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Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Deportes
Balneario
AnimaciónTrato cálido, un servicio impecable, animaciones graciosas, comida de buena calidad, actividades variadas y una ubicación junto a la playa: una combinación que propone el St. George Hotel, quizás uno de los mejores 4 estrellas de la zona. Es ideal para los amantes del golf: los magníficos greens de Minthis Hills y Secret Valley están, respectivamente, a 18 y 28 km de allí. Los demás seguro que sabrán apreciar una buena copa en la terraza o un fantástico masaje en el Sen Spa.
El St. George está en la población de Chlorakas, a medio camino entre Coral Bay y Paphos, cuyo antiguo puerto está a sólo 8 km. La zona de interés arqueológico está a unos 5 km. El aeropuerto de Paphos está a 11 km y el de Larnaca a 140 km, por autopista.
Seguramente te preguntarás qué simboliza la gran escultura abstracta con forma de T que hay junto a la playa: es un monumento construido en memoria de los valerosos chipriotas independentistas que llegaron a ese mismo lugar en plena guerra contra los ingleses, con unas pocas armas y una barca vieja, que está expuesta en el museo que hay entre el St. George Hotel y el St. George Gardens.
Efectivamente, desde el exterior, el St. George Hotel (construido en 1984) no inspira nada de especial y el vestíbulo resulta excesivo. Con lo último en diseño, ofrece una vista magnífica de los jardines y el mar gracias a un gran ventanal. El suelo es de mármol gris, las paredes de un blanco resplandeciente y las columnas negras o violeta oscuro. Hay confortables sofás y sillones, un gran televisor, un bar más bien a la última, donde organizan conciertos, y un pequeño supermercado muy bien surtido. El vestíbulo se distribuye en dos plantas, conectadas por una escalera muy gráfica. Los jardines del hotel están muy bien cuidados y tienen muchos colores. Un equipo de 13 personas lo cuida a diario. El césped está fresco: es un placer andar por él sin calzado, o bien jugar un partidito de voley (aquellos más atrevidos). Hay dos piscinas exteriores, una de ellas infantil. Además de poder liberar adrenalina en las pistas de tenis y squash, podrás relajarte y ponerte cómodo en el Sen Spa, donde realizan unos tratamientos maravillosos (suelen tener promociones, de hasta el 50% en algunos masajes, así que aprovéchalas) antes de hacer unos largos en la pequeña piscina interior iluminada con luz natural.
El hotel cuenta con 255 estancias, renovadas en 2008. Hay 232 estándar (34 de ellas tienen vistas al mar), 3 estudios y 6 suites. Limpias y convenientemente decoradas, tienen parquet o moqueta en el suelo. Cada una de ellas incluye televisión vía satélite con pantalla plana, teléfono directo hacia el extranjero, climatización individual, mininevera, bandeja para preparar té/café, caja fuerte, secador de pelo y un balcón, con mesa y sillas. Los cuartos de baño disponen de ducha y de bañera. Los productos de tocador son de la marca propia del hotel. Al llegar te recibirá en tu habitación una bandeja de fruta, una botella de vino espumoso y una de agua, sea cual sea la categoría en la que te alojes.
La ventaja en el St. George es que puedes comer en el exterior casi todas las comidas. El Café Lara ofrece un bufet (muy variado) de desayunos, además de contar con su propia terraza bajo un cenador. Lo mismo en el Kionos, que tiene un bufet temático para cada cena. El Kionos tiene una zona reservada para personas que quieran comer a la carta. La comida es de una gran calidad, los productos son frescos y los postres realmente apetecibles (sobre todo si te gusta la tarta de queso y la mermelada de frutas). Te aconsejamos que no pases por alto probar los crêpes calientes con plátano: están para chuparse los dedos. El bar del vestíbulo, el Avakas, dispone de una extensa carta de cócteles (con o sin alcohol).
Es la playa pública de la localidad de Chlorakas. Está protegida de las corrientes más fuertes (aunque deberías preguntarte si realmente hay corrientes en Chipre) por un dique artificial. Sin embargo, es una lástima que no haya demasiadas tumbonas, ya que la playa se llena rápidamente en las horas de más calor. A pesar de todo, el agua es sublime, está caliente y la arena es fina. Hay duchas, tumbonas y sombrillas. No muy lejos también hay un club de deportes acuáticos.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación