
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
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Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Familia
NaturalezaEl campamento Mara Buffalo Camp se encuentra a una hora aproximada de distancia de la reserva Masai Mara. El trayecto es bastante caótico porque la carretera está llena de piedras y muy mal cuidada. Asimismo, el campamento organiza safaris alrededor del establecimiento pero los paisajes son mucho más pobres y la zona menos provista de animales. En el momento de su creación en 1968 para los cazadores de fieras, el campamento estaba compuesto por tiendas de campaña que después fueron reemplazadas por varios bungalows.
El Mara Buffalo Camp se encuentra a 350 km de Nairobi. Eso puede parecer cerca pero no te fíes de las apariencias, hacen falta alrededor de seis horas de carretera para llegar. 250 km de carretera y 100 km de camino, ¡no es nada descansado! En cambio, por avión se llega en unos 35 minutos de vuelo aproximadamente. El aeródromo no está lejos del campamento, alrededor de un cuarto de hora de carretera.
En cuanto a las excursiones, el Mara Buffalo Camp organiza safaris con guía, pero también comidas en la sabana, visitas a aldeas masai vecinas, así como espectáculos folclóricos. El campamento también puede organizar, a través de una empresa externa, un paseo en globo aerostático sobre la reserva.
Una vez allí, Milia se ocupa del recibimiento. Hasta aquí, nada raro, excepto que esa bella dama es en realidad.... una cebra. Esta pequeña huérfana fue recogida cuando era una cría y ha crecido en el campamento, alimentada con biberón. El gerente del hotel pasa sus días con el animal que le sigue por todas partes. Ten cuidado, ¡es muy celosa! Ella te llevará a la recepción, instalada en una pequeña cabaña de madera. Las zonas comunes se encuentran todas en el mismo espacio, a la orilla del río Mara. Un poco más lejos en el jardín, se ha acondicionado un puesto de observación encima del río para poder observar tranquilamente los hipopótamos que chapotean en el agua, y un poco más lejos, los cocodrilos.
Los 66 bungalows, que parecen mucho a pequeños chalés, fueron construidos algunos en el jardín, y otros, a lo largo de la orilla del río Mara. Todas las habitaciones son de la misma categoría y están decoradas de la misma forma. El lugar es bastante triste a pesar de los cubrecamas amarillos y carecen cruelmente de equipamiento y decoración. El cuarto de baño es bastante espartano, pero tiene ducha y lavabos, el uno frente al otro. En el exterior, una pequeña terraza permite sentarse al aire libre pero está poco aislada en relación a los bungalows vecinos.
El restaurante principal es bastante agradable. Está dividido en dos zonas con el fin de poder albergar a todos los clientes cuando el campamento está lleno. Para la comida o la cena, el establecimiento organiza de vez en cuando una barbacoa al aire libre. Si no, funciona en forma de buffet. Las pequeñas mesas redondas con manteles blancos y rosas están bien separadas, lo que permite no comer en la misma mesa que tus vecinos. La cocina ofrecida es muy variada, local e internacional.
Para el aperitivo, acércate al exterior del Kiboko Bar. Éste está protegido por un techo de makuti. En el centro, un espacio permite hacer un gran fuego al caer la noche.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.