
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Norma internacional
DescansoEl Mercure Salvador es un establecimiento moderno y confortable situado en un barrio residencial de Salvador de Bahía. Se adecua a los estándares internacionales pero los apasionados de lo auténtico resultarán decepcionados.
El hotel está situado en el barrio residencial de Rio Vermelho en la punta sur de Salvador de Bahía, a 15 km del casco antiguo, es decir 20 min en taxi o en coche y media hora larga en autobús, y a 20 km del aeropuerto internacional (calcula media hora escasa de trayecto en coche).
El Mercure Salvador está en el extremo sur de Salvador de Bahía, en un barrio apartado y tranquilo, lejos de la animación de la ciudad. Es ideal para los viajeros necesitados de reposo en un entorno confortable. El hotel no propone actividades de animación. Las playas de los alrededores son un tanto peligrosas para los bañistas. Se recomienda un coche.
El Mercure Salvador está instalado en un acantilado, rodeado de otros hoteles pero suficientemente alejado para disfrutar de tranquilidad e intimidad. Por lo tanto, el protagonista es el descanso. El edificio blanco, sin particular encanto, de siete plantas, posee en la planta baja una recepción climatizada. La decoración es sencilla pero eficaz, en tonos claros, con ramos de flores exóticas. La piscina de superficie reducida pero bonita, en forma de almendra con curvas, está delante del hotel y domina el océano. Ofrece una bellísima vista de la bahía. Dispone de tumbonas, un pequeño mar, música brasileña,... Además, hay plantas. Destacamos la bonita y espaciosa sala de fitness abierta al mar así como una bonita sala de sauna y de masajes junto a la anterior.
A las 175 habitaciones del hotel se accede a través de un moderno ascensor que conduce a pasillos luminosos decorados con cuadros en las paredes y acondicionados con asientos. Por lo demás, la decoración de las habitaciones estándar es sencilla. No hay cuadros en las paredes blancas pero sí una foto de Bahía sobre los cabezales de las camas de madera clara. La superficie es reducida, de unos 15 m². Se recomiendan las habitaciones situadas en alto por la vista a la bahía y la luminosidad. Todas están equipadas con conexión a Internet, televisión por satélite, caja fuerte (con recargo), aire acondicionado individual, minibar lleno y cuarto de baño con ducha o bañera, productos de acogida y secador. El aseo no está separado. El servicio de habitaciones funciona las 24 horas.
El restaurante del hotel propone una cocina esencialmente local en las tres comidas, a la carta. El mobiliario de madera es muy bonito, las mesas están impecablemente montadas y alejadas entre sí y dan al océano y las playas a través de un amplio ventanal. Existe un gran armario de vinos que muestra una selección variada al igual que la carta. Hay también un agradable bar al fondo de la amplia sala que propone fuera de las horas de apertura, sándwiches además de cócteles.
Aunque el entorno de las dos playas que rodean el hotel es excelente –lugar tranquilo y apartado–, la existencia de acantilados y rocas en el agua hacen que el baño sea peligroso. Cuando el océano está agitado, es imposible bañarse. No existen instalaciones. Para bañarte, tienes que ir a la playa de Barra, a unos quince minutos en coche.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación
Estancias Salvador de Bahía (1 fin de semana)