
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Familia
Bien situadoUn hotel simple, cerca de la estación Termini, que tiene la ventaja de haber sido renovado recientemente. Es mejor ir cuando las tarifas anunciadas corresponden a la temporada baja. En efecto, el Marco Polo se distingue únicamente por sus habitaciones, bien cuidadas. No ofrece ninguna otra originalidad. Lástima de la terraza sobre el tejado, o por la decoración de diseño que los otros hoteles de la misma categoría ofrecen a sus clientes.
En la vía Magenta, a una calle de la estación Termini (desde donde salen trenes al aeropuerto y estaciones de metro).
El aeropuerto de Fiumicino se encuentra a 26 km de distancia; y el de Ciampino a 15 km. Calcula unos 45 minutos de trayecto para Fiumicino y 30 minutos para Ciampino.
El hotel Marco Polo ha renovado sus zonas comunes (recepción, sala de desayuno) y una parte de las habitaciones en 2008.
Consejo de alojamiento
Pide una habitación que dé a la calle Magenta (poco concurrida); esto permite evitar la vista al patio trasero con sus fachadas de aspecto estropeado.
El Marco Polo se encuentra en la 3ª planta de un edificio que contiene varios hoteles. Es un hotel urbano, que dispone de una recepción, una sala donde se sirve el desayuno y las habitaciones. No hay florituras, y por tanto, nada es superfluo ni sobra, ni siquiera (aunque sin duda, la configuración del edificio no lo permite) una terraza en el tejado. Lo que quiere decir que se debe elegir el Marco Polo por sus habitaciones (desde 62 euros la doble) y por su ubicación, a 50 metros de la estación Termini. El hotel fue renovado en 2008, una ventaja. Sin embargo, se trata de un edificio antiguo: no hay que esperar mucho de la entrada (a nivel de la calle), ni de la insonorización del edificio.
Dispone de 22 habitaciones, y las triples tienen espacio para una cama adicional previa petición. Pero cuidado, en ese caso la habitación se hará estrecha: una superficie de 25 m² para 4 personas no deja mucho espacio para cada uno. Es mejor conservar el uso como habitación triple y pedir una habitación individual para completar: esto sale por unos 10 euros (en tarifa de temporada baja) menos que pedir 2 dobles. En cuanto al acondicionamiento, las habitaciones son simples pero están bien cuidadas: muros pintados de naranja spatolato (pintura de barniz de origen veneciano), moqueta color verde en el suelo, muebles de madera barnizada y de estilo contemporáneo. En cuanto a las vistas, se recomienda pedir una habitación que dé a la vía Magenta (calle con poca circulación): los edificios de en frente tienen mejor aspecto que los muros del patio trasero (otra vista desde las habitaciones) mal cuidados. El equipamiento es el siguiente: ducha o bañera, secador de pelo en la sala de baño, televisión, climatización, teléfono y minibar.
El desayuno está incluido en el precio de la noche, pero no es gran cosa. El buffet presenta una cesta de fruta fresca, otra de croissants, un plato de queso en lonchas, otro de salami, biscotes (a evitar), panecillos (preferibles) y cereales. Una máquina está a disposición de los clientes para servirse un café filtrado, un capuchino o un expreso. Te puedes sentar en una de las mesas cubiertas con un mantel blanco (un pequeño «toque» de decoración, pero como no hay terraza no tardarás mucho en desayunar). Una vez terminado el desayuno, hay que encontrar otro lugar para comer y cenar porque el Marco Polo no tiene restaurante. Tampoco hay bar. Pero el barrio está bien provisto de establecimientos donde comer durante el día y la noche.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación