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Acceso a minusválidos
Restaurante
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Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Deportes
Balneario
Animación
DescansoEl Mercure Simson Beach es un establecimiento bien pensado para las familias con niños pequeños, que agradecerán los cómodos dúplex y la playa de aguas poco profundas y agitadas. También lo recomendamos para los que comienzan con los deportes náuticos, que también sabrán sacar partido de esta tranquila laguna.
El Simson Beach da a la laguna de... Simson Bay. Al otro lado de la carretera se encuentra el Atlántico. Marigot, la "capital" de la parte francesa de San Martín, está a pocos minutos en coche (3 km). Para llegar al aeropuerto internacional Princess Juliana se deben recorrer 8 km (15 min en coche). A Philipsburg, en la zona holandesa, se llega en un cuarto de hora.
El Mercure se encuentra frente al Simson Bay Lagoon, más que un lago una laguna de aguas sembradas de plantas acuáticas y reflejos de conchas. Las bonitas y animadas playas de Grand Case y Baie Orientale distan de un cuarto de hora en coche, por lo que se recomienda alquilar uno.
La clientela es principalmente europea.
El hotel consta de cinco edificios de dos plantas ubicados frente a la laguna o un jardín. Estas edificaciones de estilo "criollo moderno", decoradas por las frondosas buganvillas que caen por algunos de sus muros blancos y crema, albergan las 168 habitaciones bajo sus tejados de uralita verde claro. El amplio restaurante se asoma a la laguna, muy cerca de la piscina a desbordamiento, un semicírculo no demasiado grande rodeado por una modesta terraza.
134 habitaciones dobles (43 m²) y 34 dúplex para entre dos y cuatro personas (55 m²). Las plantas bajas cuentan con una acogedora terraza con salida a un pequeño jardín. Las habitaciones de los pisos disfrutan de un cómodo balcón. El mobiliario es sencillo y se concentra en lo esencial: sillones, mesillas de noche, escritorio y cama de mimbre. Los equipamientos son modestos: aire acondicionado individual, algunas cadenas de televisión (HBA para el cine americano y ningún canal de noticias), y una pequeña cocina en los balcones, con fregadero, frigorífico y placas eléctricas (se puede alquilar la vajilla por unos 45 euros). No se ha previsto el minibar y no todos los baños (con lavabo, ducha y secador) están bien mantenidos.
Las 28 habitaciones y 12 dúplex "Privilèges", renovados recientemente, poseen muebles de madera oscura de estilo colonial y un nuevo sistema de aire acondicionado más discreto. Sus huéspedes pueden solicitar un microondas.
El único restaurante del establecimiento sirve cocina criolla y francesa para el almuerzo, así como una variada selección de hortalizas crudas en temporada alta. Para ello, los lugares elegidos son una gran sala blanca en la que soplan los suaves vientos aliseos, frente a la laguna, y una terraza construida de arriba a abajo en madera con encantadoras mesas de estilo bistrot francés. El bufé de la cena cada noche se inspira en una cocina distinta (italiana, rústica, mejicana, criolla, especialidades del mundo...). El bufé del desayuno es copioso, con bollería fresca y una selección de panes. Es una lástima que no se ofrezca fruta o zumos naturales.
La playa del hotel es artificial, aunque se ha acondicionado agradablemente. Pese a una arena un tanto basta, muchos son los cocoteros, las tumbonas y las sombrillas.. También cuenta con un pequeño y romántico chiringuito al borde del agua. El agua resulta menos agradable, al tratarse de una laguna. En el fondo proliferan las plantas acuáticas, unas extrañas formas redondeadas y gomosas y pequeños trozos de concha. No son aguas demasiado apetecibles. Sin embargo, el "lagon" (nombre que recibe esta bahía), posee la ventaja de ser poco profundo y protegido de las corrientes. Gracias a ello, los niños pueden chapotear tranquilamente y los aprendices de windsurf y esquí náutico pueden ejercitarse sin dificultades. También es digno de mención su club náutico, muy bien equipado (submarinismo, jet ski, motos acuáticas, kayak, etc.). Para bañarse, es preferible ir hasta el Atlántico, a la animada playa de Baie Nettlé, que se encuentra a diez minutos andando del hotel, al otro lado de la carretera.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.