
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Balneario
Descanso
Encanto¡Bienvenido al Kivotos! Este hotel, que casi no se ve desde la carretera, es una verdadera joya. Encanto y elegancia son las palabras clave de este establecimiento. Aquí es más frecuente encontrar a parejas en búsqueda de tranquilidad, que a familias numerosas, aunque no tienen problemas en aceptar a los niños.
El Kivotos está situado al sur de la ciudad de Mykonos, en Ornos, a unos 4 km. El aeropuerto está a la misma distancia. No tardarás más de 15 minutos en llegar a ambos lugares saliendo del hotel.
Construido en 1996, el Kivotos pertenece a la cadena «The Leading Small Hotels of the World», una garantía de calidad. Abre en la temporada de verano, es decir, de mayo a octubre.
En verano de 2007, se acabó la construcción de un chalé independiente.
El Kivotos es un hotel de alto standing con un tamaño a escala humana. El propietario ha querido recrear un ambiente de viaje de otra época que contrasta con la modernidad de su decoración. En la puerta de entrada del hotel hay un gran cactus. Tienes que abrir una pesada puerta azul para introducirte en el patio interior del establecimiento. Un pequeño jardín mediterráneo, con reproducciones de columnas antiguas, nos separan del vestíbulo. Aquí, la decoración moderna y el suelo de mármol blanco animan la recepción. A la derecha, algunos pasos te separan de dos pequeños salones con muebles coloniales que disponen de unas bonitas vistas a la bahía de Ornos. Es aquí que los recién llegados reciben un cóctel de bienvenida. El hotel está construido en tres niveles. La recepción y el restaurante están en el primer nivel. Se accede a las partes inferiores a través de un bonito jardín en el que encontrarás las tres piscinas del hotel: las dos primeras están rodeadas por columnas griegas y separadas por un pequeño puente central; la segunda domina el océano. Hay un bar instalado al mismo nivel del agua. Sombrillas y tumbonas de madera blanca están disponibles en el solárium.
Las 40 habitaciones del hotel (entre las que se incluyen los chalés con piscina privada) están repartidas en pequeños edificios de un piso, con una arquitectura puramente cicládica: fachadas blancas con postigos a veces azules, a veces amarillos. Se llega a las habitaciones a través de unos callejones construidos a modo de los que se pueden encontrar en el centro de la ciudad de Mykonos. Todas las habitaciones estándar disponen de vistas al jardín; tendrás que pedir una habitación superior para tener vistas a la bahía. Los colores pastel del dormitorio se reflejan en los azulejos blancos de la habitación. La cama está protegida por una mosquitera que cuelga del techo. En lo que se refiere al salón, los muebles son de diseño: sillones cuadrados de piel negra con cojines con motivos redondos blancos y negros. Delante, una mesa baja de cristal, además de un tocador de mármol. En cambio, el balcón es demasiado pequeño para cualquier tipo de equipamiento. En lo que se refiere a los equipamientos: caja fuerte, televisor LCD, minibar lleno, línea directa internacional, climatización, así como servicio de habitaciones durante las 24 horas. En lo que se refiere al cuarto de baño, no es demasiado amplio, pero está muy bien decorado con una pileta de cristal. Tienes a tu disposición un secador de pelo, espejo de aumento, albornoces y productos de tocador (incluso encontarás productos de la marca Hermès en las habitaciones superiores).
El restaurante principal está situado encima de la recepción. Parece más un comedor privado que un restaurante de hotel. Sin embargo, el espacio no es demasiado grande. La decoración mezcla siempre lo antiguo y lo moderno: muebles de madera oscura, por un lado, muebles azul marino, por el otro. Dispone de una terraza exterior en la que hay instaladas algunas mesas, protegidas por una pérgola. Este restaurante hace desayunos y cenas. Funciona en forma de buffet, y propone platos de alta gastronomía. Las comidas se realizan en la piscina, donde podrás degustar la cocina puramente mediterránea.
Aunque resulta difícil hacerlo más pequeño, el Kivotos tiene el mérito, al menos, de disponer de su propia playa. Sin embargo, para ser sinceros, tendríamos que hablar de cala. Hay algunos granos de arena repartidos por esta plataforma pavimentada en la se han instalado algunas tumbonas. Justo al lado hay una pequeña cala natural, pero las algas se han instalado allí. El agua es clara, pero es preferible bañarse con sandalias para evitar dañarte los pies. El lugar es muy tranquilo y hay poco viento, ya que está protegido por la bahía de Ornos.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación