Gonzalo González Beneytez
Jefe de sección
Licenciado en Periodismo por la U. Complutense de Madrid, cursé mi quinto año de carrera como Erasmus en París. La experiencia me cambio la vida, y lo que es más importante, la forma de ver el mundo.
La costa del mar Tirreno La costa del mar Tirreno está esencialmente constituida por acantilados en los que se ocultan múltiples calas secretas. © Horst Sollinger - age fotostock
La costa calabresa que da al Mar Tirreno es una sugerencia de playas y altos acantilados, bañados por un mar generalmente limpio, visto el escaso desarrollo industrial de la región. Los paisajes que se presentan en el trayecto de norte a sur son los de un litoral en el que la naturaleza no está contaminada, y todavía no se ha visto afectada por la creación de ciudades de veraneo que tal vez ofrecen más servicios pero no tienen los mismos panoramas impresionantes. Haz un alto en Scalea, con su larga playa arenosa, y en Diamante, el pueblecito colorado cuyos variopintos murales lo convierten casi en una obra de arte. Más al sur, Tropea es un pintoresco pueblecito encaramado sobre un macizo que da al mar, donde los edificios de los siglos XVII y XVIII se disponen en barranco sobre el Tirreno. Aquí la costa abrupta se divide en pequeñas playitas, que la convierten en una de las localidades de veraneo más apreciadas de Calabria.