
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Balneario
Familia
Norma internacional
Bien situado
Descanso
NaturalezaEl Vivanta by Taj Coral Reef es un establecimiento elegante y de calidad que pertenece a la prestigiosa cadena Taj Hotel, ideal para aquellas familias que deseen pasar tiempo juntas. Aunque en él también se alojan parejas, quizás no se trata de la mejor opción para estas, ya que hay poca intimidad. Las habitaciones son modernas, funcionales y agradables; y los equipamientos, aunque no son demasiados, son de calidad. Se trata de un hotel moderno con un ambiente más de diseño que de remota isla tropical. La isla sufre un elevado grado de erosión, y, a pesar de que cuenta con una hermosa playa, en determinados lugares se ha construido un muro de contención para disminuir la velocidad de erosión. La laguna es bastante adecuada para bucear con gafas y tubo, aunque algunos puntos de inmersión solamente son accesibles en barco.
Las Maldivas se componen de una infinidad de islas reunidas en diferentes agrupaciones, conocidas comúnmente como atolones, a pesar de que en realidad el término atolón sirva para designar una isla de coral rodeada por una laguna. El Vivanta se sitúa en el atolón de Malé Norte, a 50 minutos del aeropuerto en fueraborda. Si prestas atención, quizás podrás ver delfines saltando por encima del agua mientras te diriges al hotel.
Cerca de 200 islas del archipiélago están habitadas (cuando lo visitamos en abril de 2010). Cada hotel se encuentra en su propia isla (exceptuando la capital o Hulhule, donde se sitúa el aeropuerto). De estas 200 islas habitadas, varias están ocupadas por nativos, que no se mezclan con los turistas, a menos que trabajen en una estructura hotelera. Y es que no hay pueblos en las islas en las que se han construido hoteles, ni hoteles en las islas con pueblos. El turismo y la vida local están claramente separados, de modo que no se desarrolla ninguna actividad cultural en las islas con hoteles. De todas formas, la mayoría de establecimientos organizan excursiones durante el día a las islas vecinas.
Cuando llegues al aeropuerto, podrás sentir algo de confusión ya que te verás inmerso en una marea de personas con aspecto de andar perdidas; también verás una hilera de taquillas de hoteles y otra de Maldivian Air Taxi o Trans Maldivian Airline detrás de las primeras. Al llegar, busca el cartel del hotel que lleve el nombre del Vivanta Hotel. A continuación, te llevarán a un espigón desde el que tomarás un fueraborda para llegar al lugar en el que te alojarás.
Este hotel, que antiguamente se conocía como Taj Coral Reef, abrió sus puertas como Vivanta by Taj Coral Reef el verano de 2009, tras unas destacadas obras de reforma. El Vivanta es la adquisición más contemporánea y de mayor calidad del grupo. El hotel atrae a una clientela variada, entre la que se cuenta un número elevado de visitantes de la península Arábiga.
?Cuando llegan por el espigón, los clientes se adentran en el centro del complejo. A la derecha se erige el bar principal, con el restaurante al aire libre, al lado de la piscina con desbordamiento. El restaurante principal y el espacio de ocio interior se encuentran a la izquierda. La isla es pequeña y, a pesar de que el hotel ha sabido optimizar bien el espacio, nos ha dado la sensación de disponer de poco espacio. Los alojamientos situados a lo largo de la playa y en el centro de la isla son, como en numerosas islas, para el personal. La isla está cubierta de una vegetación exuberante. La playa está atacada por la erosión y retrocede rápidamente. El hotel ha construido un muro de cemento alrededor de numerosos lugares de la isla en un intento de frenar este fenómeno. Algunos pueden pensar que estos muros de contención no son estéticos; sin embargo, también sirven para proporcionar una zona de baño segura para los niños. El spa Jive es pequeño y algo triste, lo que es una lástima, ya que la mayoría de los spas de los hoteles se construyeron intentando aprovechar al máximo el entorno natural. En un establecimiento que pertenece a una cadena hotelera de calidad, esperaríamos encontrar un spa más extenso y relajante. El diseño del Vivanta by Taj Coral Reef no está en armonía con la naturaleza; en realidad es fácil olvidar que nos encontramos en una isla tropical. La playa de arena blanca está rodeada de palmeras entre las que cuelgan hamacas. Durante nuestra visita, las pistas de tenis y el campo de fútbol estaban en construcción y está previsto acabarlos de aquí a finales de año.
Por otro lado, el establecimiento dispone de un gimnasio bien equipado y de un centro de submarinismo.
Las 62 villas son muy elegantes; estas incluyen los alojamientos situados en la playa y sobre el agua, así como dos suites Beach Villa. Son espaciosas, frescas y luminosas; muy acogedoras. Los cuartos de baño están bien acondicionados y, a pesar de que ninguno de ellos sea exterior, encontrarás duchas de lluvia exteriores. Todas las habitaciones están equipadas con las comodidades modernas, como conexión wifi (de pago), televisión de pantalla plana y bolsitas de té y café gratuitas. Los chalets construidos sobre el agua son muy parecidos a los bungalows de la playa, pero se elevan sobre pilotes por encima del mar. Son más íntimos, aunque no disponen de acceso directo a la playa. Sin embargo, su terraza da nada más y nada menos que directamente a las cálidas aguas de color turquesa. El establecimiento también dispone de dos villas de playa de lujo, con su propia piscina. Las hermosas villas de dos plantas son muy acogedoras, con su techo de paja y su jardín cerrado. Son ideales para familias de cuatro o grupos de amigos.
Las actividades de animación se concentran al final del espigón de llegada, donde se encuentran las instalaciones. El bar, el Reef, con sus originales paredes negras y su elegante mobiliario de mimbre, constituye un espacio agradable y animado en el que relajarse por la noche. Sin embargo, durante el día hace mucho calor, por lo que los clientes prefieren tomar el sol al lado de la piscina con desbordamiento, a la derecha del bar. El restaurante asador y la pizzería conforman otros puntos de restauración, pero únicamente abren por la noche. Si quieres cenar allí, deberás reservar con antelación. El Latitude, que abre durante todo el día, sirve platos a la carta en un ambiente elegante. El menú está compuesto por una selección de platos internacionales, sencillos pero sabrosos. Detrás del restaurante hay una sala que se puede reservar con antelación para celebrar comidas privadas. El Latitude ofrece una atmósfera relajada, con muebles de bambú y madera flotada, que se emplea en las pantallas de las lámparas para tamizar la luz y conferir a la estancia un ambiente acogedor.
La playa sufre erosión, por lo que en determinados lugares se ha construido un muro de contención para disminuir la velocidad de este proceso. De todas formas, la playa es agradable y, a pesar de que la laguna no sea la mejor del archipiélago, sigue siendo hermosa y bastante interesante para el buceo con gafas y tubo. La playa no es demasiado íntima a causa de los bungalows que la rodean; allí podrás encontrar cómodas hamacas en las que abandonar tu cuerpo y relajarte.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación
| lun. | mar. | mié. | jue. | vie. | sáb. | dom. |
| 29501€ | 30501€ | 1501€ | 2501€ | 3501€ | 4501€ | 5501€ |
| 6501€ | 7501€ | 8501€ | 9501€ | 10501€ | 11501€ | 12501€ |
| 13501€ | 14501€ | 15501€ | 16501€ | 17501€ | 18501€ | 19501€ |
| 20501€ | 21501€ | 22501€ | 23501€ | 24501€ | 25501€ | 26501€ |
| 27501€ | 28501€ | 29501€ | 30501€ | 31501€ | 1501€ | 2501€ |
| 3501€ | 4501€ | 5501€ | 6501€ | 7501€ | 8501€ | 9501€ |