Budapest en clave low-cost

CulturaHungría

Twitter Facebook Google+ 1 compartir

Es la capital de moda en Europa. La conocida como perla del Danubio combina altas dosis de historia, cultura y una intensa vida urbana. Lo cierto es que cada vez los más jóvenes (y los no tan jóvenes) eligen Budapest como destino vacacional. No nos extraña. Descubriremos cómo aprovechar cada céntimo en nuestra visita a la ciudad más vibrante del corazón de Europa.

Las calles de Budapest son un libro a la espera de ser abierto. Cada rincón de la ciudad está impregnado de historia, da igual por donde te muevas. La herencia del imperio astro-húngaro y los estragos que dejó la Segunda Guerra Mundial consiguen crear una atmósfera tan fantástica como evocadora.

El río Danubio la divide en Buda y Pest: una más medieval y la otra más moderna, una sosegada y la otra efervescente. Budapest es uno de esas ciudades que siempre supera las expectativas de todo aquel que la visita. Quizá por eso en los últimos años se ha alzado como uno de los principales destinos para aquellos que buscan viajar sin dejarse un gran presupuesto. Desde Easyviajar te proponemos una de las mejores formas de exprimir la capital de Hungría sin que tu economía sufra las consecuencias.

¿Cómo llegar?

¿Cómo llegar?
© gekaskr/123RF

La capital de Hungría mantiene conexión directa con España a través de los aeropuertos de Madrid, Barcelona y Málaga. Si cuentas con un bajo presupuesto, las mejores opciones siempre serán las aerolíneas low-cost: en este caso, Ryanair y Wizzair. Compara aquí los mejores precios según tus fechas elegidas.

Una vez en la ciudad, la opción más económica para llegar al centro es el autobús. Toma la línea 200E junto a la salida de la Terminal 2 y disfruta del trayecto. Tras un recorrido de 25 minutos, el autobús te dejará en la estación Köbánya-Kispest (línea 3 de metro). Su precio: 350 florines, poco más de un euro. Recuerda que, más tarde, tendrás que tomar el metro para llegar al centro de la ciudad (y volver a pagar). Desde este punto hasta la estación de metro Deak Ferenc Ter, la más céntrica de la ciudad, hay 10 paradas. El recorrido total no superará los 45 minutos. Curioso apuntar que el metro de Budapest es el segundo más antiguo de Europa (se construyó en 1896) y, concretamente, la línea 1 ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Disfruta del recorrido.

Si, por el contrario, tu intención es tomar la ruta más rápida, te recomendamos el servicio de minibús. Se trata de una cómoda y directa forma de llegar desde el aeropuerto hasta el propio hotel. Las tarifas se sitúan a partir de los 7 euros y la duración del trayecto es bastante variable, dependiendo del número de viajeros y su destino. Más información en https://www.minibud.hu

¿Dónde alojarse?

¿Dónde alojarse?
© kanuman/123RF

Los hoteles en Budapest destacan por ser relativamente económicos y de una belleza sobresaliente. Pese a la antigüedad, sus estructuras están muy bien conservadas y no descuidan el más mínimo detalle. Las mejores zonas para alojarse son el Puente de las Cadenas, el Parlamento o la Ópera. Desde allí las vistas son impresionantes y existen habitaciones dobles por poco más de 40 euros por noche.

Sin embargo, si buscas un presupuesto más económico, cualquier alojamiento situado cerca de una estación de metro, será una opción perfecta. Budapest es una ciudad pequeña y podrás desplazarte sin problema desde cualquier punto de la ciudad hasta el mismísimo centro en apenas 20 minutos. Recomendamos la zona de Pest, por ser el punto neurálgico de la ciudad: allí encontrarás vida en cada rincón. Además cuenta con modernos hoteles, que han sabido combinar confort y encanto a partes iguales. He aquí las mejores ofertas.

¿Dónde comer?

¿Dónde comer?
© rosipro/123RF

Si por algo destaca Budapest es por su gastronomía. Aquí sí podemos usar el conocido: buena, bonita y, por supuesto, barata. La carne es el plato estrella, siempre acompañada de sabores como la paprika o la cebolla. Si nos tenemos que decantar por uno de ellos, elegimos el más típico: la sopa goulash, elaborada con carne, verduras y, cómo no, paprika. Para los amantes del vino, imprescindible probar el Villány, el Eger y el Szekszárd.

Para deleitarnos con las especialidades de la cocina húngara (sin vaciarnos el bolsillo), nada como acercarnos al Oktogon Bistro. El precio por persona no supera los 4,50 euros y podrás repetir tantas veces como quieras? ¡Es un buffet! Muy cerca del mismo, encontramos el restaurante Menza, uno de los mejores de la ciudad en cuanto a su relación calidad-precio: por tan solo 8 euros degustarás lo mejor de la cocina húngara. Aquí sus platos consiguen plasmar a la perfección sus elaboradas recetas.

Y para aquellos que prefieren sacarle el máximo partido a la ciudad, nada como acercarse al Mercado Central de Budapest. Mucha variedad, buen precio y servido en pocos minutos. Otra alternativa: el Bors GasztroBar. El propietario del local es uno de los cocineros más reconocidos de Hungría y, sin duda, elabora los mejores bocadillos de la ciudad. ¡Todo por tres euros! Sus extensas combinaciones te dejarán sin palabras.

¿Dónde salir?

¿Dónde salir?
© robertonencini/123RF

No te puedes ir de Budapest sin visitar uno de sus famosos Ruin Pubs: ubicados en antiguos edificios en ruinas, han sido reconvertidos y cuentan con un ambiente increíble para disfrutar de unas cervezas o unas copas en sitios realmente pintorescos. El más famoso es el Szimpla Kert. Todo cabe en su decoración: coches antiguos, bañeras, ordenadores...

Otras opciones similares y con mucho encanto son el Doboz, el Instant o el FogazHaz. Todos ubicados en el centro de la ciudad. Saliendo de los Ruin Pubs, recomendamos visitar el original Pub For Sale: su interior está cubierto por notas de los clientes, lo que lo convierte en una atmósfera especial. Imprescindible probar su goulash (sin palabras). En todos ellos la cerveza es baratísima y pocas veces te dejarás más de un euro por medio litro.

¿Qué visitar?

¿Qué visitar?
© totalpics/123RF

Budapest, como otras muchas ciudades europeas, se descubre paseando. No hay mejor manera de conocer sus rincones y, lo mejor, sin gastar un solo euro. En este trayecto merece la pena recorrer el Puente de las Cadenas, la Isla Margarita, el Monumento de los Zapatos, situado a orillas del río Danubio recordando a los fallecidos en el genocidio y la sinagoga 'Dohány Utcai', considerada la segunda más grande el mundo. El Castillo de Buda o Palacio Real también se puede visitar gratis. Eso sí: tendrás que pegarte una gran caminata. Para aquellos que prefieren evitarlo, podrán tomar el funicular por 850 florines (unos dos euros).

En cuanto a los edificios más representativos, por unos seis euros (tres si eres menor de 24 años) podrás acceder al Parlamento, considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Su visita es imprescindible. Además, por poco más de un euro (400 florines) podrás subir a la cúpula de la Basílica de San Esteban: a 96 metros de altura, las vistas de la ciudad son asombrosas. Merece la pena visitar también el castillo de Vajdahunyad por 3,60 euros (1.100 florines). Inspirado en los castillos de Transilvania, sus mágicos rincones te recordarán al mismísimo Drácula.

Aunque si por algo es mundialmente conocida la ciudad es por sus balnearios. Los baños son una parte fundamental de la vida cotidiana en Hungría. Solo en Budapest existen más de cien manantiales de aguas termales bajo sus pilares. Recomendamos conocer el Szechenyi por su entorno, sus grandes piscinas terminales, la calidad de sus aguas y la lista interminable de servicios: saunas, gimnasio, deportes? Cuenta con tres enormes piscinas al aire libre abiertas todo el año y tienen las aguas más calientes de la ciudad. Toda una tentación, sobre todo durante el duro frío de invierno.

0 Me gusta 0 No me gusta
Diana Fresneda
Publicado el 12/10/2017 1 compartir
Twitter Facebook Google+
¿Dónde se sirve el desayuno más caro del mundo? ¿Dónde se sirve el desayuno más caro del mundo? Renfe e InterRail lanzan una promoción para viajar este otoño e invierno por Europa Renfe e InterRail lanzan una promoción para viajar este otoño [...]