
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Balneario
Animación
Bien situado
Descanso
EncantoAmbiente distendido «como en casa», habitaciones amplias y cómodas, todo el conjunto justo al lado del agua en una playa de arena blanca. Un rincón paradisíaco en el que se mezcla buen ambiente y comodidad.
Situado en el pueblo de Vohilava, en la isla de Santa María, a un cuarto de hora del aeropuerto. Cerca de las tiendas y restaurantes, en la carretera principal. Un punto de partida perfecto para excursiones en bicicleta.
El hotel tiene pensado abrir nuevos bungalows, dos como mínimo.
Las salidas náuticas que se organizan se realizan respetando el medio ambiente y a los animales.
Ambiente de albergue juvenil con más comodidades. Los espacios comunes están compuestos por un bar, un salón con televisión y juegos, y una gran terraza acondicionada con sofás, mesas de restaurante y grandes sillones. Una decoración original con muchos objetos de madera relacionados con el mar, artesanía local para vender (no siempre barata, pero de buena calidad), revistas, juegos y DVD a disposición de los clientes... ¡Pronto te sentirás como en casa!
Un gran pontón sale de la terraza de delante del hotel para ir a parar al mar, donde se ha habilitado una «piscina». De hecho, se han colocado unas piedras para proteger a los bañistas de los erizos. En el pontón encontrarás algunas tumbonas instaladas.
En 2008 se abrió un salón de masajes en una casa tradicional al otro lado de la calle. Unas masajistas que no hablan español te acogerán en un ambiente zen. Se ofrecen distintos tipos de masajes (10 euros la hora), además de tratamientos. Los masajes están más o menos bien hechos según la masajista.... ¡Te deseamos suerte!
Un kayak y máscaras y tubos de bucear se ponen a disposición de los clientes de manera gratuita.
El hotel alberga voluntarios de la asociación Megaptera que organizan pequeñas conferencias y excursiones (de pago) para ir a observar ballenas (¡Excepcional!).
Los 6 bungalows de madera están situados delante del mar. Pueden acoger hasta 3 personas, ya que sus habitaciones son gigantes: 60 m² más 40m² de terraza. Una habitación, un salón y en un rincón, separada por una cortina, una cama individual. Ideal para un niño. La decoración es sencilla pero agradable y de buen gusto. En la terraza, hay otro espacio acondicionado como salón con una hamaca que ofrece unas agradables vistas al mar. Lástima de la falta de intimidad.
El restaurante, situado en la terraza con la posibilidad de comer en el bar interior en caso de lluvias, sirve un desayuno bueno, pero muy sencillo, el almuerzo es a la carta con platos finos, aunque son escasos, y por la noche, un único menú compuesto por un entrante muy sencillo, un plato a menudo con cebú o pescado, y postres. La cocina es buena y cambia a diario. Para los pequeños tentempiés, hay un snack que sirve bocadillos de 10:00 a 17:00 h. Prueba los bocadillos de atún ahumado, ¡son excelentes!
La playa se extiende delante del hotel, pero no está demasiado limpia. Como todas las playas de Santa María situadas cerca de un pueblo, se suele utilizar cono wc público. La limpian cada mañana, claro, pero bueno... ¡Es mejor bañarse en el pontón!
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación