
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Deportes
Norma internacional
Bien situado
Descanso
Gastronomía
EncantoUna situación privilegiada a dos pasos de Central Park, un entorno suntuoso, una decoración magnífica y sencilla. Sin ninguna duda, el Four Seasons New York es fiel a la tradición de refinamiento y de exigencia que caracteriza a la cadena hotelera en todo el mundo.
En el nº 57 este de la calle 57, entre la 5ª y la 6ª avenida. A dos pasos de Central Park y de Park Avenue. El hotel está a 27 km del aeropuerto de La Guardia, a 27 km del de JFK y a 27 km del de Newark. Se sitúa cerca de las líneas de metro B, Q, N y R.
Los clientes del hotel se han quedado tan satisfechos con las camas de las habitaciones que ahora es posible encargar las camas del Four Seasons en la tienda de la planta baja. Si te caben en la maleta, por supuesto... Con la intención de ofrecer confort y eficacia, comentar que las bañeras de las habitaciones se llenan en 60 segundos exactos, time is money... El centro de fitness está únicamente reservado a la clientela del hotel. El hotel pone a disposición de los clientes gratuitamente un coche con chófer para los desplazamientos en un radio de 4 km alrededor del hotel, entre las 8:00 y las 23:00 h.
Tanto desde el punto de vista arquitectónico y de la decoración como del de las prestaciones y los equipamientos, el Four Seasons New York es el ejemplo claro de lo mejor de la hostelería urbana moderna de gama alta. El hotel se alza en un edificio de 57 plantas, diseñado en 1993 por I. Ming Pei, y alberga 368 habitaciones amplias y muy cómodas. El famoso arquitecto -creador entre otros de la pirámide y la extensión del Louvre- recurrió de manera casi sistemática a la piedra calcárea de Magny, directamente importada de Francia, que le confiere al conjunto del edificio una impresión de volumen y de altura, como al famoso museo parisino. La planta baja alberga un magnífico e inmenso vestíbulo, accesible por una impresionante escalera. En lo alto, los accesos situados a un lado y otro de la recepción, permiten llegar a las distintas zonas comunes del hotel, bares, restaurantes, recepción y al centro de fitness en el sótano. La decoración post-modernista, repleta de numerosas referencias al período Art Decó, contribuye por su austeridad a aumentar la sensación de espacio, un lujo que pocos hoteles neoyorquinos pueden permitirse ofrecer a los clientes. Hay que precisar que el gimnasio de 550 m2 también incluye un spa.
Las habitaciones "estándar", muy luminosas gracias a los amplios ventanales y a una decoración en tonos claros, ofrecen una dimensiones impresionantes: 66 m2 en total, de los que 44 m2 son para el dormitorio y 22 m2 se reparten entre el pasillo, el vestidor y el gran cuarto de baño. Moqueta gruesa, cuadros numerados de series limitadas, insonorización perfecta, ofrecen toda la gama de equipamientos que uno se espera en un hotel de esta categoría. Nos contentaremos con citar los "plus", como la televisión por cable con vídeo (60 canales y préstamos de vídeos gratuitos), la televisión de color en el cuarto de baño frente a la bañera, la doble línea telefónica con fax, las contras y las cortinas regulables a distancia, y los detalles como los paraguas y el servicio de habitaciones que ofrece un servicio de lavandería rápida (en 1 hora). En exclusiva para el Four Seasons, el cuarto de baño dispone de productos de aseo de la marca Bulgari.
El restaurante (Fifty Seven Fifty Seven Restaurant), situado detrás del vestíbulo, así como el bar, a la derecha de la escalera, ofrecen los dos un marco refinado a la par que acogedor. El primero, que evoca vagamente la decoración de un restaurante europeo, propone una cocina estadounidense contemporánea con varios platos de inspiración mediterránea. Recibe a los comensales para el desayuno, la comida y la cena. El bar propone cócteles y tentempiés durante todo el día. Y por la tarde deleitan a los clientes con la música de fondo de un "directo" de piano de cola. Los amantes de los buenos vinos apreciarán la magnífica carta de vinos (de 35 $ a 525 $ la botella)
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación
Estancias Nueva York (1 fin de semana)