
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Balneario
Familia
EncantoUn bonito hotel que se merece sus 5 estrellas. La animación muy presente es original y divertirá a los más recalcitrantes de los juegos de grupo. Excepto el restaurante mediterráneo, que no es nada del otro mundo, y la playa estrecha, todo es perfecto y los espacios están bien acondicionados.
A 15 minutos del centro de Varadero, el Iberostar Varadero se encuentra en la segunda mitad de la península.
El club infantil se hace cargo de los niños.
El hotel se extiende a lo largo de la playa. A un lado, edificios de una planta en tonos pastel y techos blancos, típicos del Caribe, rodeando un estanque, y al otro, las infraestructuras: piscinas, restaurantes, animaciones, gimnasio, etc. Todo ello en un jardín poblado de palmeras y surcado por senderos. El hotel, muy agradable, ofrece animación a cargo de un equipo dinámico y muy simpático; y pequeños rincones de calma y tranquilidad. La piscina principal, muy bonita, está decorada con pequeños puentes y se alzan columnas en el centro de esta, confiriéndole un estilo romano. Este hotel con clase satisfará a los más exigentes. El único inconveniente son las hileras de tumbonas que se suceden alrededor de la piscina. En la tercera fila la vista es inexistente.
Las habitaciones son grandes, al menos 30 m², todas ellas dotadas de un balcón bastante amplio. Los muebles y las paredes son de colores claros para dar un poco más de luminosidad a las habitaciones. Televisión por satélite, minibar, cafetera, un sofá en tonos anaranjados, igual que las cortinas y la colcha, crean un saloncito muy agradable delante de la ventana. El cuarto de baño, con ducha y bañera, es digno de un 5 estrellas. Es muy espacioso y está un poco retirado, sin estar por ello separado. El WC tiene teléfono. Los cuadros iluminados, el cabecero y el portamaletas confieren mucho encanto a estos alojamientos en los que no tardarás en sentirte como en tu casa. Climatización muy silenciosa que puedes regular a tu gusto, y para los que no soportan la climatización, un ventilador sobre la cama.
Un restaurante buffet propone, en una sala muy amplia rodeada de cristaleras, una gran selección de platos. La comida es buena y variada, y el servicio impecable. Por la mañana, tortillas variadas, batidos, zumo de fruta natural (¡el de guayaba es excelente!), etcétera. ¡Muy completo! Para almorzar, lo más agradable es optar por una parrillada en el bar de la playa y si tienes mucha hambre, dirígete al buffet que propone, una vez más, numerosos platos. Por la noche, los que quieran cambiar de aires solo tienen que adelantarse y reservar una mesa en uno de los tres restaurantes a la carta. El restaurante mediterráneo no tiene nada de excepcional; el japonés presenta la originalidad de existir y, por lo tanto, está muy solicitado; y el restaurante cubano está fuera, para los que ya no soportan el aire climatizado y quieren probar las especialidades locales.
La península, estrecha, ni siquiera es bonita. Tumbonas y sombrillas de hojas de palma secas tumbadas; en temporada alta, es difícil encontrar un lugar libre en la arena.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación