
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Balneario
Familia
DescansoUn hotel para una estancia sin privaciones: ambientación refinada y original, confort y una amplia oferta de restaurantes y actividades de ocio. Las animaciones no se echan en falta. Los clientes de este hotel vienen en busca de tranquilidad, algo asegurado, siempre que no haya demasiados niños.
Junto al mar, a 3 km del centro de Paphos y a 15 km del aeropuerto (el trayecto lleva 20 minutos).
El Elysium ha previsto todo lo necesario para recibir a los más pequeños, con su club infantil y también una zona de juegos y una piscina con tobogán. Como resultado, los niños están aquí a sus anchas, aunque el hotel no siempre ofrece la calma deseada a los que llegan solos o en pareja en busca de unos días de descanso.
Un consejo: evita los periodos de vacaciones de la UE si quieres tranquilidad.
Merece la pena destinar una parte del presupuesto al spa: instalaciones refinadas de estilo antiguo, cabinas de ambiente relajante (seis para los tratamientos en seco y cuatro para los que utilizan agua), cuidados diversos (recomendamos, por ejemplo, el masaje indonesio o las piedras calientes).
El Elysium, inaugurado en 2002, es el único hotel de Paphos con una arquitectura que recrea la de los monasterios chipriotas. El edificio de cuatro plantas está coronado por tejados de teja y torrecillas a la manera de campanarios. Nada más atravesar una especie de puente levadizo situado en la entrada, el ambiente cambia, transportándonos hasta el antiguo palacio de Minos: suelos de mármol claro, paredes de piedra a cara vista, perspectivas estilizadas mediante columnas y bóvedas redondeadas, vasijas de barro sobre trípodes, y frescos con las nueve musas de la Antigüedad. En el exterior, los espacios de los jardines, las terrazas y las piscinas se han pensado tan bien que se podrían pasar varios días junto a los estanques sin tener la impresión de estar en el mismo hotel. Incluso se han creado recovecos más íntimos para los que quieran evitar la compañía. Los que prefieran disfrutar de las amplias vistas al Mediterráneo, no tienen más que instalarse en las zonas de césped que dominan la playa. Todo el material necesario se proporciona, incluidas las toallas.
Un tercio de las 250 habitaciones cuentan con vistas frontales o indirectas al mar. Todas ellas son espaciosas (30 m² para la categoría básica), y cuentan con un gran balcón con sillones de madera y una mesa de mosaico sobre un pie de forja. Están amuebladas con sobriedad, pero presentan una elegancia discreta. En sus paredes destaca un cuadro de temática clásica cuyo fondo dorado recuerda a los iconos religiosos. 26 de ellas están comunicadas entre sí, pensando en las familias. Pequeños detalles que marcan la diferencia: una cesta de fruta a la llegada y un cofre metálico en el baño con productos de bienvenida Molton Brown. Los equipamientos son completísimos. La televisión cuenta con canales internacionales. Cada habitación dispone de una toma de Internet. En los cuartos de baño se han previsto zapatillas y albornoces.
El restaurante principal, situado debajo del vestíbulo y con una sala con terraza que da a la piscina, tiene un aspecto de trattoria chic: sillas con cojines verde oliva en el interior, y plástico imitación hierro forjado en el exterior. El bufé, por su parte, consta de varias secciones (entrantes, platos calientes y postres) y es tan apetitoso como los escaparates de la mejor tienda de delicatessen. Se presenta para las tres comidas principales y siempre incluye platos fríos y calientes. Existen un total de seis restaurantes a la carta, para cambiar de ambiente y de estilo culinario. Recomendamos especialmente el sushi bar y la taberna, en la que se saborean platos mediterráneos rústicos en un marco tradicional y refinado.
La playa se encuentra abajo de las zonas de césped acondicionadas entre la piscina principal y el mar. A ella se llega por una pequeña escalera. Sus dimensiones son reducidas para la capacidad del hotel, algo casi sistemático en Paphos: ocupa 100 m de largo por 20 m de ancho. La arena es de origen volcánico y gris, y las tumbonas escasean (por falta de espacio), aunque el agua posee un límpido azul y existe una zona para el baño delimitada por grandes rocas. Al final, uno descansa a cuerpo de rey, gracias a las tumbonas de teca colocadas en la zona de césped que domina la playa, donde las condiciones no podrían ser mejores para una buena siesta. Puesto que en la zona no se practican deportes náuticos a motor, tampoco hay ruido. Los que lo deseen, pueden organizar una expedición de submarinismo con el club del hotel.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación