
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Deportes
Balneario
Familia
AnimaciónEl Ledra Beach, algo alejado al este del puerto de Pafos, es ideal para familias y para todos aquellos que buscan unas vacaciones sedentarias. Hay una gran cantidad de instalaciones deportivas y de ocio pero al hotel le falta algo de encanto, sobre todo en lo que se refiere a la decoración.
Junto al mar, a 2,5 km al este del puerto de Pafos, auténtico corazón de la zona turística, y a 5 km del centro. El Ledra Beach es el más alejado de una serie de establecimientos que se disputan la mejor situación en el paseo marítimo de esta zona hotelera desarrollada a lo largo de una amplia carretera. Los alrededores no tienen un encanto especial. Para el traslado desde el aeropuerto de Larnaca, a 120 km, calcula una hora y media de trayecto, 15 min si llegas a Pafos.
En las cenas suele haber música en directo de fondo. Las veladas de baile y musicales, una o dos veces por semana, pueden ser algo molestas para aquellos que buscan tranquilidad y no son amantes de las diversiones colectivas.
Construido en 1989, el Ledra Beach cuenta con 269 habitaciones y ocho pequeños estudios repartidos en tres plantas. Las últimas reformas de las partes comunes del hotel datan de 2003. El hotel está amueblado en un estilo bastante neutro, tiene calidad pero le falta algo de encanto. Predomina el gusto por el mármol en los amplios espacios interiores. Los espacios exteriores tienen más colores locales. Los jardines alrededor de la piscina, rodeada por las fachadas con forma de "U" del edificio, ofrecen un bonito muestrario de palmeras y bosquecillos de laureles por donde puedes pasear y broncearte tranquilamente durante el día.
Las habitaciones son cómodas, están amuebladas con madera clara y enmoquetadas y son bastante espaciosas. A la decoración le falta algo de encanto. La mayoría tienen vistas a la piscina, a los jardines y... al mar si se está bien situado. Algunas tienen vistas a los terrenos. Si piensas estar con las cortinas abiertas, ten cuidado con la planta baja y las vistas que dan a la piscina. Los ocho estudios están situados frente al mar y al césped. Todas las habitaciones disponen de un cuarto de baño con bañera, teléfono directo, TV satélite, minibar surtido, tocador con secador de pelo, balcón con una mesa y dos sillas y un sistema de ventilación regulable.
En un amplio comedor se sirven los desayunos y las cenas estilo bufé tres veces por semana y hay un menú el resto del tiempo. Las comidas se dan en una terraza con sombra que hay junto a la piscina. La temática de los bufés y menús son de inspiración italiana, francesa, barbacoa, local e internacional. La calidad de la comida es bastante correcta pero tampoco esperes un milagro: predomina un gusto "internacional" sin relevancia alguna. Es una pena que: no se pueda cenar en el exterior a no ser que se trate de una velada especial. 3 bares completan las prestaciones.
El Ledra y sus jardines dan directamente a una preciosa playa pública con tumbonas y sombrillas del hotel. La ensenada de arena está rodeada por dos pequeñas escolleras artificiales. El lugar es bastante tranquilo y poco concurrido para ser público, y el fondo sin rocas garantiza un baño cómodo para los niños. Una compañía privada propone numerosas actividades náuticas.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación