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FamiliaUna antigua sede de banco, una cadena de hoteles italiana, un decorado neorrenacentista e instalaciones de palacio: el Carlo IV forma parte de los nuevos lugares de prestigio de Praga. Aquellos que ya conozcan los hoteles Boscolo por haber estado en el Dei Dogi veneciano, elegirán este establecimiento con los ojos cerrados.
En Senovazne namesti, a 300 m de la estación de tren Hlavni Nazdrazi (metro Na Florenc). La plaza del casco antiguo y el puente de Carlos están a 20 min a pie. El aeropuerto está a 15 km (30 min de trayecto).
El Carlo IV forma parte de la cadena italiana Boscolo que cuenta con varios hoteles de lujo en Europa (Roma, Venecia y Budapest principalmente). Se llama Carlo IV - el rey Carlos IV en italiano. Este soberano procedente de la familia real de Luxemburgo reinó de 1346 a 1378. En aquella época Luxemburgo, Bohemia, Alemania, Italia y Borgoña formaban el Santo Imperio romano germánico. Carlos IV hizo de Praga la capital de este imperio (que se encontraba anteriormente en Roma). Bajo su reinado Praga se dotó de su monumento más visitado: el famoso puente de Carlos.
El edificio que alberga el hotel tiene una historia insólita ya que en el pasado era un banco. Se han conservado algunos detalles que testifican de este pasado. En el majestuoso vestíbulo de estilo neorrenacentista podemos ver la ubicación de las antiguas ventanillas. Lo más sorprendente es el bar de puros donde algunas de las mesas se han instalado en la antigua sala de cajas fuertes, blindada de metal para evitar los incendios y armada con cerraduras multipunto para resistir a los ladrones.
Consejo de alojamiento
Las habitaciones que dan a la calle están expuestas al ruido del tráfico. Los que tengan el sueño ligero es mejor que pidan una habitación con vistas al patio donde la tranquilidad está garantizada.
El vestíbulo del Carlo IV es espectacular. Se ha conservado el estilo neorrenacentista del edificio antiguo (construido en 1890 justo antes del principio del periodo de Arte Nuevo en Praga) y eso conlleva un techo con molduras, columnas de alabastro negro, de estuco y dorados. Suelo de mosaico de mármol, salones de cuero señorial... Del banco del siglo XIX al hotel abierto en 2003 los lugares se han sublimado. En un estilo a la italiana pero respetando la arquitectura de Praga (ver el fresco que domina la escalera en el 4º piso). También se aprecia la piscina cubierta en el sótano. Es bastante grande para nadar (unos 20 m de largo) y los clientes pueden acceder a ella libremente, al igual que al baño de remolinos situado justo al lado. También hay una sala de fitness y un spa que propone diferentes cuidados con productos italianos de la marca Vagheggi.
152 habitaciones se reparten en 5 categorías, desde la "classic" (estándar) hasta la suite presidencial. En lo que respecta a la superficie, varían de 20 m² a 110 m². Puede ser uno de las mejores opciones en esta amplia gama. La habitación de lujo, espaciosa con sus 27 m² es estupenda. Aquí nos ofrecen un alojamiento principesco, en un marco de mobiliario italiano (la cadena del hotel también lo es). Madera patinada, con molduras y esculturas forman los pies de las sillas, los bordes del cabecero de la cama y del despacho. Cuero lustrado y tejido satinado completan la decoración. Los equipamientos son los de un hotel de alta categoría: televisión de pantalla grande que emite 15 canales, teléfono directo, caja fuerte, minibar, aire acondicionado. El cuarto de baño, de mármoles de color, está equipado de una bañera, un secador y albornoces. En cambio es una pena que los productos de bienvenida (de la marca Etro) tengan sólo olores masculinos.
Hay tres zonas de restauración: la sala de desayuno dominada por una cristalera, el bar con una barra de metal muy high-tech y la sala de restaurante por la noche. De estos tres espacios el del desayuno es el más tónico (una fila de pantallas enormes y amarillas como soles dan ritmo a la disposición de las mesas); el más futurista es el bar (con la iluminación un poco fuerte podemos pensar que estamos en una discoteca de moda). En cuanto al restaurante de por la noche, sus banquetas gris perla, sus luces tamizadas y su pequeña cantidad de mesas lo convierten en el lugar predilecto para momentos de conversación sotto voce entre dos bocados de salmón en salsa, pollo con champiñones o filete de ternera en salsa de pimienta. Los platos, propuestos a la carta, son checos o italianos. Después de las comidas, lo mejor es tomar una copa y fumarse un puro en el bar de puros. Por el lado de la barra está la antigua sala de cajas fuertes que ha conservado su decorado. ¡Es impresionante!
Para aquellos a los que les gustan los desayunos variados, el bufé de por la mañana es un bufé completo con platos calientes y fríos.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación