
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Deportes
Balneario
Bien situado
DescansoEl Niko es el más tranquilo de los cinco hoteles de este gran complejo. Es el destino ideal para las parejas que buscan sosiego y tranquilidad y la posibilidad, si así lo desean, de practicar o ver animaciones en los otros complejos.
El complejo hotelero de Solaris está situado cerca de Sibenik, frente a las numerosas islas de Dalmacia, a 70 km del aeropuerto de Split. El centro de Sibenik está sólo a 6 km y la playa a 50 metros.
Se puede acceder, sin pagar, a las actividades y animaciones de los hoteles colindantes.
Tumbonas de pago en la playa
El grupo hotelero tiene 5 mascotas, personajes que animan a los niños todas las noches. ¡Es un auténtico parque de animaciones!
Si quieres, puedes hacer que maquillen a tus hijos o que les hagan fotos cada noche junto al restaurante Village Dalmate, es gratuito. Cada noche tiene lugar el espectáculo de un "show man" en el bar del hotel, y más tarde se realizan conciertos en uno de los bares de la playa.
Un trenecito te llevará hasta el otro extremo de la playa (4 km) en una hora, por menos de un euro. Es un paseo agradable que hará las delicias de los más pequeños.
En la playa se encuentra un moderno bar, con mesas dispuestas en una piscina. Es un lugar muy agradable cuando hace calor, se puede tomar algo con los pies en la piscina. Por la noche, los dj's y bailarinas animan este sitio muy de moda. También se puede tomar algo en la otra piscina, bastante más profunda. ¡Se garantizan noches muuuuuuuy calientes!
El complejo Solaris es como un pueblo; está compuesto de 5 hoteles, una zona residencial y un camping dispuestos a lo largo de los más de 4 kilómetros de playa. Varias tiendecitas bordean la playa. También se pueden ver puestos que ofrecen helados caseros, frutas o verduras, así como tiendas de recuerdos de todo tipo, o vendedores de tapices hechos a mano por una abuelita que trabaja en su tejedora durante todo el día. O, si lo prefieres, puedes hacerte un tatuaje de henna. Los restaurantes proponen todo tipo de platos, desde los más típicos hasta los más clásicos. Por último, el complejo pone a disposición de niños y adultos un auténtico campo de juego para que se diviertan. Los clientes pueden disfrutar de forma gratuita, además de la piscina situada frente a cada hotel, de otras piscinas y de algunas de las instalaciones: siete toboganes, a los que se accede desde un gran barco de madera situado delante de la playa, un barco de piratas hinchable para los más pequeños, animaciones, vóley playa, etc. Además, se pueden hacer muchas otras actividades, aunque son de pago, como el trampolín, las salas de juego con futbolines, billares, etc.
En cuanto al hotel Niko, el hormigón envejecido del edificio contrasta con un interior agradable amueblado en un estilo elegante. Los salones en mimbre con cojines blancos modernos y cómodos acogen a los huéspedes frente al ventanal o en la terraza. En cambio, las estructuras de hormigón que los rodean son compactas y no tienen encanto. El hotel es agradable, aunque no muy grande. Lo que es normal, ya que la mayoría del tiempo se está fuera.
Las 347 habitaciones dan la bienvenida a los clientes en una atmósfera veraniega. Tienen paredes blancas, moqueta, colcha y cortinas en tonos cálidos y muebles de madera. En cuanto al equipamiento, aunque no falta nada, no esperes encontrar la máxima calidad: minibar, teléfono, pequeña televisión y tendedero. Las habitaciones, bastante sencillas, se renovaron en 2007, aunque se hubiera agradecido que cambiaran las ventanas (cuesta mucho abrirlas). Todas cuentan con un balcón con contraventanas (deberían quitarlas en 2009, pero eran muy útiles cuando no había aire acondicionado). Además de la cama doble o dos camas individuales, el sillón cama o el sofá convertible en cama doble permiten que toda la familia pueda dormir en un mismo espacio. La calidad de las camas no es excelente, aunque resulta ideal para los que pesan poco. Los cuartos de baño están equipados con duchas y el 70% de estas son multichorro. Un secador de pelo, radiador para toallas y productos de tocador están a tu disposición. Las habitaciones son exactamente las mismas que en el hotel Ivan.
El restaurante principal da a una terraza que resulta muy agradable por la mañana y por la noche, y sirve desayuno, almuerzo y cena en forma de bufé. La comida es aceptable y la oferta variada. Pasta casera, platos tradicionales de carne, verduras y hortalizas de todo tipo, pescados... Una oferta para todos los gustos. La carta de postres no es muy amplia, pero en los numerosos puestos de helados ofrecen cremosos helados por menos de un euro. Y para darle un capricho al paladar, cinco restaurantes proponen distintos tipos de cocina: desde pizza y pasta casera, hasta filetes de ternera, aunque nuestro lugar predilecto es el restaurante dálmata. Se ha construido una réplica de un pueblecito de piedra típico de Dalmacia y se pueden comer platos típicos hechos en el horno tradicional. El pan casero es excelente. Las brochetas de carne están deliciosas. Algo que no puedes perderte.
La playa se extiende a lo largo de 4 km. Frente al hotel Niko se encuentra una playa de hormigón, aunque varios metros más a la izquierda, hay una playa de guijarros con más gente. De esta manera puedes escoger la playa, en función del ambiente que te apetezca en cada momento. A mayor distancia del hotel, mayor tranquilidad. Puedes dormir la siesta a la sombra de un árbol en un pequeño pinar, aunque no te olvides de la colchoneta inflable o de la esterilla, accesorios indispensables en Croacia. Las tumbonas de la playa son de pago.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación