
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Balneario
Norma internacional
Bien situadoSin tener demasiado caché, el Minos Mare es un animado y cómodo hotel situado junto a una playa tranquila y agradable.
El Minos Mare está situado a la orilla del mar, en la pequeña estación balnearia de Platanias, a 5 km al este de la localidad de Rethymnon. El aeropuerto de Heraklión está a 70 km del hotel. Calcula de 1 hora a 1 hora y 20 minutos de trayecto.
El régimen de alojamiento del Minos Mare es en pensión completa (con bebidas en las comidas), media pensión o alojamiento y desayuno. Dispone de un pequeño equipo de animación que organiza actividades ligeras durante el día. Todas las noches se organizan espectáculos: un espectáculo de magia, una velada cretense, una con DJ, etc.
Construido en 1995 y remodelado en 2008, el Minos Mare se extiende en una banda estrecha de tierra frente al mar. El edificio principal está distribuido a lo largo, lo que da como resultado un vestíbulo bastante atípico. Han instalado ventanas en lo alto del techo, por lo que entra bastante luz natural. Su decoración sobria privilegia el blanco de las paredes. También hay algún fresco, alguna planta, una mesa típica... Al fondo encontrarás algunas tiendas o un rincón-salón con confortables sofás junto al bar, que abre de las 18:00 a las 1:30 horas. Justo después está la terraza, equipada con mesas y sillas, un ajedrez gigante para los amantes de este juego y, al final, la piscina. De dimensiones más bien grandes y rodeada de tumbonas, no le iría mal un poco más de sombra que la de las sombrillas. Asimismo, un poco de vegetación le iría muy bien para darle un poco más de intimidad al conjunto. Junto a la piscina, bajo algunas palmeras, hay un parque muy bien equipado para que los niños disfruten a lo grande en sus toboganes y atracciones. De ese modo, los padres podrán echar un vistazo a sus hijos mientras toman algo en el bar que da también a la playa.
Las 127 habitaciones del hotel se distribuyen a lo largo de las zonas comunes, acogedoras aunque un poco sombrías. De media, las habitaciones "estándar" tienen una superficie de 18 m². Su sobria decoración está un poco desfasada, pero las habitaciones están limpias y muy bien equipadas: además de caja fuerte gratis, frigorífico y climatización individual, incluyen bandeja de cortesía, zapatillas y albornoz. También sorprende que dispongan de una minicadena y un reproductor de DVD. Sin embargo, es una lástima que no haya Internet. Los cuartos de baño tienen bañera, secador de pelo y productos de aseo. En el techo hay instalados unos altavoces que te permiten escuchar lo que haya puesto en la minicadena. Todas las habitaciones disponen de balcón, con vistas a la piscina, al restaurante o al hotel vecino. Puede resultar incomoda la poca intimidad. Cerca de la piscina, con vistas al mar, están los bungalows en los que se hallan las suites.
El restaurante principal del hotel, aunque esté situado en el sótano, es muy luminoso, gracias, en parte, a la luz natural que entra por los ventanales. No gozarás, sin embargo, de demasiada intimidad, ya que las mesas están demasiado juntas entre sí. Además, el tamaño reducido de los buffets favorece los «embotellamientos» en las horas de mayor afluencia. El restaurante abre para el desayuno y la cena (buffets). Se puede degustar una cocina internacional y local, poco variada. Una vez por semana, se organiza una velada especial (griega, italiana...). Para el almuerzo, puedes acudir a la taberna, situada junto a la playa y que propone menús clásicos de aperitivos y especialidades. Cada plato cuesta entre 5 y 10 euros. Este restaurante también abre a la hora de la cena (carta especial). El interior está bastante anticuado, aunque el exterior es bastante más agradable y goza de vistas a la playa. No obstante, bajo la pérgola, el suelo es de césped artificial.
El hotel está situado junto a una gran playa de varios kilómetros, que une la localidad de Rethymnon con un cabo. Es ancha (50 m) y está cubierta por una arena bastante gruesa. En la orilla y en las aguas cristalinas hay algunos cantos rodados. El entorno es bastante agradable, ya que hay pocas edificaciones en los alrededores y bastantes terrenos sin construir (de momento...). La playa, tranquila y dotada de una bandera azul, dispone de tumbonas y sombrillas colocadas en cuatro hileras (6 euros por dos tumbonas y una sombrilla) y se accede a ella mediante senderos de madera. El terreno de voley-playa te permitirá practicar algo de deporte en la playa, aunque si lo que quieres es disfrutar del mar, puedes ir al club náutico, independiente del hotel, situado a 500 m de distancia.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación