asimismo, se ha colocado una ducha para refrescarse durante la temporada de verano y hay una barra de bar abierta de 18:00 a 01:00 h.
Conforme al concepto del "hotel boutique", el establecimiento apuesta por la intimidad. Las 17 habitaciones se dividen en dos categorías: estándar y superior, y también se incluye un dúplex en la oferta. Las habitaciones estándar son espaciosas. La decoración es contemporánea y conscientemente minimalista, no superflua, con las paredes vacías y un mobiliario limitado. En todas las habitaciones encontramos un original cabecero de cama, una foto siempre diferente, que incluso se puede modificar si se solicita (pagando un suplemento). Gran pantalla plana, lector DVD, contrastes de luces en el techo, edredones... se han cuidado las prestaciones. Con la misma filosofía, el cuarto de baño es una experiencia de líneas depuradas, el mobiliario parece recién llegado del espacio... Es perfecto.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación