
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Norma internacionalUn hotel con habitaciones reformadas que no está mal para quedarse de paso, pero tiene la desventaja de no encontrarse en el casco histórico. Por lo que falta el encanto y el atractivo de un centro de puesta en forma. Se puede elegir para salir de un apuro.
En Fügnerovo, en el barrio de Nove Mesto (la Ciudad Nueva). La parada de metro más cercana es IP Pavlova (5 minutos a pie). Tardarás 20 minutos a pie en llegar del hotel al centro histórico (Plaza de la Cuidad Antigua y Puente Carlos). El aeropuerto está a 17 km. Tardarás de 20 a 30 minutos.
El restaurante abre en las 3 comidas: algo que se agradece, sobre todo teniendo en cuenta que en las inmediaciones no abundan las tabernas típicas.
Servicio de tentempiés y platos calientes también en el bar, para pedir un bocadillo, una ensalada o pasta.
Consejo de alojamiento
Hay una habitación por planta que da a un patio trasero, 9 a una plaza arbolada y 4 a la calle. Pide las habitaciones que dan al patio trasero para aislarte del ruido.
Las habitaciones son poco espaciosas, por lo que a las familias y grupos de amigos se les recomienda que alquilen uno de los 5 apartamentos, cada uno de ellos para 6 personas.
Cinco plantas de un edificio de estilo neorrenacentista, que quedarían mejor de otro color que no fuese el verde (no pega con la arquitectura) pero hay un espacio arbolado en frente de la entrada que justifica el nombre del hotel (y por lo tanto también su color). Dentro de este hotel que se inauguró a mediados de los años 90 y que se renovó en 2007, descubrimos una recepción sin salón (una lástima), un patio coronado por una cristalera que sirve de anexo al restaurante y al bar (perfecto) y un ascensor para subir a las habitaciones. Y con esto ya hemos visitado la propiedad.
Ofrece un total de 66 habitaciones. Aproximadamente un tercio dan a una parte tranquila (vistas al patio trasero del edificio) y el resto a zonas ruidosas (calle peatonal al lado). Superficie reducida: alrededor de 16 m² la doble, a veces menos. Las habitaciones fueron renovadas en 2008, por lo que el mobiliario y la decoración son nuevos. La pared luce una reproducción de estilo simbolista que recuerda un poco a Klimt. Los cuartos de baño, al igual que las habitaciones, no son muy amplios. Según el espacio disponible hay ducha o bañera, una pastilla de jabón, dos muestras de productos de aseo y un secador de pelo. ¿El resto del equipamiento? Una TV, una caja fuerte, climatización, teléfono y minibar. Lo que nos esperamos de un hotel de esta categoría, sin más.
Hay dos restaurantes seguidos que dan a la vez al patiocubierto y a la calle. La decoración es coqueta: sillas de madera, cortinas de rayas de coloramarillo y verde. Para comer, podrás elegir una u otra sala (en función del servicio y de la afluencia) o el patio cubierto. Desayuno tipo buffet y café servido en la mesa. A mediodía y por la noche, las especialidades checas y mediterráneas se proponen en menú o a la carta. Si prefieres comer algo ligero, te atenderán en el bar también fuera de las comidas. No se pueden pedir grandes cosas, pero puede servir para salir del paso: una ensalada, un bocadillo o un plato de pasta.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación
Estancias Praga (1 fin de semana)