
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Deportes
Balneario
FamiliaEl Dolmen es un gran complejo con una oferta de ocio variada e ideal para todos: familias, amantes de los deportes acuáticos, así como aquellos que disfrutan con los nervios de un casino.
Situado junto a la carretera de la costa, dirección a Qawra, está a una distancia de 16 km de La Valeta y de 15 km del aeropuerto (20 min de trayecto).
El Dolmen está adaptado para que sus clientes disfruten de una estancia relajada sin importar la época del año; dispone de un spa MyoKa. Las especialidades son recomendables, a la carta o en forma de tratamientos de cura: baños relajantes con aceites esenciales, masajes a cuatro manos, cuidados holísticos (pensados para reequilibrar los circuitos energéticos), reiki, ungüentos de algas y tratamientos adelgazantes. Tres cuartos están equipados para cuidados con hidromasaje. Para curas estéticas el spa utiliza productos La Prairie y Decleor.
Otra de las peculiaridades del Dolmen es su casino, situado más abajo de las piscinas principales. Cabe mencionar asimismo las ruinas de un templo neolítico descubiertas mientras se construía el hotel y que se pueden observar hoy en día en los jardines. Su estado de conservación es sin embargo muy pobre.
Construido en 1968, renovado en 2000 y ampliado posteriormente en 2004, el Dolmen alza sus cinco plantas frente al mar en forma de anfiteatro. La arquitectura exterior no tiene gran encanto (hormigón beis y marrón) y la parte interior tampoco resulta elegante. El vestíbulo, con paredes y suelos de mármol, ofrece un aspecto impersonal. Sería deseable una decoración que se asemeje más al estilo del archipiélago, con paredes blancas, vigas vistas y el suelo a base de baldosas hexagonales. Del vestíbulo pasamos rápidamente a los jardines y a las piscinas, que cuentan con vistas al mar. Las dos piscinas miden 25 x 5 m y están rodeadas de soláriums embaldosados. Desgraciadamente, la carretera de la costa pasa por debajo. Aunque no estropea las vistas, el ruido de los coches resulta un poco molesto. Es recomendable colocarse lo más alejado posible para no estar incómodos. El hotel proporciona tumbonas, sombrillas y toallas.
El hotel cuenta con 375 habitaciones, 21 habitaciones superiores y 17 suites. Gracias a la estructura del edificio, el 80% de las habitaciones disfruta de vistas al mar. El resto, situadas en la parte posterior, dan al parking y a los edificios de los alrededores. Todas las suites, claro, dan al mar. La espaciosas habitaciones dobles (35 m²) pueden incluir una cama supletoria fácilmente. La decoración contemporánea minimalista está compuesta por mobiliario de madera clara y apliques de metal bruñido. Un cuadro decora la pared pintada de blanco: representa de forma estilizada las lugares neolíticos malteses. El balcón cuenta con mesa y sillas de plástico. El resto de comodidades garantiza un nivel alto de bienestar: climatización, teléfono, televisión, minibar con kit de té/café. El baño está equipado con una bañera, secador de pelo y una pequeña cesta de productos de baño.
El desayuno y la cena se sirven a modo de bufé en el restaurante principal, situado en un gran comedor provisto de un ventanal, aunque desgraciadamente no hay terraza. Los muebles son sencillos, aunque la variedad de los platos lo compensa. Por la mañana se sirven cereales, panecillos, bollería, charcutería, quesos, ensalada de frutas, huevos revueltos, bacón, alubias con salsa de tomate, etc. A la hora de cenar un mostrador en modo de show cooking completa la selección de pastas, carnes y pescados asados, ensaladas variadas, repostería y helados. Se proponen recetas maltesas con regularidad. Al mediodía, una cafetería con terraza a la piscina y junto al mar, ofrece sándwiches y dulces. Para los amantes de la noche y para quienes no quieran madrugar : funciona 24 horas al día. Un restaurante a la carta permite asimismo degustar especialidades maltesas y mediterráneas en un ambiente elegante.
La playa privada es una albufera, una gran estructura de hormigón construida sobre la playa rocosa que bordea el mar. Se accede a través de un túnel que cruza por debajo de la carretera. El acceso a las instalaciones (piscina, tumbonas) es libre para los clientes del Dolmen, mientras que la playa también está abierta (previo pago) a otros turistas. Hay que tener en cuenta que durante la temporada alta la afluencia es mayor. Para evitar la multitud, es recomendable acudir por la mañana. La piscina, de 15 x 5 m, es ideal para darse un baño. Podemos relajarnos al borde de la piscina (espacio limitado) o un poco más lejos, en la zona de hormigón, un rectángulo de 500 m de largo por 20 m de ancho. En lo que respeta a las actividades acuáticas, un centro de submarinismo ofrece prácticas en piscina y salidas al mar. También se pueden practicar otros deportes acuáticos. Para realizar estas actividades es necesario abonar un suplemento.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación
| lun. | mar. | mié. | jue. | vie. | sáb. | dom. |
| 29120€ | 30120€ | 1120€ | 2120€ | 3120€ | 4120€ | 5120€ |
| 6120€ | 7120€ | 8120€ | 9120€ | 10120€ | 11120€ | 12120€ |
| 13120€ | 14120€ | 15120€ | 16120€ | 17120€ | 18120€ | 19120€ |
| 20120€ | 21120€ | 22120€ | 23120€ | 24120€ | 25120€ | 26120€ |
| 27120€ | 28120€ | 29120€ | 30120€ | 31120€ | 1120€ | 2120€ |
| 3120€ | 4120€ | 5120€ | 6120€ | 7120€ | 8120€ | 9120€ |