
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
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Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
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Deportes
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AnimaciónEl Torremolinos Beach Club está directamente ubicado al borde de la carretera costera que bordea la playa de Playamar, a 2,5 km del centro de Torremolinos en la Costa del Sol. Es uno de los poco establecimientos en Torremolinos que propone un régimen todo incluido en verano.
El Torremolinos Beach Club está directamente ubicado al borde de la carretera costera que bordea la playa de Playamar, a 2,5 km del centro de Torremolinos en la Costa del Sol. El aeropuerto de Málaga se encuentra a 5 km y se tardan unos 10 minutos para hacer el trayecto.
En verano, el hotel propone un régimen todo incluido que comprende la pensión completa, helados a voluntad, refrescos, bebidas alcohólicas, té, café y cócteles durante todo el día de 9:00 a medianoche, así como vino, agua o cerveza en el almuerzo y en la cena, tentempiés durante todo el día y las actividades deportivas. Para las animaciones, el hotel cuenta con un equipo de 3 personas en invierno y 5 en verano que organizan juegos, torneos y espectáculos. También tiene 7 billares a disposición de los clientes. Aparte de los espectáculos, podrás ir a tomar algo al piano bar, situado al lado del restaurante, con músicos que animan las noches a partir de las 22:00 h. El Torremolinos Beach Club es el edificio gemelo del Puente Real, que antaño estaba integrado en el mismo complejo hotelero. Se prestan bicicletas gratis.
El hotel, construido en 1972 y renovado en 1999, forma parte del grupo hotelero español Costamar y se trata de un inmenso edificio ovoide de 10 plantas que verás fácilmente desde la carretera costera. Alberga 260 habitaciones a las que se accede a través de 4 ascensores. En la entrada del vestíbulo hay un cuadro de la Victoria de Samotracia. El hotel posee tres piscinas, una de ellas cubierta y climatizada, con una más pequeña de 40 cm de profundidad para los niños.
La piscina exterior está dividida en dos partes y tiene una profundidad de 1,50 m. Es bastante agradable con algunas palmeras, puentes y rocas falsas bajo las que encontrarás algunas duchas. La terraza solárium tiene tumbonas de plástico y sombrillas. Sin embargo, en el lugar hay bastante viento y está bordeado por la carretera. Cerca de aquí se encuentra el escenario para los espectáculos (en invierno se celebran en el anfiteatro del hotel, en el interior).
Para acceder a las 260 habitaciones hay que pasar por unos pasillos muy sombríos. La decoración es muy sencilla: embaldosado en el suelo, enlucido blanco en las paredes, mobiliario sobrio de madera blanca y telas naranjas bastante kitsch con un estilo de los años 70. Incluso el teléfono data de esta época. Los cuartos de baño son pequeños, pero prácticos y coloridos: bañera con ducha flexible, bidet, productos de tocador, wc y un lavabo con un gran espejo. Todas las habitaciones disponen de vistas laterales al mar desde un gran balcón acondicionado con una mesita y dos sillas blancas de plástico. Todas están equipadas con teléfono con acceso directo al extranjero, climatización, televisión por satélite en altura (como en los hospitales) y caja fuerte con llave (15 euros a la semana). Sin embargo, no disponen de frigorífico.
El restaurante está instalado en una gran sala con ventanales que dan al mar. La decoración es muy clásica con algunas columnas blancas, plantas y flores artificiales que tratan de alegrar un poco el lugar. Las mesas están colocadas muy cerca las unas de las otras, con lo que hay poca intimidad. Las tres comidas se sirven en formato buffet y ofrecen una selección limitada de platos calientes. Los entrantes y los postres son más interesantes: verduras crudas, ensaladas, embutidos, sopas, mousses y cremas, macedonia, pasteles, helados... El té y el café están incluidos en las comidas. También dispone de un rincón con hamburguesas y pizzas que ofrece además salchichas, patatas fritas o judías con salsa. Aquí no se viene por la reputación de la cocina. El restaurante dispone de su propio bar para los aperitivos. El desayuno se sirve de 8:00 a 10:30 h, la comida de 13:00 a 15:00 h, y la cena de 18:30 a 21:00 h. De 11:00 a medianoche podrás comer tentempiés. El piano bar abre de 9:00 a medianoche y propone una animación musical cada noche. El Magnum Bar, abierto de 10:00 a 2:00 h de la mañana, hace las funciones de discoteca.
La playa pública de Playamar es grande, está alejada del centro de la ciudad y bordeada por una carretera costera. Entre la playa y el hotel solo hay esta carretera, pero no dispone de ningún borde que aísle la arena del asfalto, así que es necesario vigilar bien a los niños. A la playa se accede a través de una puerta que se abre con la llave de tu habitación de 10:00 a 22:00 h. Si bien no está tan rodeada de cemento como en el centro de la ciudad, no es para nada idílica. La arena es gris oscura, negra a orillas del agua donde se mezcla con guijarros y conchas. Todo el litoral de Torremolinos está vigilado por socorristas y dispone de clubes náuticos que te permitirán practicar esquí acuático, moto de agua, patín de playa, windsurf o banana inflable. También podrás alquilar tumbonas y sombrillas, además de tomar una ducha.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación