
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Norma internacional
Descanso
Encanto
NaturalezaEl Eden Palm es un agradable hotel que te seducirá por su arquitectura de inspiración criolla y su confort. Ideal para viajeros que buscan naturaleza, tranquilidad y relax. Único inconveniente: el hotel no está junto a la playa, que es por lo que se suele ir a las Antillas...
El Eden Palm se encuentra en el barrio residencial conocido como Le Helleux, a 10 minutos en coche del centro de Sainte-Anne (5 km) y a 15 minutos de Saint-François (7 km). El aeropuerto se encuentra a 25 km del hotel. Cuenta con una media hora para llegar a éste en coche, según la circulación (densa los fines de semana).
Lujo, tranquilidad y voluptuosidad son las máximas de este encantador hotel, que domina una antigua plantación de caña de azúcar (ahora es un tranquilo barrio residencial). Si no te gustan las muchedumbres, alójate en uno de los bungalows cercano a las canchas de tenis. Allí podrás gozar de una TRANQUILIDAD absoluta, en mayúsculas.
Las canchas de tenis se renovaron en 2008.
Por la noche suele haber bastantes mosquitos.
Desde la carretera destaca de las colinas vecinas el molino para tratar la caña de azúcar del siglo XIX, catalogado monumento histórico. El Eden Palm, abierto en 2002, se integra en un jardín florido de 2 hectáreas. Está formado por 40 encantadores bungalows de estilo criollo, hechos de madera, en los que se combina el azul, el amarillo y el rosa pastel. El conjunto está bien logrado. Menudo placer el de poder descansar en la terraza que hay sobre los pilotes, a la sombra de las buganvillas. Si lo solicitas, el personal puede llevarte en cochecito a la playa más cercana. La decoración de las zonas comunes está a la altura de su arquitectura: impecable, con un gran gusto, y una magnífica recepción. Lo único que le falta son vistas al mar...
Sin embargo, desde nuestra última visita en noviembre de 2009, hemos podido observar que las instalaciones de la pequeña sala de fitness están sucias y que el hammam está fuera de servicio. Nos han dicho que están pendientes de remodelarlos... Ya lo veremos.
Las 40 estancias dobles, 20 suites y 6 suites privilege (de las cuales 3 son para familias) tienen mucha luz, son confortables y están bien equipadas. Se llega a éstas por ondulados caminos decorados con flores y bien iluminados. Las personas mayores preferirán alojarse en las habitaciones cercanas a recepción, situada también cerca del restaurante. Las suites disponen de un altillo donde está situado el dormitorio; en la parte inferior, hay un salón con un armario en el que se esconde una cama doble. Así pues, allí pueden dormir dos adultos o dos niños más, pero atención: no tendrás mucha intimidad, ya que el altillo está abierto al salón. En todas las estancias y suites hay la misma decoración.
Su acogedor interior está decorado con baldosas italianas en el suelo, frescos murales y plantas. En esa atmósfera elegante, las prestaciones son las esperadas: climatización, televisor de pantalla plana, una mininevera, caja fuerte y teléfono. Pero la parte que más nos gusta es la bonita terraza, en la que hay una mesa y dos tumbonas de teca. El único problema es la panorámica desde la terraza: puede dar a un sombrío rincón del jardín o a uno más claro, con vistas al molino. Dependerá de la suerte que tengas. Los cuartos de baño disponen de bañera, secador de pelo y productos de aseo. Al igual que las habitaciones, son amplios, están decorados con los mismos tonos y tienen un aspecto muy chic.
El restaurante se encuentra detrás de recepción, muy cerca del antiguo molino. Se ha intentado recrear un espacio con una decoración cuidada: mantelería y cubiertos marrones combinados con mesas de mármol y sillas de mimbre. Distribuido en dos salas, una terraza cubierta y una sala interior separadas por una escalera, domina la encantadora piscina. La media pensión incluye un menú fijo con un vino un poco peleón... Los desayunos y comidas se sirven en forma de buffet y las cenas a la carta. La gastronomía no es nada del otro mundo, pero con un precio muy elevado.
La playa más cercana es una pequeña cala salvaje situada a unos minutos en coche (o cochecito). Aunque es pequeña, corre mucho viento y conserva su encanto de las Antillas. El Atlántico en este punto es muy movido, por lo que es un lugar ideal para los amantes del tablaestela, el bodyboard u otros deportes acuáticos. Si prefieres aguas más tranquilas, te recomendamos la playa de Sainte-Anne, flanqueada por palmeras y cocoteros, accesible a 10 minutos en coche, en la que hay todos los equipamientos para el baño y mucho espacio. Los fines de semana están llenas de gente.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación
| lun. | mar. | mié. | jue. | vie. | sáb. | dom. |
| 27225€ | 28225€ | 29225€ | 30225€ | 31225€ | 1225€ | 2225€ |
| 3225€ | 4225€ | 5225€ | 6225€ | 7225€ | 8225€ | 9225€ |
| 10225€ | 11225€ | 12225€ | 13225€ | 14225€ | 15225€ | 16225€ |
| 17225€ | 18225€ | 19225€ | 20225€ | 21225€ | 22225€ | 23225€ |
| 24225€ | 25225€ | 26225€ | 27225€ | 28225€ | 29225€ | 30225€ |
| 1225€ | 2225€ | 3225€ | 4225€ | 5225€ | 6225€ | 7225€ |